Cuba le ha echado la culpa a EE.UU. de todos los problemas que tiene: exembajador Londoño

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, aseguró que Estados Unidos está tras las manifestaciones históricas ocurridas en la isla y acusó a Washington de ejecutar una «política de asfixia económica para provocar estallidos sociales en el país».

Mientras Washington y la Unión Europea hacían llamados a permitir y escuchar las protestas, el dirigente comunista aseguró que su gobierno está tratando de «enfrentar y vencer» las dificultades ante las sanciones estadounidenses, recrudecidas desde el mandato del expresidente Donald Trump (2017-2021).

«¿Qué quieren con estas situaciones?, provocar estallidos sociales, provocar incomprensiones» entre los cubanos, pero también «el famoso cambio de régimen», denunció el presidente, en un intercambio con algunos periodistas cubanos retransmitido por la televisión y la radio, en una comparecencia de cuatro horas junto a varios ministros.

En entrevista con La FM, Julio Londoño Paredes, exembajador de Colombia en Cuba más de una década, dijo que este pronunciamiento no causa sorpresa pues a lo largo del tiempo Cuba siempre ha culpado a Estados Unidos y su bloqueo de los problemas que vive la isla en todos los campos.

«No creo que eso (las protestas) se extiendan durante mucho tiempo y, de otra parte, siempre Cuba todos los problemas que tiene en aspectos de salud, energía, alimentación, medicamentos, de todo, le ha echado la culpa a Estados Unidos, específicamente al bloqueo de EE.UU.», afirmó el también excanciller.

Por su parte, el secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, señaló que «Sería un grave error que el régimen cubano interprete lo que está pasando en decenas de ciudades y pueblos en toda la isla como el resultado o el producto de algo que haya hecho Estados Unidos». Mientras que el mandatario estadounidense, Joe Biden, pidió al «régimen cubano» que «escuche a su pueblo y atienda sus necesidades», según un comunicado en el que hizo un «claro llamado a la libertad», dijo.

Por su parte el jefe de la diplomacia de la Unión Europea, Josep Borrell, pidió al gobierno de Cuba que «permita estas manifestaciones pacíficas y que escuche las manifestaciones de descontento».

El internet móvil, que llegó a Cuba a finales de 2018 y permitió la transmisión en vivo de unas 40 protestas antigubernamentales en toda la isla el domingo, seguía cortado este lunes. Las calles de La Habana permanecían custodiadas por la policía y elementos del ejército, constataron periodistas de AFP, mientras la calma regresó después de los disturbios del día anterior.

Decenas de personas, entre ellos periodistas cubanos independientes, fueron arrestados y sus familiares se presentaron el lunes en los puestos de policía para tener noticias de ellos.

Al final de la jornada, un centenar de personas se manifestaron en el barrio de la Güinera, en La Habana. Enarbolaron consignas de «Abajo el comunismo» y «Patria y Vida», (título de una polémica canción), frente a un numeroso contingente policial que arrestó al menos a cinco personas, constaron periodistas de la AFP.

«Sabemos que en Cuba todo el mundo está alborotado, unos a favor del gobierno y otros en contra, pero bueno, no debe ser, esto que está ocurriendo no es beneficioso a ninguno», dijo a la AFP Dolores González, una ama de casa de 57 años, vecina de ese barrio humilde en la periferia de La Habana, donde su principal avenida quedó tapizada de piedras y vidrios.

Agitando banderas cubanas y estadounidenses y gritando «¡Patria y Vida!», miles de cubanos protestaron en Miami y Washington en apoyo a las protestas antigubernamentales.

Hartos de la crisis económica, agravada por la escasez de alimentos y medicinas, así como cortes de electricidad durante varias horas al día, miles de cubanos salieron espontáneamente a la calle el domingo en decenas de ciudades del país, al grito de «Tenemos hambre», «Libertad» y «Abajo la dictadura».

Una movilización sin precedentes en Cuba, donde las únicas concentraciones autorizadas suelen ser las del Partido Comunista (PCC-único). Es «increíble», dijo Yudeiky Valverde, una empleada de una escuela primaria, de 39 años.

«Hacía muchos años que no pasaba eso aquí, desde el año 1994», durante el «Maleconazo» cuando la población marchó contra la crisis económica en el Malecón, la avenida costera de La Habana. Entonces, la intervención de Fidel Castro calmó los ánimos, aunque la protesta estuvo limitada a la capital.

Fuente: LA FM

 

 

 

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