La variante Delta progresa y genera temores en el mundo 

La cepa Delta provoca brotes epidémicos en Asia y África y aumenta el número de casos en Europa y Estados Unidos.  

La propagación de las nuevas cepas del coronavirus plantea riesgos para la economía mundial, advirtió este sábado el G20, mientras la variante Delta, muy contagiosa, continúa causando repuntes y genera preocupación de cara a la final de la Eurocopa.

El peligro de que la recuperación económica se ralentice es aún mayor si se tiene en cuenta que en numerosos países los índices de vacunación son todavía muy bajos, recalcaron los ministros de Finanzas del G20, reunidos en Venecia.

Pero la Unión Europea quiso lanzar un mensaje tranquilizador.

Hasta «este fin de semana, hemos entregado suficientes vacunas a los Estados miembros para vacunar completamente a al menos un 70% de la población adulta», celebró la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

A través del mecanismo comunitario de compra de vacunas, gestionado por la Comisión Europea, la UE distribuyó 500 millones de dosis de vacunas anticovid, suficientes para vacunar completamente a un 70% de los 336 millones de personas que componen la población adulta del bloque comunitario.

Ahora, es responsabilidad de los 27 gobiernos de los Estados miembros administrar estas vacunas a su población, dijo la jefa del ejecutivo comunitario, que advirtió que «el covid-19 todavía no ha sido derrotado».

Además el G20 advirtió en su comunicado final que siguen pesando «riesgos» sobre la economía mundial, no solo debido a la «propagación de nuevas variantes» del coronavirus, sino también al «diferente ritmo de vacunación».

Ante el aumento «exponencial» de casos de covid-19 durante varios días, sobre todo entre los jóvenes, la región de Cataluña, en el noreste de España, reimpuso restricciones.

Como consecuencia, las discotecas y otros lugares de ocio nocturno permanecerán cerrados y habrá que presentar una prueba de antígeno o PCR negativas, o estar vacunados, para participar en actos al aire libre de más de 500 personas.

Por su parte, el primer ministro holandés, Mark Rutte, ordenó que las discotecas y restaurantes cierren a medianoche, después de que los contagios diarios se multiplicaran por siete en una semana, para alcanzar los 7.000 nuevos casos el viernes.

Por el contrario los franceses volvieron el viernes a las pistas de baile por un tiempo indefinido, por primera vez desde marzo de 2020, aunque antes de entrar debían presentar un pasaporte sanitario.

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