Aprobar ley para los «soñadores»

El presidente de EE.UU., Joe Biden, pidió ayer al Congreso aprobar «con la mayor urgencia» una ley que permita acceder a la ciudadanía a los miles de jóvenes indocumentados conocidos como «soñadores» que llegaron al país de niños y frenaron su deportación gracias al programa DACA.

El mandatario formuló esa petición en un comunicado, un día después de que un juez de Texas fallara en contra del programa de Acción Diferida (DACA), que desde su creación en 2012 por el que fuera presidente de EE.UU. Barack Obama (2009-2017) ha enfrentado numerosos desafíos legales.

Biden anunció que el Departamento de Justicia recurrirá la decisión del magistrado de Texas, quien ha ordenado suspender las nuevas solicitudes al programa aunque los 650.000 jóvenes indocumentados que actualmente se benefician de ese plan seguirán protegidos.

DACA frena provisionalmente la deportación de sus beneficiarios, les otorga un permiso de trabajo temporal y les permite viajar fuera del país solicitando un permiso.

Biden consideró «decepcionante» el fallo del juez de Texas porque «relega a cientos de miles de jóvenes inmigrantes a un futuro incierto».

Además, la decisión judicial pone mayor presión para actuar en Biden y en el Congreso, donde su partido tiene la mayoría.

Al respecto, Biden recordó que el Legislativo es «el único» que por ley puede ofrecer una «solución permanente» a los jóvenes indocumentados con la aprobación de una ley que les permita acceder a la ciudadanía estadounidense, una solución que «esa gente joven necesita y se merece».

Por ello, renovó su llamado al Congreso para que apruebe «con la mayor urgencia» una solución para los soñadores.

El gobernante mencionó como posible opción la Ley del Sueño y la Promesa, un proyecto legislativo que ya se aprobó en la Cámara Baja y que permitiría acceder a la ciudadanía a unos 4,4 millones de «soñadores», algunos de los cuales se acogieron a DACA, aunque no fue el caso de todos.

Esa iniciativa está estancada en el Senado, donde los demócratas cuentan con una estrecha mayoría de 50 escaños y necesitarían el apoyo de 10 republicanos para aprobar la ley.

Sin embargo, como conseguir el apoyo republicano es complicado, los demócratas del Senado ahora están evaluando usar una fórmula legislativa conocida como reconciliación y que permite aprobar un proyecto de ley con mayoría simple de 50 votos, en vez de con los 60 que hacen falta normalmente.

AFP

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