‘Las Franciscas’, una historia de más de 30 años de resistencia

Las 49 familias de este municipio del Magdalena lograron la restitución de su tierra y la reparación colectiva luego de un largo proceso de resistencia y dos sentencias a su favor. 

Durante más de tres décadas, la lucha por la recuperación de las tierras y la dignidad, ha acompañado a los campesinos de las fincas Las Franciscas I y II, ubicadas en el corregimiento de Orihueca, en el municipio de Zona Bananera, en el Magdalena.

Ellos, 49 familias completas, han sido los protagonistas de una historia de resistencia que se ha extendido durante más de 30 años, y que se remonta a la década de los 60, cuando aún la United Fruit Company tenía presencia en ese territorio.

Ese trabajo incansable por permanecer en su territorio, los relatos de las familias pobladoras y la memoria de quienes perdieron la vida defendiendo su tierra, se recoge en el micrositio web Las Franciscas.

Hoy, el Centro Nacional de Memoria Histórica, algunos de los miembros de Aucrefran participarán del lanzamiento en vivo del micrositio y contarán su historia de viva voz.

Los acompañarán Jenny Lopera, directora técnica para la Construcción de la Memoria Histórica del CNMH, y Rodrigo Mogollón, uno de los investigadores que hizo parte del proceso de reparación.

“La Estrategia de Reparaciones de la Dirección para la Construcción de la Memoria Histórica del CNMH viene adelantando unos procesos muy interesantes y necesarios para diversas comunidades del país, como en este caso el de Las Franciscas.

Este acompañamiento es vital para que las víctimas del conflicto armado puedan contar sus historias, sus memorias, y dejar evidencia de estas para que el país entero las conozca y no se repitan los episodios de desplazamiento y demás hechos violentos contra las comunidades”, asegura Darío Acevedo, director General del Centro Nacional de Memoria Histórica.

La plataforma es el resultado del trabajo realizado con hombres y mujeres de Aucrefran y sus familias en el empeño por visibilizar más de 30 años de resistencia, trabajo constante y persistente, en un contexto donde, a través de la violencia, diversos actores han intentado callar por la fuerza las voces de personas que luchan por las tierras en las que han construido lazos familiares, de amistad, donde han cultivado su sustento y en la que como colectivo le apuestan a labrar un futuro distinto.

El pasado 10 de abril, los campesinos vieron por primera vez finalizado el producto de memoria de su proceso de reparación colectiva, en un acto simbólico que acompañó la Estrategia de Reparaciones del CNMH.

Contexto histórico A partir de la salida de la compañía estadounidense United Fruit Company de la zona bananera (de municipios como Ciénaga, Fundación, Aracataca y Zona Bananera), en la década de los 60, comenzaron una y otra vez los desplazamientos forzados de los parceleros, quienes en su momento habían logrado la titulación de las tierras baldías que había dejado la multinacional.

La estratégica ubicación geográfica y la fertilidad de la tierra fueron el motivo de disputa por el terreno y del constante desarraigo de los campesinos. Entre 1988 y 1996, la intimidación y el asesinato de seis personas fueron los principales hechos victimizantes que sufrieron los parceleros de Las Franciscas a manos de varios grupos armados ilegales: los “matapatos”, en los años 80, y el Frente William Rivas del Bloque Norte de las Autodefensas Unidas de Colombia, en las décadas siguientes.

Para hacerle frente a los atropellos cometidos, los campesinos crearon la que hoy es conocida como Asociación de Usuarios Campesinos Retornados de Las Franciscas (Aucrefran), a través de la cual hicieron -cada vez que pudieron volver a sus fincas- una reorganización igualitaria de tierras en la que primaba la resolución de conflictos de forma pacífica, el buen comportamiento y el respeto por las normas de convivencia establecidas.

Todo esto solo fue posible hasta 2004, cuando volvieron las intimidaciones y los asesinatos por parte del grupo paramilitar. Sin algunos de sus líderes, sin sus tierras y sin su titularidad -pues legalmente la habían perdido para ese entonces-, los parceleros de Las Franciscas comienzan un proceso legal que da frutos en 2016, cuando la sala de conocimiento de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Barranquilla condena a Rolando René Garavito Zapata, alias Nicolás.

Dicha sentencia reconoció a 49 familias, que comenzaron, con el acompañamiento del Centro Nacional de Memoria Histórica, su proceso de reparación colectiva. Dos años más tarde, y esta vez desde la Sala Civil del Tribunal Superior del Distrito Judicial de Cartagena, se expide una nueva sentencia de restitución de tierras a las 49 familias.

En 2019, los campesinos de Las Franciscas retornaron a sus tierras, y desde el año pasado comenzaron nuevamente a cultivar guineo, el producto estrella de la zona bananera.

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