Afganos en Colombia 

En una verdadera carrera de vida o muerte se ha convertido la operación para evacuar a extranjeros y a civiles afganos que huyen de los talibán en Afganistán. Desde el 14 de agosto, según la Casa Blanca, han logrado sacar del país a 37 mil personas, es decir, menos de la mitad del total de 80 mil que se proponen evacuar en los próximos días (15 mil estadounidenses y 65 mil afganos). Miles de extranjeros de otras nacionalidades, así como otros afganos amenazados o que trabajaron con la Otan, también están esperando salir.

Pero ya solo les queda una semana de plazo. Los talibán se tomaron Kabul desde el 19 de agosto y dejaron el aeropuerto en manos de Estados Unidos solo hasta el 31 de agosto para que completaran la evacuación.

Por la magnitud de la operación y sus complicaciones, Estados Unidos involucró a líneas aéreas comerciales que ponen a disposición 18 aviones para poder llevar a los rescatados a terceros países, como Qatar y los Emiratos Árabes. Y, en conjunto con el Reino Unido, consideraron tener un plazo mayor para terminar la evacuación.

Los talibán rechazaron extender el plazo y acusan a Estados Unidos del caos en el aeropuerto. Veinte personas murieron en los últimos días mientras trataban de huir de Kabul, según la Otan. Para los talibán, si no se respeta la fecha acordada, Kabul pasaría a ser una zona de guerra. Al tiempo amenazan con no constituir un gobierno hasta el retiro definitivo de las tropas estadounidenses, con lo cual se acabaría de desmoronar lo que queda de las instituciones afganas.

La necesidad de rescatarlos está clara. Ahora la pregunta es: ¿por qué van a hacer escala técnica en doce países (entre ellos: Colombia, México, Chile y Costa Rica), en vez de llevarlos directamente a Estados Unidos?

Según el anuncio oficial del acuerdo entre Estados Unidos y Colombia, nuestro país albergará temporalmente a unos 4 mil afganos, mientras Estados Unidos revisa sus antecedentes y realiza los trámites migratorios. El acuerdo contempla recibir a quienes ya tienen visa de refugiados y a otros que son elegibles para visas de inmigrantes especiales. Todos los gastos serán cubiertos por el gobierno de Estados Unidos.

Con ese compromiso, el gobierno del presidente Duque está reafirmando su política de flexibilidad migratoria, que ha buscado regularizar, por medio de un estatuto temporal de protección, la situación de 1,7 millones de venezolanos que se encuentran en Colombia.

Hay que aplaudir la expresión de solidaridad y humanismo que muestra el Gobierno en este momento tan complicado para el pueblo afgano. Y también la mano que le tiende al gobierno de Joe Biden, que está enredado con el tema porque algunos estados de Estados Unidos, como Texas, no los quieren recibir. Entre otras cosas porque existe el riesgo, como han manifestado Francia y Rusia, de que en medio de la caótica situación puedan infiltrarse, entre los refugiados, terroristas o personas vinculadas con el narcotráfico. Lo cual debe ser tenido en cuenta por las autoridades colombianas en el diseño de la logística para acogerlos.

El diablo está en los detalles. Ya se definió que Bogotá acogerá a los refugiados, pero queda por definir las condiciones físicas de su alojamiento. Y una pregunta final: ¿qué sucedería en el caso de que un refugiado afgano llegue a Colombia y, luego, no sea admitido por Estados Unidos?..Quedan muchas preguntas por responder…

* Internacionalista 

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