Comerciantes apoyan a una ciudad libre de ‘mendicidad’

La alcaldesa Virna Johnson lidera la campaña “Santa Marta Sin Mendicidad”, que, a través de la Secretaría de Promoción Social, Inclusión y Equidad, está llegando a toda la ciudad para que los samarios se sumen a esta iniciativa que busca proteger los derechos de los menores.

En ejercicio de la campaña se hizo un recorrido por la Avenida Campo Serrano, con el fin de sensibilizar a los comerciantes sobre la situación de peligro y riesgo que viven muchos niños, niñas y adolescentes en el Distrito, quienes son instrumentalizados para pedir dinero en los semáforos, parques, en las casas, trabajar en el mercado, entre otras actividades irregulares.

La secretaria de Promoción Social, Inclusión y Equidad, Yunia Palacios Cuesta, se subió a los buses, dialogó con los samarios y visitó establecimientos comerciales, logrando el compromiso de la comunidad en esta campaña.

“Encontramos en la Avenida Campo Serrano un comercio dispuesto acompañarnos en esta lucha contra la mendicidad y el trabajo infantil. Hicimos una campaña de sensibilización, información y solicitud de cooperación a la comunidad samaria para prevenir, denunciar y sancionar estos delitos contra los menores”, señaló la funcionaria distrital.

Palacios Cuesta, agregó: “La comunidad puede denunciar los casos de niños pidiendo en los semáforos o los que van de casa en casa sin importar si son hijos de colombianos o de migrantes, eso no se puede permitir porque ellos deberían estar estudiando, y jugando…lo único que deje trabajar es su imaginación”.

La invitación de la administración distrital es a denunciar estos casos ante la línea 141, que es atendida por el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, (Icbf) para que se tomen las medidas pertinentes.

Desde la administración de la alcaldesa Virna Johnson, se seguirá ejecutando la política de tolerancia cero con la explotación y la mendicidad infantil, mientras que se trabaja en soluciones de fondo para que el Distrito vea erradicada por fin esta práctica que atenta contra la dignidad de los menores.

Notas Relacionadas