“Los alcances del paro se lograron a costa de perder la vida”: expertos

Al cumplirse tres meses de aquel 28 de abril, día en el que iniciaron las protestas y movilizaciones en el contexto del Paro Nacional en Colombia, expertos analizan algunos de los alcances de los jóvenes colombianos.

En primer lugar, la protesta social logró cambiar el escenario político, coyuntural y normativo del país: se cayeron dos reformas, una tributaria y otra al sistema de salud; renunció el Ministro de Hacienda; el Gobierno anunció el programa matricula cero; y cancelaron la Copa América.

“Además, lograron viralizar ante el mundo la situación política y de desprotección que se ha tenido en Colombia”, dice Jaime Alberto Rendón Acevedo, director del Centro de Estudios e Investigaciones Rurales (CEIR) de la Universidad de La Salle.

Fue así como la Corte Interamericana de Derechos Humanos visitó el país a mediados de junio y días después, en un documento de 48 páginas, el órgano se mostró “preocupado” por el uso desproporcionado de la fuerza, la violencia basada en género, la violencia étnico-racial, la violencia contra periodistas y contra misiones médicas, irregularidades en los traslados por protección, y denuncias de desaparición; así como el uso de la asistencia militar, de las facultades disciplinarias y de la jurisdicción penal militar.

“Recordemos que en un primer momento, el Gobierno no quería que la CIDH viniera y la continuidad de la movilización es la que logra que la CIDH venga e hiciera un informe de recomendaciones, que de alguna manera le da la razón en lo fundamental a los reclamos de abusos policiales”, dice Santiago Garcés Correa, sociólogo e investigador de la línea de movimientos sociales del Centro de Investigación y Educación Popular CINEP.

Además de reivindicaciones concretas, de acuerdo con los expertos, la juventud colombiana logró la apertura del debate político. “El mayor logro de estos meses ha sido generar un despertar en los jóvenes en busca de la igualdad y un mejor futuro”, comenta el profesor Jaime Rendón.

Por ejemplo, gracias al Paro Nacional cambió el marco de discusión en la esfera pública colombiana en materia tributaria. “Hace tres meses el consenso mediático y empresarial era que a los empresarios había que reducirles los impuestos para que inviertan más y generen más empleo. En cambio, ahora se está abriendo por fin un debate en el que también hay que pensar en la demanda agregada y en una fiscalidad más justa”, dice Garcés.

Otro de los alcances de la protesta social fue la potencialidad para construir una democracia en la que participen muchas más personas. A los ojos de los expertos, la juventud colombiana aceptó el papel relevante que tiene en la construcción democrática del país.

De cuerdo con Garcés, “es la propia politización de decenas de miles de jóvenes que nos proyectan hacia una posible primavera democrática, si la institucionalidad es capaz de responder de manera no autoritaria sino con apertura democrática”.

Los analistas también creen que esto, ad portas de las elecciones de 2022, necesariamente los convierte en actores políticos relevantes, que serán el centro de atención de las propuestas políticas a la Presidencia de la República, el Congreso y a los gobiernos locales.

A COSTA DE PERDER LA VIDA

“Los alcances del paro se lograron a costa de perder la vida, de que decenas de personas perdieran la vida en manos presuntamente de la fuerza pública”, afirma Santiago Garcés.

De acuerdo con Temblores, organización de la sociedad civil que defiende los derechos humanos, hasta el 15 de julio de 2021 se han registrado 4.852 casos de violencia policial en el marco del Paro Nacional.

La ONG también ha registrado 44 casos de violencia homicida, de los cuales 28 están en proceso de verificación. “Durante las movilizaciones de los últimos 3 meses pudimos documentar 90 casos en los que la fuerza pública disparó directamente contra los ojos de lxs manifestantes” añade la organización.

Por su parte, la Policía Nacional, en su balance en los últimos tres meses, reporta 3 uniformados fallecidos y 1.708 lesionados.  Así mismo, informó de 231 investigaciones de presuntas faltas disciplinarias.

Aunque las jornadas fueron principalmente pacíficas, durante los meses de protestas también se presenciaron actos vandálicos por parte de algunos manifestantes, es así como, según datos de la Policía, se han capturado 1.699 personas y se han presentado 1.209 bloqueos en el marco del Paro Nacional.

“La persistencia en tácticas como los bloqueos y los enfrentamientos de la policía pudieron generar un desencanto de ciertas personas que en primera medida apoyaban a las juventudes, pero, no hay evidencias para decir que esa ruptura es absoluta. Tal vez si hay evidencias para decir lo contrario, que sigue habiendo un apoyo a la movilización”, concluye el investigador del CINEP.

BOGOTÁ (Colprensa).

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