Novena a Santa Marta

Acto de Contrición: Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy y me pesa de todo corazón, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confío en que por tu infinita misericordia me concedas el perdón de mis culpas y me lleves a la vida eterna…Amén.

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS

Dios y Señor de bondad que derramaste tu inmensa gracia en la vida de la bienaventurada Virgen Santa Marta, la que reconociendo personalmente a vuestro amado hijo Jesús Nazareno, por el Mesías verdadero, abrazando gustosamente su doctrina y practicando con fidelidad tus celestiales lecciones, llegó en poco tiempo a la santidad más elevada, te suplico humildemente por los méritos del mismo señor Jesús, nuestro redentor y salvador, y por la intercesión de Santa Marta, me concedas los auxilios de tu inmensa misericordia para alcanzar la gracia que solicito en esta novena. (se hace la petición) Padre Nuestro, Avemaría y Gloria…

DÍA OCTAVO

Meditar algo sobre la devoción a la Santísima Virgen. Oración. Amabilísima Patrona nuestra, Santa Marta, con mucha devoción serviste a Jesús y a María, y ahora que estás gloriosa en el cielo y vuestro valimiento para con Jesús y su Santísima Madre es muy grande, pedid que se dignen concedernos la gracia de la perseverancia final; y pedidles también que antes que demos los últimos sollozos de la vida, tengamos un dolor perfecto de nuestros pecados y un ardentísimo amor a Dios y conformidad a su santa Voluntad. Amén. Rezar tres padrenuestros, avemaría, y gloria por las almas del Purgatorio. Terminar con la oración a la santísima Virgen.

ORACIÓN FINAL

Santa Mía, Santa Marta: yo me acojo a tu protección y amparo, y en prueba de mi afecto, te ofrezco esta luz que en tu honor encenderé todos los martes. Consuélame en mis penas por la infinita dicha que tuviste al hospedar en tu casa al divino Salvador, intercede por mi y por toda mi familia para que siempre conservemos en nuestros corazones a Dios y sean resueltas nuestras necesidades. Yo te suplico tengas misericordia infinita al favor que te pido. (aquí se hace la petición) y te ruego Santa Mía que venzas mis dificultades, como venciste al dragón que tienes a tus pies. Amén.

Notas Relacionadas