El empresario de los mil legados para la economía, la industria y la sociedad

El Grupo Empresarial Ardila Lülle como pocos en Colombia puede ser el vivo ejemplo de formación de empresa, una que se creó sin heredar una gran fortuna y que fue fruto del trabajo duro de Carlos Ardila Lülle, un empresario bumangués nacido en Bucaramanga el 04 de junio de 1930 y que heredó de su abuelo, un inmigrante alemán el amor por el trabajo y el respeto a sus semejantes.

Pese a su partida, el legado es uno de los más grandes del país, con un conglomerado que reúne marcas como Postobón, RCN, La República, Los Coches, Atlético Nacional, Incauca y Providencia.

Desde joven su idea de crear empresa estuvo presente, y según relata el periodista Julio Nieto Bernal en Dinero, sus compañeros lo destacaban como “el mejor de su clase (…) tenía tan buenas notas y tanta facilidad para las matemáticas, que le fue fácil ingresar a la Escuela de Minas de Medellín, que en los 40 era la obsesión de los padres bumangueses de buena familia para que sus hijos fueran unos genios”.

Ahí, en Medellín, no solo conoció a su esposa, Maria Eugenia, madre de sus cuatro hijos, Carlos Julio, Antonio José, María Emma y María Eugenia, sino que empezó a integrarse al mundo empresarial en 1951 trabajando en gaseosas LUX, propiedad de Antonio Gaviria y padre de su esposa. Con solo 23 años, ya era el gerente de la fábrica y fue trasladado a Cali para iniciar la creación de una nueva planta.

“En mis cuatro hijos está prevista la línea de sucesión de la organización. Son personas juiciosas, han estudiado en algunas de las mejores universidades del mundo y están pendientes de las empresas desde antes de terminar sus carreras. También hay ejecutivos de gran talla, que junto con mis hijos harán un grupo inmejorable”, resaltó en una entrevista en 1997 con Nieto, una de las pocas que concedió en las últimas décadas.

Al frente de la empresa en Cali, una de las grandes innovaciones que impulsó la compañía fue incluir en los productos el gas y la tapa tipo corona, además de empezar a buscar una integración vertical completa, con el fin de que la empresa impulsara su rentabilidad al dejar de pagar altos costos por los insumos.

Pero solo fue en 1954, según relata el perfil empresarial de Carolina Castrillón Rincón, que logró su gran idea: Manzanita Lux; la primera gaseosa del mundo con sabor a manzana del mundo, que habría nacido después de encontrar una esencia de manzana del belga Jean Martín Leloux. Esta fue el principio para que después de meses de días de 18 horas de trabajo lanzara el producto estrella en los juegos atléticos nacionales de Cali.

/COlprensa

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