Batalla campal en el patio rumbero ‘Estankomodos’

Un mano a mano de dos turbos (sonidos de alta potencia) terminó en batalla campal al interior del reconocido y popular patio rumbero ‘Estankomodos’, situado en la calle 8 con carrera 5 del barrio Pescaíto, al norte de Santa Marta. 

Según indicaron testigos, el enfrentamiento entre los asistentes se desencadenó, luego que los deejay de cada máquina de sonido se lanzaran insultos, situación que alteró el ánimo de sus seguidores y posteriormente conllevó al ataque con botellas, sillas y otros objetos contundentes.

Aunque los administradores del establecimiento trataron de controlar el orden público, la trifulca se trasladó hasta las principales calles del mencionado sector. “Esto fue algo espantoso, las botellas volaban de un lado para otro y veías a las personas salir con sangre en su rostro”, contaron residentes del barrio.

Las agresiones verbales y físicas que quedaron grabadas en vídeo aficionado, ya circulan a través de las redes sociales y muestra el instante en que los protagonistas se propinan patadas, botellazos y lanzan las sillas de un lado a otro. “La Policía debe intervenir este patio rumbero lo más pronto posible, aquí llegan personas de todos los barrios y todos los fin de semana es lo mismo”, agregaron los vecinos.

Ante la grave situación de orden público, uniformados de la unidad de vigilancia por cuadrante y de la unidad de reacción inmediata de la Policía Metropolitana hicieron su arribo al lugar y después de varios minutos de intervención lograron devolver la tranquilidad de las personas que residen en esa zona.

Así mismo, se supo que las personas que resultaron afectadas fueron trasladadas hasta la sala de urgencias de la Policlínica La Castellana, donde los profesionales de la salud de turno le suturaron las heridas y luego les ordenaron su salida.

“Por fortuna esto no pasó a mayores, estos bailes de turbos y picó están prohibidos en la ciudad, porque traen esta clase de problemas y no entendemos por qué la Policía y la Alcaldía no intervienen. Esto es un escándalo todos los fines de semana, ya no es solo los domingos sino también los sábados”, finalizaron los residentes del barrio.

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