El maestro y amigo que conocí

El periodismo colombiano se encuentra de luto con el fallecimiento en el día de ayer del comunicador Javier Ayala Álvarez cuyo deceso se produjo en la clínica Santa Fe en la ciudad de Bogotá, tras batallar varios días contra el covid19. 

Por 
ULILO 
ACEVEDO SILVA 

No he podido encontrar en el diccionario una palabra que reúna las cualidades de un ser humano para describir lo que para este mundo terrenal representó Javier Ayala. Lo que sí puedo decir es que se trató de una persona decente. De un ser humano excepcional. De una persona sincera, honesta, buen padre, buen  miembro de familia, un profesional íntegro, un amigo que sólo podía ofrecer eso, amistad, el consejo oportuno, la sabia opinión a quien Dios le regaló la fortuna del conocimiento, de la sapiencia, de ese olfato que solo tienen periodistas de su talla, de su integridad. Ese fue el gran Javi, como yo particularmente le llamaba.

Para mí fue un maestro. Trabajamos hombro a hombro, unas veces él como Jefe y en otras ocasiones como ´socios´ en atrevidas empresas periodísticas que emprendíamos, entre ellas una programadora regional de Televisión en los inicios de Telecaribe la cual nos cerró el ´apagón´ eléctrico en los tiempos del Gobierno de Cesar Gaviria. Pero tuvimos otras más exitosas. Por eso, por la cercanía que tuve con él, hoy digo con absoluta certeza, pero profunda nostalgia, que Javier fue un hombre bueno, de sus labios jamás salió una palabra inapropiada para nadie. No tuvo diferencias, ni zanjó enemistades. Y por el otro lado, duele en el alma tener que escribir estas palabras para despedir a un amigo. A ese amigo que me dejó esperando una mañana del 3 de agosto en el teléfono para iniciar otra aventura profesional en el proyecto empresarial de RADIO HOY.COM. Javier no pudo hacer su informe porque ya el virus lo había infectado. Me prometió hacerlo al día siguiente, pero no pudo; a los tres días después ya entró a una UCI de la que no pudo salir, ni lo pude escuchar ni tampoco despedir. Me quedo mejor con los recuerdos imborrables de su sonora carcajada, de su alegría por las victorias del Cali, y aun cuando no lo crean, también por las del Unión, porque su señora Carmen le enseñó a querer a la divisa de sus amores, el equipo bananero. Me quedó en el recuerdo con el Javier Ayala bonachón, servicial, con el Javier que amó el mar y se llevó en su corazón el amor tan especial que sintió por Santa Marta

Javier Ayala fue uno de los más destacados periodistas del país. Era oriundo de Cartago, Valle, e incursionó en los principales medios de comunicación de Colombia, donde se destacó por su profesionalismo, por sus cualidades humanas, por su decencia. Fue una persona que representó un verdadero ejemplo para las actuales y futuras generaciones de periodistas

SUS INICIOS 

Javier Ayala inició su carrera en la prensa escrita, más específicamente como redactor económico del diario El Espectador, donde tuvo la fortuna de contar con las orientaciones de don Guillermo Cano y de ´El Mono´ Salgar. Fue la época en la que llegó al periódico capitalino desde San Bernardo del Viento Juan Gossaín, con quien entabló rápidamente una estrecha amistad.

De El Espectador se lo llevó fue el doctor Álvaro Gómez Hurtado para que lo acompañara en El Siglo. Allí contribuyó a que el periódico conservador fuera un referente fuerte del periodismo y hacía valer su fuerte: el periodismo económico.

Javier tuvo en esa época un desempeño fulgurante,  era el periodista obligado a leer por Presidentes, Ministros, altos funcionarios del Estado. Poseía un olfato innato, una sapiencia para los temas económicos como nadie. Yo le pregunté varias veces por qué no era economista y su respuesta fue la misma: Yo me sentía periodista desde niño. No podía cambiar.

Don Hernando Santos una vez lo llamó y le propuso incorporarse a la planta de El Tiempo y aceptó. Se convirtió en el Jefe de la Sección Económica del periódico más importante de Colombia. Lo que escribía Javier Ayala en sus páginas  marcaba el rumbo económico del país.

Durante el año 1983 participó junto con Gabriel Ortiz y don Julio Molano, en una licitación de Inravisión y se ganaron el horario estelar de las 9:30 de la noche y fundó el noticiero de televisión Noticiero Nacional el cual marcaría un hito en la historia del periodismo colombiano.

Desde allí le dio a conocer al país grandes acontecimientos  siendo los más relevantes dos de ellos: el 6 de noviembre de 1985 un comando del M-19 se tomó el Palacio de Justicia y fue Javier Ayala quien reveló las exigencias del grupo guerrillero.

El 18 de agosto de 1989, como director del Noticiero Nacional, en primicia mundial presentó las que se convertirían en icónicas imágenes del atentado a Luis Carlos Galán. En esa emisión estuvo con Jesús Calderón, el camarógrafo que registró la llegada del candidato a la plaza de Soacha y su posterior asesinato.

Pero decisiones políticas sacaron al Noticiero Nacional del aire, lo enviaron al horario del medio día y posteriormente junto a sus socios se lo entregaron al Estado.

Pero Inravisión sacó una nueva licitación y esta vez en otro atrevimiento empresarial Javier se junta con Felipe Zuleta y Darío Restrepo y crean el Noticiero ´En Vivo´ llegan a conquistar la franja informativa de la mañana.  Tuvo poco tiempo por la incursión del Estado en la televisión privada y la aparición de los canales de RCN y Caracol.

EN LA RADIO 

Otro escenario que le fue natural a Javier Ayala fue la radio. En ella nadaba como pez en el agua. Fue un excelente narrador de ´chivas periodísticas´. Por ello, por su excelente trabajo profesional, otro gigante del periodismo como Yamid Amat lo incorporó a la lujosa nómina de 600 AM 9:00 AM de Caracol. El programa que lanzó a la radio colombiana al estrellato. Desde ahí Javier hizo una importante contribución a todos los cambios que sufrió el periodismo en el país.

Pero también estuvo en Radio Súper por invitación de su dueño el doctor Pava Camelo.

Y don Juan Gossaín cuando abandona Caracol donde compartió la mesa con Javier le hace un ofrecimiento y se lo lleva para Noticias RCN donde colabora de manera exitosa y contribuye a la formación de excelentes periodistas que hoy son destacados profesionales en los medios de comunicación.

EN EL SERVICIO PÚBLICO 

Con la creación de la Comisión Nacional de Televisión,  Javier Ayala es animado a postular su nombre y el sector de las programadoras y realizadores de televisión ven en él como la persona idónea que pueda representar al gremio. No hubo necesidad de hacer campaña. Ese cargo estaba destinado para un profesional de sus kilates. Compartió ´magistratura´ en la máxima autoridad de entonces de la televisión Colombiana de la que fue Presidente. Ello ocurrió en octubre de 2002

Para Javier Ayala era fundamental que la CNTV tuviera un criterio independiente al Gobierno Nacional de turno.

También fue Jefe de Prensa en instituciones como la Fiscalía General de la Nación y director del noticiero del Congreso de la República. Igualmente fue Asesor de la Federación Nacional de Departamentos

LOS PREMIOS 

En el transcurso de su carrera periodística, Javier Ayala ganó varias veces el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar y el Premio Nacional de Periodismo C.P.B.  En 2017, Javier Ayala recibió el Galardón por vida y obra periodística en los Premios Politika 2017. Pero además recibió muchas distinciones, muchas condecoraciones, del Congreso de la República, del Ministerio de Comunicaciones y de agremiaciones periodísticas que siempre ponderaban su profesionalismo y cualidades humanas.

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