Los tenderos, a punto de ´quebrar´ 

De acuerdo a las estimaciones de Fenalco en Colombia  pueden estar en peligro de desaparecer por lo menos 11.000 tiendas.

Estos pequeños comercios se encuentran acosados por los impuestos y la crisis económica originada por la pandemia. En Santa Marta ya serían más de 350 las tiendas que han cerrado. 

No hay nadie mejor para medirle el bolsillo a los consumidores que la tienda del barrio. Estos pequeños comercios son los que le toman el pulso a la economía del hogar y de acuerdo a como les vaya a ello, así le irá al consumidor.

Hay quienes afirman que el tendero es como el sacerdote: todos van donde él a contarles sus historias y confesarles sus ´pecados´ económicos.

Pro a pesar de la reactivación económica y los visos de recuperación que ya se advierten en el país, las tiendas de barrio aún no se sobreponen al largo periodo de pandemia y a los efectos del paro que afectaron directamente a los pequeños comercios.

No en vano muchos de estos negocios sirvieron de soporte para el país, cuando comenzaron los cierres y las cuarentenas a finales de marzo del año pasado. Cuando todos los establecimientos estaban cerrados, las tiendas de barrio se convirtieron en soportes para abastecer a los hogares.

LO QUE DICE FENALCO 

De acuerdo con una encuesta realizada recientemente por Fenalco, las tiendas del país se enfrentan a grandes dificultades para seguir sobreviviendo en el mediano plazo.

Según los resultados de la consulta, los tenderos además de enfrentar el pago de diferentes impuestos (tanto nacionales como municipales) y la fuerte competencia de nuevos actores han tenido que desafiar los embates de la pandemia por covid-19 y más recientemente los paros, bloqueos y vandalismo. Señala el informe que un 20% de las tiendas encuestadas afirmó que las ventas han estado muy por debajo de lo normal, como consecuencia de la pérdida de poder adquisitivo de los grupos de familia por las altas tasas de desempleo que aún se viven en el país; un 24% dijo que se siente afectado por la competencia y un 26% aseguró que la inseguridad los ha afectado notablemente.

COMPLICACIONES 

En menor escala, pero no menos importante, los encuestados afirmaron que la poca financiación, la falta de apoyo de algunos proveedores, el atraso tecnológico y las dificultades para el cobro de cartera (productos fiados) son obstáculos que se deben superar, si quieren sobrevivir.

“Es necesario ayudar decididamente al pequeño comercio y buscar su reactivación en este momento coyuntural. Son 450 mil tiendas en todo el territorio nacional y más de un millón de familias que dependen de estos negocios. Según nuestros cálculos pueden estar en peligro de desaparecer por lo menos 11.000 tiendas”, afirmó Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco. Aunque un 32% de las tiendas encuestadas manifestó que no cerró desde el inicio de la pandemia y de las restricciones impuestas, un 41% aseguró que cerró entre una y cuatro semanas y un preocupante 27% debió cerrar entre uno y más de cuatro meses.

“En Colombia, la tienda de barrio y los formatos tradicionales ocupan un lugar estratégico en los hábitos de compra de los consumidores, durante la pandemia y los paros fueron altamente afectados. En consecuencia, deben ser objeto prioritario de atención y apoyo por parte del Gobierno y del sector privado”, sostuvo el vocero de los comerciantes.

CARACTERÍSTICAS 

Actualmente hay 450 mil tiendas de barrio en Colombia, que generan 1.750.500 empleos. Estos pequeños establecimientos comerciales, venden en promedio $305.758 al día, lo cual equivale aproximadamente a una tercera parte de lo que vende un supermercado pequeño.

La edad del tendero promedio es 43,44 años y el 52% de estos negocios son administradas por mujeres. Pero a mayor edad, se observa un decrecimiento en los ingresos.

La mayoría de las tiendas (95.75%) pertenecen a los estratos 1, 2 y 3: 40,85%; 41,68%; y 13,22% respectivamente. A mayor estrato, mayores niveles de ingresos.

De otra parte y en medio de estas dificultades económicas del sector y de la pandemia, Fenalco realizará el Día Nacional del Tendero el próximo domingo 29 de agosto. Este es un homenaje que desde hace 28 años le rinde el gremio al duro trabajo que realizan estos pequeños comerciantes y al papel estratégico que desempeñan en el día a día de los colombianos

EL CASO SANTA MARTA 

El panorama que muestran los tenderos de Santa Marta no es nada alentador. Según las estimaciones oficiales de Undeco han cerrado 329 negocios, pero se estima que esa cifra es corta y podrían haber pasado los 350.

De acuerdo a un balance entregado por la Unión de Comerciantes de Santa Marta (Undeco), en el 2020 se contaban en el departamento del Magdalena un total de 2.254 tiendas registradas ante la Cámara de Comercio, mientras que para el 2021 actualizaron su matrícula mercantil tan solo 2.082.

“Desde inicio de la pandemia y posterior cuarentena que fue prorrogada durante todo el 2020 y parte del 2021, las tiendas de barrio se enfrentaron a una difícil situación a causa de los cierres parciales de sus establecimientos y la incertidumbre producto de las medidas tomadas por el gobierno nacional para hacerle frente al Covid-19”, declaró Rosa Delia Rueda, directora ejecutiva de Undeco Santa Marta.

Agregó que otra de las causas del cierre de tiendas de barrio se debió al desabastecimiento de alimentos por causa del Paro Nacional que incidió directamente en la dinámica de los pequeños comercios de barrio y en las últimas semanas el incremento en los robos y la percepción de inseguridad en Santa Marta.

Según Undeco, a pesar de la apertura total de las actividades comerciales y de los esfuerzos aunados de los comerciantes, gremios y entidades territoriales para lograr una reactivación económica, son los tenderos de barrio quienes han sido notablemente afectados y difícilmente han podido recuperarse debido a las consecuencias de la pandemia.

BAJAS VENTAS 

Al referirse a las ventas de los tenderos y pequeños comerciantes, Rueda Caicedo asegura que se han visto disminuidas en un gran porcentaje a causa del incremento de la informalidad que se ´descuajó´ a consecuencia del cierre de los comercios durante la cuarentena.

“La competencia desleal, la carga impositiva y las diferentes arandelas que debe asumir un tendero para funcionar legalmente como por ejemplo: el pago de Industria y Comercio, Sayco Acinpro, certificado de seguridad humana, son tan solo algunos de los varios requisitos que debe cumplir para no ser acreedor a un cierre por parte de las entidades de control”, manifestó.

Vale mencionar que con el cierre de tiendas en Santa Marta y el Magdalena se ahonda aún más las cifras de desempleo toda vez que por cada tienda cerrada se deja de generar un promedio de 3 empleos directos.

Por ello, se estima que más de mil empleos directos

se han perdido ante el cierre de los comercios especialmente en personas entre los 35 a 65 años de edad, y que la gran mayoría pertenecían a los estratos uno y dos.

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