´La corrupción infecta todo´

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El papa francisco pidió ayer en Perú  luchar contra la corrupción, ese “‘virus’ social” que lo “infecta todo” y que perjudica, en particular a los más necesitados./7AFP

 

El papa Francisco instó ayer en Lima ante el presidente peruano, Pedro Pablo Kuczynski, a luchar contra la corrupción, ese “‘virus’ social” que lo “infecta todo” y que perjudica, en particular a los más necesitados.

“Cuánto mal le hace a nuestros pueblos latinoamericanos y a las democracias de este bendito continente ese ‘virus’ social , un fenómeno que lo infecta todo, siendo los más pobres y la madre tierra los más perjudicados”, dijo el papa en la recepción que le brindó el presidente, en plena crisis política precisamente por supuesta corrupción.

La lucha contra este “flagelo” supone mayor “cultura de la transparencia entre entidades públicas, sector privado y sociedad civil”, porque la corrupción “es evitable y exige el compromiso de todos”.

Para ello, “exhortó” a las personas que ocupen algún cargo de responsabilidad que se “empeñen” en esta lucha que Perú se convierta en un espacio de esperanza y oportunidad para todos y “no para unos pocos”.

Perú vive una crisis política derivada precisamente de la corrupción.

Los problemas del mandatario se desataron a mediados de diciembre, cuando la empresa constructora brasileña Odebrecht reveló que había pagado casi cinco millones de dólares en asesorías a empresas ligadas a Kuczynski mientras era ministro del entonces presidente Alejandro Toledo (2001-2006).

Hasta entonces Kuczynski había negado todo lazo con la cuestionada empresa, que después de decidir cooperar con la justicia peruana confesó que había pagado 29 millones de dólares en sobornos en el país a lo largo de tres gobiernos, de Alejandro Toledo (2001-2006), Alan García (2006-2011) y Ollanta Humala (2011-2016).

Kuczynski estuvo a punto de ser destituido en diciembre por mentir sobre sus lazos con la constructora brasileña en el gobierno de Alejandro Toledo, sobre el que pesa una orden de la justicia peruana para ser juzgado en el país también por corrupción en el mismo caso.

El papa Francisco se reunió con más de 200 niños en el albergue El Principito, un lugar que acoge a menores en situación de vulnerabilidad en la Amazonía peruana, frontera con Brasil y Bolivia.

 

El presidente peruano, de 79 años, se salvó gracias al apoyo de la facción de Kenji Fujimori, a cambio, según cree la mayoría de los peruanos, de indultar a su padre, el autócrata Alberto Fujimori, que cumplía 25 años de cárcel por corrupción y crímenes de lesa humanidad.

Humala permanece en prisión preventiva, acusado de recibir tres millones de dólares para su campaña electoral de 2011, mientras que contra Toledo pesa una orden de extradición desde Estados Unidos por recibir presuntamente 20 millones de dólares en sobornos para conceder a Odebrecht la construcción de una carretera.

 

VISITA ALBERGUE

El papa Francisco se reunió con más de 200 niños en el albergue El Principito, un lugar que acoge a menores en situación de vulnerabilidad en la Amazonía peruana, frontera con Brasil y Bolivia.

La casa hogar, ubicada en una calle de tierra, cerca del río Madre de Dios, fue creada por el padre Xavier Arbex de Morsier en 1997 con el fin de albergar a niños víctimas de violencia física, sexual o psicológica, y otros menores provienen de campamentos mineros.

Actualmente 40 niños se albergan en el lugar, que sirvió al papa para reunirse también con otros menores de la región que se encuentran en distintas situaciones de vulnerabilidad.

“No renuncien al legado de su abuelos, no renuncien a su vida ni a sus sueños. Me gustaría estimularlos a que estudien, prepárense, aprovechen la oportunidad que tienen de formarse”, dijo allí Francisco a los niños.

Nacido en Suiza hace 75 años, el padre Xavier llegó a Perú en 1975 y tras recorrer varias regiones del sur del país, decidió radicarse en Puerto Maldonado, capital de la región de Madre de Dios, donde había decenas de niños afectados por la violencia familiar, abusos sexuales, abandonados por sus padres o trabajando en la minería ilegal.

Comenzó a levantar el albergue recogiendo a menores que deambulaban en la ciudad en situación de riesgo, algunos acosados por sus padres, otros que se dedicaban a la minería abandonados a su suerte y otros progenitores estaban encarcelados.

 

Tras inicios difíciles, actualmente el albergue se sostiene financieramente con tres negocios, la estancia Bello Horizonte (hostal turístico), Gustitos del Cura (cafetería).

En El Principito no hay límite de edad para quedarse. Los jóvenes pueden estar hasta que se sientan preparados para sostenerse por sí solos. Se les brinda los estudios superiores, señala el padre Xavier. Lima, AFP

 

 

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