Seguridad estadística

 

En esta época de fin y principio de año, adecuada para presentar informes de gestión, de logros y proyecciones es muy probable que se nos chismoteé nuestro ego para manifestar cosas exageradas tanto de metas logradas como de horizontes y perspectivas futuras.

Una cosa como esa estamos escuchando a diario del Mindefensa acerca de la seguridad. Desde un punto de vista universal se plantea una fatua expresión teórica: “La seguridad ciudadana se entiende como la acción del Estado para proteger al ciudadano y asegurar su calidad de vida”.

Es pertinente manifestar que no se debe confundir la seguridad ciudadana con el orden público, entendido éste como la situación de normal funcionamiento de las instituciones públicas y privadas en las que las autoridades ejercen sus atribuciones propias y las personas ejercen pacíficamente sus derechos y libertades.

Ninguno de estos dos conceptos los perciben los colombianos como un bien propio que les merezcan admiración y respeto por tenerlos consigo; por el contrario, a nivel nacional los colombianos sienten inseguridad ciudadana; es más, en algunas regiones de nuestro país predomina el desorden público, allí impera el mandato de los delincuentes o los llamados grupos al margen de la Ley, pues en esos lugares se dice y se hace lo que esos grupos digan y ordenen.

Pero, paradójicamente nos encontramos con unos informes estadísticos de Mindefensa vanagloriándose de que por primera vez durante cuarenta años los suicidios en algunas regiones bajaron una décima porcentual con respecto al año de referencia; dejando de lado que en esas regiones es donde se presentan más casos de desorden público y de inseguridad ciudadana.

La opinión ciudadana considera que esa es una manera de tapar u ocultar el resultado deleznable de un concepto de paz concebido bajo un enfoque teórico social, económico y político para desarrollar principios de administración colectiva de la propiedad de la tierra y de los medios de producción.

En los Ministerios se están elaborando muchos libretos para emitir noticias desde la óptica de infundir una imagen positiva de la gestión oficial. No se requiere ser un avezado investigador para notar el énfasis que hacen en ese propósito, de tal manera que basta observar la televisión nacional para encontrar la cara de lo afirmado.

Como esa estrategia tampoco está alcanzando el objetivo trazado por el gobierno nacional, ahora se ha recurrido a la despampanante teoría que Colombia está sufriendo una grave enfermedad mental. Esa doctrina sociológica que deja atónito a medio mundo, pretende complementar otra forma de lucha para que los colombianos acepten el proceso que en varias oportunidades han rechazado. [email protected]

Economista y Consultor

 

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