‘Digámosles no a los promotores del odio’

El presidente Iván Duque instaló un nuevo periodo de sesiones ordinarias del Congreso, donde afirmó que ´con humildad invito a Colombia a escoger el camino del trabajo, el de decir la verdad, aunque sea dura, el de apostar por el talento de las mujeres y hombres de esta tierra maravillosa y el de ser responsables con las generaciones que vienen. Los invito a rechazar el camino de la mentira, el de la calumnia frívola; digámosles no a los promotores del odio, evitemos el camino fácil para obtener placeres momentáneos, que dejan cicatrices eternas”, aseguró.

´Cuando nos volvamos a encontrar, el próximo 20 de julio, la ciudadanía habrá tomado una decisión sobre el futuro”, dijo el mandatario de los colombianos.

Duque añadió que los colombianos no quieren que el debate político que se avecina para las elecciones del año entrante esté marcado por la polarización agresiva y la saturación de insultos y ataques personales. “Los colombianos quieren escuchar propuestas serias y realidad, programas en el campo social, en la educación, en la salud, en la infraestructura, que resuelvan problemas de manera efectiva y sostenible. Los colombianos quieren un debate electoral reflexivo y de altura, y todos estamos obligarlo a hacerlo posible”, manifestó.

El presidente tiene claro que el país atraviesa por un momento de polarización política y las elecciones que se avecinan seguramente elevarán el nivel del lenguaje y atizarán las diferencias entre los extremos.

EL MENSAJE POLÍTICO

En un contrapunteo entre el oficialismo y la oposición terminó la instalación del cuarto periodo de sesiones del Congreso de la República, en la cual el presidente de la República, Iván Duque, a la par de hacer un balance de su gobierno y de anunciar la agenda legislativa que va a presentar, dejó un mensaje político sobre la forma en que los colombianos deben elegir el próximo año a su reemplazo en la Casa de Nariño.

Aunque en la transmisión por televisión el presidente de la República fue ovacionado por más de diez ocasiones, las mayoría  se dieron por parte de la bancada de gobierno para no dejar escuchar las arengas que hacían desde la oposición a Duque para cuestionar lo sucedido en los excesos de la fuerza pública durante las manifestaciones de los meses anteriores.

Los senadores y representantes de la oposición, quienes se ubicaron en la parte de atrás del Salón Elíptico, expusieron una larga bandera de Colombia pero al revés, en forma de protesta al gobierno y su defensa a la lucha social. Incluso durante la transmisión en la misma no se enfocó a estos congresistas.

DISCURSO DE DUQUE

Aunque en el discurso el mandatario nacional hizo un balance de su gobierno y destacó entre otros temas el plan nacional de vacunación contra el Coronavirus, Duque envió un mensaje muy político al cierre de su intervención en donde le dijo a los colombianos qué deben evitar elegir el próximo año cuando se tenga un nuevo presidente de la República.

Según Duque, los “colombianos quieren escuchar propuestas serias y realistas, programas en el campo social, en la educación, en la salud, en la infraestructura, que resuelvan problemas de manera efectiva y sostenible. Los colombianos quieren un debate electoral reflexivo y de altura, y todos estamos obligados a  hacerlo posible”.

Previo a esto el jefe del Estado hizo una defensa de la fuerza pública, como también del rechazo de las acciones violentas que se desatan luego de las marchas.  “Como sociedad, debemos entender que el derecho a la protesta pacífica se protege, se respeta y se garantiza. Pero no existe el derecho a interrumpir las oportunidades de vida de los demás. Impedir que una persona llegue a su trabajo, acceda a los servicios de salud o se le prive de tener comida en su mesa, es un delito, sin ambivalencias, ni licencias morales”.

Duque además precisó que “los bloqueos no son cortes de ruta; son cortes de vida, no hacen valer ningún derecho, solo hacen valer la ambición de los agitadores que se quieren beneficiar del caos. Permitir que se violen los derechos de todos es anarquía, y en un país de anarquía, de caos y de odio solo prosperan la violencia y el dolor. Allí no hay esperanza. Allí no se resuelven los problemas por los cuales se protesta. Por el contrario, se profundizan cuando se destruye el patrimonio público, la propiedad privada y los empleos”.

Manifestó además que “por eso, debemos rechazar la violencia venga de donde venga. Nuestra Fuerza Pública está sujeta a los más altos estándares en materia de derechos humanos y, por eso, al tiempo, la respaldamos, la Fortalecemos y le exigimos. La respaldamos, porque nuestros soldados y policías son hijos, hijas, hermanos, padres y madres que están dispuestos a entregar la vida por defender lo que somos y lo que podemos ser. La fortalecemos, porque las amenazas son muchas y diversas, y deben ser enfrentadas con la fuerza racional y legítima del Estado./Colprensa

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