Las cosas que pasan, y siguen pasando

Las noticias que tienen que ver con el comportamiento de la economía en el país ofrecen toda clase de preocupaciones, pues se han completado ya cuatro años de desaceleración y particularmente el último periodo tuvo cifras que desconcertaron, comenzando por el bajo crecimiento económico, que apenas parece que llegó al 1,8 %.

Las locomotoras tienen que ponerse a trabajar de una manera más articulada y efectiva, y desde luego utilizando mayores capacidades, para que puedan lograr índices de desempeño mucho mas ambiciosos.

Tenemos de frente un año electoral, en donde el primer semestre estará rodeado de grandes incertidumbres sobre quién va a ser la persona que tomará el timón del país en los próximos cuatro años y cuál va a ser su modelo económico a aplicar.

Pero debemos fijar la atención al impulso de los sectores que pueden estar en capacidad de jalonar la economía, para que se trabaje sin pausa alguna sobre ellos y se puedan sortear obstáculos y alcanzar logros por encima de los percibidos.

Las vías 4G deben estar a toda marcha, para lo cual hay que vigilar muy bien los cronogramas de ejecución; lo mismo debe ocurrir con los planes de vivienda de interés social y con las inversiones de otros ministerios con abultada chequera como Educación y salud. También las grandes ciudades deben comenzar a ejecutar las propuestas macro que y deben estar integradas y que fueron las propuestas de campaña de los actuales alcaldes. Todo ello articulado también con el plan exportador y con el crecimiento del sector agropecuario que debe continuar con la tendencia que ha mostrado en los últimos meses.

Por otro lado es necesario crear toda clase de condiciones positivas para que tanto la inversión extranjera como la local puedan encontrar el estímulo que requieren para que esta se puedan dar en las proporciones que se requiere. Cuando el inversionista tiene pereza y carece de estímulos, su capital sencillamente no estará disponible para la inversión.

El escenario internacional presenta un panorama alentador con Estados Unidos y China a la Cabeza, y varias economías latinoamericanas también van por el sendero del crecimiento efectivo y esta es la razón por la cual Colombia no puede estar rezagada de esas perspectivas que deben presentarse para que el panorama sea en verdad positivo y esperanzador.

Los gremios económicos deben jugar un papel de presión sobre el manejo correcto de la economía en este periodo que comienza, para advertir errores y para diseñar políticas acertadas.

Abogado y miembro de la Academia Colombiana de Historia y de la Real Academia Española de la Historia