Las lluvias ‘desnudan’ crisis por invasiones en los cerros

Comunidad denuncia que la invasión de los cerros ha sedimentado la calle primera de Taganga afeando el territorio y dejando en evidencia la falta de sentido de pertenencia.  

POR 
KATIA 
VÁSQUEZ 

En el corregimiento de Taganga hay preocupación entre la comunidad debido a la invasión de los cerros y las construcciones ilegales que siguen dándose sin control, convirtiendo este atractivo turístico en uno de los sitios donde más se ha concentrado la edificación de inmuebles de manera reiterada sin intervención de las autoridades ambientales.  

Los tagangueros advirtiendo el grave problema que ello viene generando ante la arbitraria ocupación de los cerros de dicho corregimiento, están alarmados por que sigue creciendo por parte de invasores la construcción de casas y cabañas con el propósito de radicarse en ese lugar.

Las invasiones han generado una sobrepoblación en los cerros y el riesgo de que se presenten emergencias por deslizamientos y derrumbes es cada vez mayor.

Así lo confirma, Jorge Lizarazo, jefe de la Oficina para la Gestión del Riesgo y el Cambio Climático, Ogricc, “en Taganga hay un fenómeno que infortunadamente ha evolucionado durante varias décadas, que fue la invasión, la intervención desmedida sobre los cerros, y es importante resaltar que, las pendientes naturales de los macizos no son un terreno apto para construir y solo el hecho de retirar la cobertura vegetal debilita el terreno”.

Seguidamente, Lizarazo, señaló que, “esto hace que durante las lluvias las personas se vean más expuestas a deslizamientos y que la naturaleza busque recobrar su espacio drenando el agua por las vías naturales que han sido obstruidas y que como es normal arrastra el material desprendido por una intervención indebida, eso hace que las crecientes tomen mayor fuerza y que al verse comprometido material vegetal, escombros, rocas, inservibles, se genera un fenómeno conocido como ‘avenida torrencial’ qué fue lo que evidenciamos en el corregimiento en días pasados”.

Es pertinente recordar que tras el torrencial aguacero que cayó en la ciudad de Santa Marta el pasado lunes, alertó a los tagangueros, que veían asombrados la fuerza del agua que corría desde los cerros y atravesaba todo el pueblo buscando desembocar en el mar.

“El riesgo por desastre y el riesgo ambiental puede ser muy alto si se continúan invadiendo los cerros en Taganga y en el resto de la ciudad, el daño al ecosistema a la flora y a la fauna en esta zona generan por sí mismo mayor amenaza de deslizamiento, por debilitamiento del terreno en laderas y alta pendiente, pero también los colapsos en vivienda que pueden poner en riesgo la vida de personas que contrariando las recomendaciones y la ley se atrevan a hacer”, dijo el jefe de la Ogricc.

¿INVASIONES SIN CONTROL? 

 “La invasión de los cerros ha generado mucho conflicto de orden social, principalmente en el medio ambiente, dado que sin misericordia se han invadido las partes altas de los cerros y las reservas protegidas de la comunidad, generando un gran impacto de ambiental, ahora con estos fuertes aguaceros que han caído, se ha sedimentado la carrera primera de Taganga, prácticamente está sepultada debido al flujo de tierra qué que han socavado de los terrenos de los cerros de la parte alta que quedan suelto”, expresó Omar Avendaño Cantillo, edil de la localidad 2.

En este sentido, los tagangueros se encuentran inconformes ante la imparable desorganización y vigilancia por parte de las autoridades distritales y su permisividad ante las obras, al parecer sin permiso, que se adelantan en los cerros del pueblo de pescadores.

Omar Avendaño, dijo que, “no habido mucha protección por parte del Distrito, hemos solicitado que vengan inspectores de obra a hacer control, e incluso, le hemos solicitado a Migración para que realice el respectivo control de esta cantidad de migrantes, dado que no solamente llegan personas de bien, sino persona que tiene antecedentes delictivos en su país de origen, que están invadiendo los cerros y generando una ola de inseguridad en el sector”.

De igual manera, el edil aseguró que, en Taganga, las autoridades han sido muy permisivas y pese a la situación que podría generar emergencias a causa de deslizamientos, no han ejercido ningún tipo de control, “realice una petición a Migración y me respondieron que habían tratados internacionales que se deben respetar, pero no es justo que estos migrantes, en su mayoría venezolanos acaben con las reservas protegidas del corregimiento”.

“Mientras tanto, la comunidad se ve notablemente afectada, dado que no tienen estas personas el mismo sentido de pertenencia que tiene un nativo taganguero, porque aquí lo que se preserva es nuestras costumbres ancestrales, nuestra protección al medio ambiente, principalmente al territorio, desde febrero Taganga fue decretado Cabildo Indígena”, concluyó Avendaño Cantillo.

UNA ‘RADIOGRAFÍA’ DE LAS NECESIDADES  

Para Pierine Peñaranda, líder cívica y cultural de Taganga, el 30 de agosto, día del torrencial aguacero que provocó el desbordamiento de las quebradas Dumbira y Biyuca, ocasionando con ello una avalancha que trataba de arrebatarle a muchos comerciantes del sector lo que por años han trabajado, dejó en evidencia una ‘radiografía’ de todas las necesidades que tiene el corregimiento.

“Llegamos a la conclusión de que nosotros merecemos un tener una vida digna y no estamos diciendo que el resto de Santa Marta no, al contrario, nosotros nos solidarizamos con toda la comunidad samaria por esos estragos que ha causado el invierno, pero, en Taganga principalmente son cosas que se pudieron haber evitado si se hubieran canalizado las calles”, dijo Pierine Peñaranda.

Además, agregó,  “también tenemos el problema de construcciones en los cerros, que de alguna forma están afectando en gran mayoría a lo que es los deslizamientos de tierra, entonces, considero que si la autoridades gubernamentales, a quienes le correspondía paralizar obras, hacer como un ejercicio técnico en zonas de alto riesgo y la accesibilidad de algunos permisos, estas cosas no hubieran sucedido, entonces, prácticamente todo el mundo es responsable de lo que está pasando cada quien tiene su parte de responsabilidad”.

La líder cívica y cultural de Taganga, aseguró que “después del torrencial aguacero, en estos momentos las calles están inhabilitadas porque hay grandes grietas en las calles principales del corregimiento, además, hay muchas personas con alguna discapacidad, adultos mayores que se han visto bastante afectados porque se les hace muy difícil el acceso al recurso vital que es el agua, el cual es suministrado con carro tanques y debido al estado de la calles, no tienen acceso y esas personas tiene que buscar la manera de cómo llevan el agua a sus casas”.

De igual manera, Peñaranda mencionó que los tagangueros “no salen de una situación, para meterse en otra”, toda vez que desde que inició la pandemia han tenido que sufrir con la crisis económica, en medio de la reactivación dice que la situación no ha sido del todo favorable y a esto se le suma la temporada invernal, “aquí hay un desbalance que realmente nos está llevando a pique”.

LA EMERGENCIA POR LAS LLUVIAS 

En varios videos quedaron registrados los momentos de angustia, que se vivieron en la comarca de pescadores, sillas y otros elementos que se encontraban en los restaurantes, fueron arrastrados por la corriente de los arroyos.

Las cifras oficiales hablan de alrededor de 50 damnificados, sin embargo, aún no se ha llevado a cabo un recuento de las pérdidas materiales que significan la subsistencia para comunidades acostumbradas a vivir de los producido en el día a día, en el marco de las actividades turísticas y pesqueras.

Una de las afectadas, fue Zulma Peñaranda Tejeda, quien según informó su hija Pierine Peñaranda, tuvieron cuantiosas pérdidas que sufrió su restaurante de razón social ‘Mama Zulma’, atendido hace más de 40 años por su propietaria, luego que quedara aprisionado entre la fuerza de las quebradas desbordadas, el lodo y la cantidad de material de arrastre que empujaba hacia el mar.

Por su parte, el Cabildo Gobernador Ariel Daniels, que la situación que vivieron en días pasados, no ha sido preocupante solo para la comunidad y los organismos de socorro, sino también para las autoridades indígenas del corregimiento, cuya memoria histórica indica que la emergencia del 30 de agosto, no ocurría hace 57 años.

De este modo, el Cabildo Gobernador resaltó la “indiferencia de la administración distrital ante las recurrentes denuncias sobre la expedición de permisos de construcción en zonas irregulares”. Señala que se han construido casas en el cauce de las quebradas, lo que maximiza los daños en la comunidad y por ende las familias afectadas.

La construcción de viviendas en cerros protegidos tiene al pueblo ad portas de una emergencia mayor, se han denunciado clanes de venta de cerros “las autoridades lo saben, pero se hacen los de la vista gorda” declara la autoridad indígena de Taganga.

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