Homenaje póstumo a la diva, Ana Cecilia Almanza y su amor por la música

Por:

JAVIER

JIMÉNEZ

GARCÍA*

 

A comienzo de la década de los años 90, fui contratado por los Seguros Sociales de Santa Marta para conducir dos actividades musicales: la primera, para dirigir el coro de esa Institución a la cual pertenecían prestantes miembros entre el personal médico y administrativo, la segunda, para preparar a Ana Cecilia Almanza como funcionaria de esa Institución, para el Concurso Regional de la Canción de los Seguros Sociales, en Barranquilla.

Se cumplió la meta, ganando el primer lugar del mencionado concurso y que el premio consistía, en ir a representar a la región Caribe en la ciudad de Cali, al Concurso Nacional de la Canción de los Seguros Sociales, con la obra: Las calles de mi vieja Barranquilla, (Estercita Forero) luego de un duro trabajo disciplinado de preparación, se consiguio el segundo objetivo: Con su impecable interpretación Ana Calicilla Almanza ganó el primer lugar del Festival Nacional ISS.

Tuve la oportunidad, a partir de esa experiencia, de seguir trabajando con esta hermosa mujer, con esta diva de la canción colombiana, quién contaba de manera nostálgica sus experiencias como cantante de la Orquesta de Lucho Bermúdez.

Ana Cecilia, fue una histriónica artista que se transformaba cuando estaba en el escenario, era toda una artista. Mucho más allá de este perfil como artista, Ana Cecilia, fue una incansable líder de la gestión, con un amor por la música, que dejó plasmado en un quijotesco emprendimiento cultural con su Concierto de Amor a la Música Colombiana. Con ese difícil emprendimiento, en una ciudad como Santa Marta donde no existen políticas públicas ni recursos económicos para respaldar las actividades artísticas, fue como la incansable Ana sostuvo durante muchos años este duro compromiso, que año tras año disfrutamos los samarios.

En función de los compositores del país y de la región, Ana con una visión amplia de nación, le dedicó parte de su vida a exaltar esa importante labor de los creadores de canciones, en estos conciertos, se escucharon por primera vez y durante muchos años, muchas formas musicales de las diversas regiones del país; desde pasillos, bambucos, boleros, cumbias, vallenatos, música de las sabanas, porros, fandangos, música tropical, acompañados por músicos de altísimo nivel y todo bajo el liderazgo de una gran artista, gestora y gran mujer como Ana Cecilia Almanza.

En mi memoria quedan recuerdos de los homenajes de grandes compositores colombianos en la voz de Ana Cecilia Almanza, quien expresaba “Que el compositor colombiano, se sienta reconocido”. Escuchar las creaciones de maestros como Jorge Villamil: Me Llevarás en Ti, Espumas, Pueblito Viejo, las hermosas canciones de Estercita Forero: La luna de Barranquilla, La Guacherna, Las calles de mi vieja Barranquilla o tal vez, las inolvidables canciones de Rafael Escalona como: La casa en el aire, El testamento, o las icónicas canciones del juglar del Magdalena José Benito Barros como: La piragua, El pescador o Momposina, era un verdadero privilegio.

Los más hermoso de los homenajes era ver el semblante de felicidad y reconocimiento de cada uno de estos compositores al ver la respuesta del público quien aplaudía sus obras, y todo liderado por esta generosa mujer. Adiós, Ana Cecilia Almanza. *Músico, docente e investigador.

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