Arrancó el nuevo ciclo cinematográfico por la paz

 La Comisión de la Verdad e Idartes lanzan el ciclo de cine ‘Que haiga paz. Conflicto, resistencia y verdad’, un ciclo que ya está en curso y se extenderá hasta el próximo 31 de agosto.

De manera presencial se podrá disfrutar en las instalaciones de la Cinemateca de Bogotá, pero además contará con presentaciones y conversatorios virtuales.

Una muestra curada por Luisa F. González, que busca generar espacios de encuentro con la creación audiovisual y aportar a la reflexión sobre su lugar en el conflicto armado colombiano y la importancia de afrontar la verdad para poder transitar hacia la reconciliación.

El cine colombiano ha hablado de manera insistente sobre la guerra y las heridas que ha dejado en el país. Cineastas de diversas generaciones y procedencias han tenido la tarea de narrar los convulsos tiempos que se han vivido dentro del marco del conflicto armado.

Este ciclo está compuesto por más de 35 películas divididas en seis programas de largometrajes, dos de cortometrajes y una serie, que el público podrá ver en la Sala Virtual Cinemateca y en las salas de la Cinemateca de Bogotá.

“Para el Idartes es motivo de orgullo el trabajo que se ha realizado con la Comisión de la Verdad. Esta alianza nos ha permitido trabajar en equipo y continuar con el fortalecimiento del tejido social, la construcción de la memoria y la reparación simbólica, además de aportar a la reflexión sobre el conflicto por medio de las artes audiovisuales”, señaló Catalina Valencia Tobón, directora del Idartes.

Esta selección de películas estará acompañada por una serie de conversatorios virtuales que se enmarcan en cada uno de los ejes temáticos de los programas.

“El cine nos permite hacer memoria y reconstruir la historia. Testigo fiel de su tiempo, nos deja volver sobre lo que significó Jorge Eliécer Gaitán para su pueblo y entender por qué fue asesinado. Posibilita escuchar las voces y ver los rostros de los campesinos en su lucha histórica por la tierra y la dignidad; reconocer el impacto profundo de la guerra en las narraciones ficcionales, porque ha sido tan brutal el dolor que solo la ficción puede narrarlo. Pero también las producciones hechas por las mismas comunidades para narrarse. Relatos de resistencia y reexistencia; y las historias de hijos de excombatientes que cuentan al mundo lo que significa cargar con ese pasado. Además talleres y conversatorios que nos deben ayudar a entender porque la guerra es una estupidez humana, e insistir en que haiga paz”, afirmó la comisionada Lucía González.

Por segundo año se realiza este ciclo, el cual pretende caminar por distintos momentos del cine nacional observando elementos constantes en nuestra cinematografía sobre la guerra. El río como memoria difusa, el drama del desplazamiento forzado y la imagen que narra con urgencia para frenar la violencia, son algunos de los focos que tejen el pasado y el presente. Así mismo, se podrán visualizar historias con diversas voces y territorios para conformar un diálogo plural, que ponga de frente la resistencia y subversión al conflicto.

Este proyecto busca generar una conversación alrededor del cine que permita ver y reflexionar sobre su lugar en el conflicto armado colombiano, su valor narrativo y la importancia para la sociedad colombiana de encarar la verdad para poder reflexionar sobre lo que nos pasó y así transitar hacia la reconciliación.

Con la transnacionalización del cine colombiano la representación que este hace de la violencia local ha llegado a muchos lugares y pantallas. De igual forma, han llegado al país películas que permiten conectar y entender las guerras a través de la observación de aquellas de otras latitudes. El cine tiene la capacidad de generar solidaridad entre pueblos del mundo.

/COlprensa

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