Gremios rechazan ola de atracos y crímenes

La comunidad se encuentra preocupada por la disputa de territorio entre las estructuras criminales ‘Los Pachencas’ y ‘Clan del Golfo’. 

Los gremios turísticos y de la producción en Santa Marta llamaron la atención de las autoridades ante la ola de crímenes, atracos y hurtos que se vienen presentando en la ciudad y los cuales han alterado la tranquilidad ciudadana.

Pese a las estrategias de seguridad adoptadas por la administración distrital en conjunto con la Policía Metropolitana estas no han sido eficaces, por cuanto cada día resulta insoportable la ola de atracos de que son víctimas establecimientos comerciales, sus clientes y ciudadanos del común.

´Es algo que no se registraba en la ciudad en los últimos años. Ahora los bandidos llegan a plena luz del día o en horas de la noche y asaltan los negocios, no les importa ni respetan a los clientes hay asaltos de restaurantes, usuarios del servicio de transporte, e inclusive, inaudito, hasta los mismos policías son robados, no hay derecho´, afirmó José Serrano Díaz empresario del sector inmobiliario.

Ahora bien, el refuerzo de más de 150 hombres y mujeres policías anunciado, además de los planes operativos que serían implementados por el coronel Óscar Solarte, parece ser que no están surtiendo efecto.

Los integrantes de las estructuras criminales ‘Los Pachencas’ y ‘Clan del Golfo’ al igual que de las bandas de delincuencia común organizadas, se campean como si nada pasara por las principales avenidas y barrios de la ciudad, ejecutando sus fechorías a cualquier hora del día.

A la racha de asesinatos a bala que ha vivido la ciudad desde el inicio del presente mes ahora se le suma una nueva problemática que tiene con los ‘pelos’ de punta a las autoridades encargadas de la seguridad y tiene que ver con los constantes asaltos a mano armada en establecimientos de comida y sitios públicos.

SEMANA DE ATRACOS 

Cuando cree que al tomar un bus del transporte público en Santa Marta está seguro y libre de atracos, es todo lo contrario. El pasado martes 10 de agosto, una pasajera del Sistema de Transporte Unificado de esta capital, fue víctima de los delincuentes cerca a su lugar de residencia.

Una vez descendió del autobús, el antisocial que también se hizo pasar como pasajero y observaba todos los movimientos de la fémina, le jaló su bolso y luego la amenazó con un arma de fuego tipo revólver con el fin de que se quedara en silencio.

Sin embargo, este no fue el único hecho delictivo. En horas de la noche del mismo martes, sobre la Avenida del Libertador, un uniformado activo de la Policía Metropolitana de Santa Marta adscrito a la Dirección de Inteligencia (SIPOL), no se salvó de los delincuentes.

Cuando departía con una persona, al parecer, su pareja en un restaurante, fue interceptado por dos desconocidos, quienes lo ‘encañonaron’ y le exigieron que hiciera entrega de sus pertenencias: dispositivo móvil, billetera y prendas de valor. En el asalto, uno de los individuos se llevó su arma de dotación.

En menos de 24 horas, es decir el miércoles 11 de agosto, tres malhechores irrumpieron la tranquilidad de un establecimiento de razón social Chicharrón, Dominó y Ron que está ubicado sobre la Avenida de los Estudiantes, luego que despojaran de sus pertenencias a los clientes y empleados.

Cámaras de seguridad grabaron el asalto a mano armada, en los vídeos se evidencia el momento en que tres hombres que se movilizaban en motos diferentes llegan y después de intimidar a los presentes con armas de fuego, los despojaron de sus pertenencias personales y dinero en efectivo.

Pero cuando parecía que los delincuentes habían ido a descansar, tres de ellos, en una misma motocicleta robaron a los habitantes de Gaira, al sur de esta capital.

Los individuos interceptaron a su ‘objetivo’ y bajo fuertes amenazas hicieron que les entregara su celular gama alta y todos los objetos de valor que en ese instante llevaba con ella.

Ante estos continuos hechos, los samarios afirman que no hay suficientes policías para la situación que se está viviendo en la capital del Magdalena. “Estamos en manos de las bandas criminales y de delincuencia común, no se puede salir porque si no te atracan una bala te puede matar, Santa Marta está invivible”, dijo Paula Bustamante, residente del barrio Santa Clara.

12 MUERTES VIOLENTAS 

La cifra de muertes violentas en Santa Marta es alarmante, entre el 30 de julio y el 13 de agosto se han registrado 12 asesinatos, 11 con arma de fuego y uno con arma cortopunzante, situación que tiene en ‘pánico’ a toda una ciudadanía, quien a gritos exige que esta ‘guerra’ que no logra frenar la Policía acabe pronto.

 

Esta ‘racha’ de homicidios inició en un parqueadero que está situado en cercanías a la Terminal de Transporte, allí fue citado por un sicario para darle muerte, Juan Manuel Lara Baquero, de 47 años de edad, quien perdió la vida al instante producto de los balazos.

Horas más tarde, en la entrada a una panadería del barrio 20 de octubre, fue ultimado a bala Sergio Andrés Benítez Ropero, de 24 años de edad, de profesión mototaxista. El joven también murió en el sitio, debido a los balazos que le propinó el sicario a la altura de la cabeza.

Luego, en el barrio Luis Carlos Galán, en la entrada de un billar de razón social ‘El Cacha’, fueron asesinados a balazos Édgar José Díaz Alvarado, conocido como ‘Edgar Tatto’ y Joseph Gabriel Molina Sierra, de 19 años de edad, los dos de nacionalidad venezolana.

En este mismo sector, días después desconocidos en moto acabaron con la vida de otro hombre, reportado como Eduardo José Jiménez. Según información de la Policía, el individuo que iba de parrillero desenfundó un arma de fuego y le disparó en repetidas oportunidades, causando así su muerte.

En pleno Mercado Público fueron ‘fumigados’ a bala dos coteros, a quienes la Policía los identificó como Deiner Adrián Pinzón Payares de 31 años de edad, natural de Aguachica (Cesar) y Terri Jerrison Chourio de 38 años de edad, natural de Venezuela.

La disputa por territorio entre las bandas criminales Clan del Golfo y Los Pachencas, no terminó ahí. Esta vez se trasladaron hacia el barrio la Bolivariana y mataron a un joven identificado como David De Jesús Freyle Morales, alias Davicito. Sin embargo, no fue la única víctima que dejó la incursión de sicarios, dos balas perdidas alcanzaron a una profesora, reportada como  Nidia Granados, y apagaron su vida.

A estos enfrentamientos también se suman los hechos de intolerancia y delincuenciales, los cuales dejaron dos personas sin vida. La primera se trata de Manuel Alejandro Martínez Moran, de nacionalidad venezolana, quien fue asesinado a puñaladas por un compatriota en un aparente ataque de celos, y la segunda fue el conductor cienaguero, Francisco Orsinis Díaz, a este último, según datos de la Policía, le dieron muerte para robar su vehículo.

El más reciente crimen se registró en el barrio El Pando, allí en ese sector de la ciudad fue ultimado a bala por presuntos sicarios del Clan del Golfo, Jesús Alberto de la Hoz Noriega, alias ‘Cuqueca’ de 29 años de edad.

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