Colombia en el mercado de arte popular mundial

Se trata de un mercado artesanal, único en el mundo, que se realiza en la ciudad de Santa Fe, Nuevo México.

Artesanos de Colombia participan en el mercado de arte popular más grande del mundo: International Folk Art Market 2021.

Esta participación se logró con el apoyo de Artesanías de Colombia para que tres comunidades artesanales indígenas de Caquetá, Chocó y La Guajira representen a Colombia en el International Folk Art Market, evento que finaliza hoy.

Se trata de un mercado artesanal, único en el mundo, que se realiza en la ciudad de Santa Fe, Nuevo México, Estados Unidos, y que exalta la excelencia artística y la artesanía de alta calidad en el trabajo de artistas vivos.

Los bolsos tejidos con palma de cumare por la comunidad indígena Koreguaje, (Caquetá); los sombreros y esteras de palma de Mawisa del pueblo Wayúu, (La Guajira), y los canastos elaborados en palma de werregue, por los Wounaan, (Chocó), son las artesanías colombianas que se pueden disfrutar y comprar por parte de los asistentes del International Folk Art Market.

Leonidas Gutiérrez, líder del taller ‘Artesanías Koreguaje Pairepa’, Gary González, del ‘Taller Centro Artesanal del Sombrero Wayuú’ y Crucelina Chocho Opua son los artesanos encargados de llevar a Estados Unidos una parte de la riqueza y diversidad artesanal que identifica a Colombia.

Este evento reúne a artesanos de más de 60 países y tiene como objetivo promocionar y conservar las distintas expresiones del arte popular del mundo, mientras crea oportunidades económicas para los artesanos, que actúan a su vez como agentes de cambio social para sus comunidades.

“Esta es una gran vitrina internacional para que los artesanos, una vez más, lleven en alto el nombre de la artesanía colombiana y muestren su talento y creatividad. También, una oportunidad para ampliar las rutas de comercialización de sus artesanías, que significan el sustento y el bienestar de muchas familias, y que son el resultado de la perseverancia y disciplina con la que asumen su labor nuestros artesanos quienes, a pesar de las adversidades actuales, no han dejado de crear y de continuar con ese legado cultural que nos inspira”, aseguró Ana María Fríes, Gerente de Artesanías de Colombia.

COLOMBIANOS PARTICIPANTES

Entre los colombianos participantes se encuentra Leónidas Gutiérrez, líder de Artesanías Koreguaje Pairepa, un grupo informal compuestos por artesanos de la comunidad, quienes crean bolsas hechas con  palma de Cumare, de acuerdo con lo aprendido de generación en generación. Antes, la jigra se utilizaba principalmente para la recolección de yuca, maíz, plátano, y como una herramienta de pesca, pero ahora se utiliza principalmente para llevar artículos personales.

«Cada diseño tiene un significado especial que refleja los sentimientos, pensamientos y tradiciones del pueblo Koreguaje», dijo Leónidas. La tejeduría se ha vuelto muy importante no solo para la parte comercial, ya que ayuda a mejorar su calidad de vida), sino también porque el uso de sus productos contribuye a la preservación de sus tradiciones culturales.

Cada miembro de la comunidad tiene un papel importante en la creación de jigras; desde recoger y hervir los cogollos para preparar las hebras de palma hasta tejer y teñir las mochilas. El proceso de tejido puede durar entre dos y cuatro días, y se realiza íntegramente a mano con una paleta que guía al tejedor en cuanto a tamaño.

También se encuentra representado a Colombia, Gary González con la técnica del tejido de sombreros realizada por el pueblo Wayúu, del norte de Colombia, que se ha transmitido por generaciones de ancianos a niños. Tradicionalmente, el sombrero es usado por los hombres Wayúu, pero cada vez más se ve como las mujeres lo utilizan también.

Este taller, compuesto por casi 90 artesanos, ha utilizado su poder creativo y talento técnico para diversificar el tejido tradicional e incluir artículos de uso diario, como esteras de mesa y cestería, con el fin de presentar la artesanía y la cultura Wayúu a un público más amplio.

Los sombreros e individuales son hechos completamente a mano por un artesano y luego los elementos decorativos, incluyendo borlas o adornos de hilo, pueden ser añadidos por otro.

La materia prima principal con la que se hacen los sombreros e individuales es la palma ‘Mawisa’ o ‘Isi’. Ésta crece naturalmente dentro del área del Wayúu, que se extiende por el norte de Colombia y Venezuela. En estos tejidos se plasman imágenes de la naturaleza como la espina de pescado, las montañas y figuras geométricas, entre otros.

Gary fundó el Taller Centro Artesanal del Sombrero Wayúu hace más de 20 años con el objetivo de preservar la cultura de su pueblo y al mismo tiempo generar ingresos para su comunidad. «Así es como contribuimos al rescate y preservación de esta tradición», dijo el artesano.

El grupo lo completa Crucelina Choch, miembro del grupo indígena Wounaan, quien vive en el Litoral de San Juan, en el Chocó. Experta en tejido de ‘werregues’, Crucelina aprendió este oficio cuando era niña, veía a su madre y a su abuela tejer cestas que luego usaban para las tareas diarias. A los ocho años, comenzó a tejer sus propios artículos.

Crucelina cree firmemente en la importancia de preservar las técnicas y obras de arte de sus antepasados. Cada una de estas cestas intrincadamente tejidas contiene patrones geométricos y motivos únicos para el pueblo Wounaan. Debido a su meticulosa construcción y complejidad inherente, las cestas más grandes pueden tardar varios meses en ser elaboradas.

Los canastos de diferentes formas se tejen con una técnica espiral, que utiliza un cordón central como el ‘alma’ o ‘tripa’ y alrededor de este, las fibras de colores más delgadas se tejen con la ayuda de una aguja larga. /Colprensa

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