Hoy, Día de Santa Ana y San Joaquín

Hoy, 26 de julio, la Iglesia Católica celebra la festividad de Santa Ana y San Joaquín, patronos de los abuelos.

Pero, ¿quién son estos dos santos y por qué son los patronos de los abuelos? Una antigua tradición, que arranca del siglo II, atribuye los nombres San Joaquín y Santa Ana a los padres de la Santísima Virgen María. El culto a santa Ana se introdujo ya en la Iglesia oriental en el siglo VI, y pasó a la occidental en el siglo X; el culto a san Joaquín es más reciente.

Ambos santos, llamados patronos de los abuelos, fueron personas de profunda fe y confianza en Dios; y los encargados de educar en el camino de la fe a su hija María, alimentando en ella el amor hacia el Creador y preparándola para su misión.

En el 2013, cuando el Papa Francisco se encontraba en Río de Janeiro (Brasil) por la Jornada Mundial de la Juventud Río 2013, y coincidiendo su estadía con esta fecha, destacó que “los santos Joaquín y Ana forman parte de esa larga cadena que ha transmitido la fe y el amor de Dios, en el calor de la familia, hasta María que acogió en su seno al Hijo de Dios y lo dio al mundo, nos los ha dado a nosotros. ¡Qué precioso es el valor de la familia, como lugar privilegiado para transmitir la fe!”.

 

LA HISTORIA DE ESTOS DOS SANTOS

 

Algunos conocen de Joaquín y Ana con certeza más que sus nombres y el hecho de que fueron los santos padres de la Madre de Dios.

San Joaquín era venerado por los griegos desde muy temprano. Es el santo patrón de numerosos pueblos en Hispanoamérica, España y las Filipinas. De San Joaquín se sabe que era natural de Nazaret y que sus padres fueron Matat y Estha.

Grande es la dignidad de Santa Ana por ser la Madre de la Virgen María, predestinada desde toda la eternidad para ser Madre de Dios, la santificada desde su concepción, Virgen sin mancilla y mediadora de todas las gracias.

Nieto de Santa Ana fue el hijo de Dios hecho hombre, el Mesías, el Deseado de las naciones. María es el fundamento de la gloria y poder de Santa Ana a la vez que es gloria y corona de su madre.

La santidad de Santa Ana es tan grande por las muchas gracias que Dios le concedió y su nombre significa «gracia». Como las obras de Dios son perfectas, era lógico que Él la hiciese madre digna de la criatura más pura, superior en santidad a toda criatura e inferior solo a Dios. La Santísima Trinidad le concederá sus peticiones: el Padre, para quien ella gestó, cuidó y educó a su hija predilecta; el Hijo, a quien le dio madre; el Espíritu Santo, cuya esposa educó con tan gran solicitud.

 

EN LA CATEDRAL

 

Hoy, en honor a Santa Ana, se celebrará la Santa Eucaristía, a las 7:00 de la mañana, en la Catedral Basílica de Santa Marta.

Los samarios están invitados a este acto de fe, siempre y cuando se cumpla el aforo permitido con base en las normas de bioseguridad.

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