Coletazo de la tormenta Grace trajo inundaciones

En los últimos cinco días, Antioquia ha sentido, con fuerza, un coletazo de la tormenta tropical Grace, que atravesó el Caribe, se convirtió en huracán de categoría 1 y se dirige a México. Esa es la conclusión de Departamento Administrativo para la Gestión del Riesgo de Desastres de Antioquia (Dagran), que reportó que, en total, hay 768 familias afectadas por estos eventos invernales.

El más grave de ellos sucedió en Zaragoza, en el Bajo Cauca. Allí, sobre la 1:00 de la mañana del martes, una creciente súbita del río Nechí sorprendió a los habitantes.

Víctor Darío Perlaza, alcalde de esa localidad, le dijo a EL COLOMBIANO que los pobladores alcanzaron a ser avisados. Sin embargo, reconoció que la magnitud de la creciente “no se veía hace años”.

El alcalde precisó que la emergencia dejó 180 familias damnificadas, pero no se reportaron muertos o heridos. La rapidez en la respuesta radica en que desde Anorí, otro pueblo afectado por las lluvias de los últimos días, les dieron aviso de la creciente.

“Por ahora, en lo que llevamos, no hay pérdidas completas de viviendas, no tenemos albergues temporales. Todas las personas se encuentran en sus casas”, concluyó Perlaza.

Diego Fernando Peña, director técnico de conocimiento y reducción del Dagran, dijo que son 10 los municipios que han sufrido las consecuencias de Grace. Entre ellos están poblados situados en varias subregiones.

La segunda afectación en gravedad se presentó en Dabeiba, Occidente de Antioquia. Allí, reportó el Dagran, hubo pérdida de banca en las vías que comunican a las veredas Mango y Camparrusia. También por las lluvias, en el sector el Mono, se presentó un deslizamiento y se desprendieron rocas. Un motociclista quedó lesionado, pero fue atendido por los médicos.

En el Magdalena Medio, Puerto Berrío fue el que más sufrió. Allí se reportó un movimiento en masa y una inundación que dejó a 89 personas afectadas. En esa misma subregión, pero en menor medida, se presentaron daños en Caracolí. En ese pueblo, producto de las fuertes lluvias, se formó un vendaval que tumbó árboles y desprendió rocas.

Los daños de los últimos días también afectaron al Suroeste. En Fredonia, por ejemplo, 35 familias quedaron damnificadas por una creciente súbita. Una vía terciaria perdió la banca, pero fue reparada. Un caso similar, aunque con muchos más afectados (350 familias), se presentó en Angelópolis. Las lluvias hicieron que un puente peatonal colapsara y dejó incomunicadas las veredas Pipiripao, Cascajala y Promisión.

Peña concluyó que el Dagran está atendiendo los eventos en coordinación con las alcaldías.

/COlprensa

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