¿Por qué es tan difícil juntar a los expresidentes para una reunión?

Debido a sus profundas diferencias personales e ideológicas, los expresidentes César Gaviria, Ernesto Samper Pizano, Andrés Pastrana, Álvaro Uribe Vélez y Juan Manuel Santos, muy difícilmente se les vería juntos en una misma foto. En ellos han prevalecido sus rencillas personales, y hasta sus odios políticos.

Por
Karol Galindo Rincón 

Esta semana, el Gobierno aplazó la reunión de la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores, en la que estaba previsto que se discutiera el litigio entre Colombia y Nicaragua, que a partir del 20 de septiembre entra en una fase importante en la Corte Internacional de Justicia de la Haya, porque serán escuchados los argumentos de ambos países antes de que el tribunal tome su decisión.

La razón que dio el Gobierno para el aplazamiento fue que algunos de los ex presidentes colombianos convocados (Cesar Gaviria, Andrés Pastrana, Ernesto Samper, Álvaro Uribe Vélez y Juan Manuel Santos) no podían asistir.

Sin embargo, no es la primera vez durante el gobierno Duque que una convocatoria de la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores termina siendo fallida. Es más, por lo general, los expresidentes se han negado a asistir o bien por las controversias políticas que existen permanentemente entre ellos o porque consideran que son citados como simples convidados de piedra, es decir, solo  para ser informados, sin posibilidad de opinar.

“El objetivo es informar sobre lo que serán las audiencias públicas que tendrán lugar en La Haya y es muy importante recordar los antecedentes de esta situación. Vino un fallo en el año 2012, pero nuestra Constitución es muy clara y los límites con Colombia solamente se pueden modificar a través de tratados”, dijo el presidente Iván Duque a los medios de comunicación, respecto de la convocatoria fallida de esta semana.

Por otro lado, la vicepresidenta y canciller, Marta Lucía Ramírez afirmó que aunque la reunión no fue posible, esto no impide que el país llegue a La Haya con una posición unificada.

“Estoy segura que todos los expresidentes de Colombia al final del día apoyan todo lo que convenga al interés nacional, siempre estarán por encima de cualquier pequeña diferencia”, destacó.

La vicepresidenta también confirmó que ha podido reunirse personalmente con todos los expresidentes, menos con Santos, y aseguró que se convocará otra sesión informativa, aunque no es indispensable para la defensa de Colombia.

Pero la cancelación de la reunión va más allá de un problema de agenda. Las distancias entre los exmandatarios, que en algunos casos parecen insalvables, hacen muy poco probable que este sea un espacio de consenso y sí más bien de confrontación.

Sin ir más lejos, la larga disputa entre Pastrana y Samper, que lleva ya más de dos décadas, tomó un nuevo aire en estos días, luego de Pastrana mostró ante la Comisión de la Verdad una carta que le enviaron los hermanos Rodríguez Orjuela en la que afirmaron que la campaña presidencial de Samper fue financiada con dineros provenientes de actividades ilícitas y del narcotráfico, de la situación tenía conocimiento el mismo Samper, el expresidente Pastrana aseguró que hasta ‘El Chapo Guzmán’ llego a financiar dicha campaña.

A esta acusación Samper le contestó a Pastrana: “No le reconozco ninguna autoridad moral a Andrés Pastrana mientras no le explique a la opinión  pública cuáles fueron sus relaciones con el pedófilo Epstein y por qué y para qué invitó a Cartagena a su proxeneta Ghislaine Maxwell”.

Brian Epstein, para quienes no lo recuerden, era un magnate acusado de pederastia, que se suicidó en la cárcel. Pastrana y otros políticos y empresarios internacionales aparecían en los registros de vuelo de su avión privado, pero hasta el momento no ha avanzado ninguna investigación que los relacione con los crímenes de Epstein.

Pastrana también tiene sus disputas con Santos, por sus críticas al proceso de paz, a lo que Santos le ha respondido que últimamente se dedica a repetir lo que dice Uribe. Y por supuesto, está la disputa entre Santos y Uribe, que ha marcado la política colombiana desde hace más de 10 años, incluida la victoria del No en el plebiscito y la elección de Duque.

UN ESPACIO DESAPROVECHADO 

Para Luis Felipe Vega, analista internacional y profesor de ciencia política de la Universidad Javeriana, la comisión es una herramienta necesaria y dinámica para discutir los temas de política y relaciones exteriores del país, pero la forma como se ha planteado en este gobierno no ha sido la mejor.

“La comisión debería dialogar con ex cancilleres. Los expresidentes está bien pero no es suficiente. El Gobierno no le ha prestado la atención necesaria y de respeto a la comisión, es un esfuerzo que se está perdiendo”, afirmó Vega.

Jairo Libreros, analista político y profesor de política de seguridad de la Universidad Externado de Colombia, resaltó la importancia de la comisión ya que permite hacerle seguimiento a diversas situaciones de política exterior además de recibir una retroalimentación de diferentes sectores respecto a diferentes situaciones.

“Estas reuniones son aprovechadas por los Gobiernos porque son opiniones de congresistas y expertos en política internacional que permite la capacidad de mejorar la manera de interpretar los acontecimientos y además permite generar consensos entre partidos ante situaciones críticas como fallos desfavorables”, destacó Libreros.

El analista político afirmó que lo que no está funcionando es la figura que están ejerciendo los ex presidentes ya que se están convirtiendo en los protagonistas del debate político ante cualquier situación del país, pero cuando se trata de un tema que demanda mayor atención ahí si no se manifiestan  pero si sacan a relucir su diferencias, odios y prevenciones entre ellos.

Para Vega, la comisión no ha podido reunirse debido a los intereses políticos y personales de los expresidentes que no han sido capaces de dejar a un lado para pensar en las necesidades del país.

“Este Gobierno es un pequeño desastre, es importante que garanticen que la comisión funcione y que introduzca a otros sectores relevantes como excancilleres que sean un tanto más fuerte en la comisión”, destacó Vega.

El analista también afirmó que, pese a ello, Colombia siempre ha sido respetuosa de las cortes y tratados internacionales, por lo que en esta materia, el litigio con Nicaragua, la voz de los ex mandatarios sería útil para afrontar este como un asunto de estado.

Debido a todas esas discusiones y a la atención que se les está dando a los exmandatarios, el analista Libreros destacó que el Gobierno no ha sabido aprovechar la herramienta tan destacada que es la comisión, afirmando que es necesario mantener ese nivel de interlocución.

“La política colombiana está radicalizada y tenemos mandatarios que corresponden a la línea de pensamiento de la nueva administración, pero otros no, en esa medida la decisión de la casa de Nariño es evitar ser golpeada hasta en sus propias convocatorias, y esta es una decisión mezquina que no dejar utilizar una herramienta con semejante vitalidad en política pública”, afirmó Libreros.

Finalmente, el analista político destacó que los expresidentes deberían aportar en esta situación ya que son pares ante la situación, afirmando que se han interesado más por sus beneficios personales y no generales que es apoyar al país ante estas situaciones. Recalcó la falta de liderazgo en el Gobierno de Duque respecto a la política exterior que hace difícil sacar adelante iniciativas por medio de esta comisión.

Está comisión, muy respetada en los años 80 y 90, parece que por lo pronto y quién sabe si para siempre, no volverá a tener el mismo peso de otras épocas./Colprensa 

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