La cinta ‘Memoria’, un homenaje para Colombia

‘Memoria’, la película que hace poco triunfó en el Festival de Cannes y que tendrá su estreno en las salas de cine colombianas.

Uno de los directores con una de las visiones más originales de la cinematografía contemporánea, junto a una de las actrices más imponentes de las últimas décadas, se dieron cita en Colombia, para contar con producción y talento nacional, y así, narrar su nueva historia.
Es la mezcla perfecta que originó ‘Memoria’, la película que hace poco triunfó en el Festival de Cannes y que tendrá su estreno en las salas de cine a partir del próximo 30 de septiembre.

En la dirección, Apichatpong Weerasethakul, elogiado por sus largometrajes, cortometrajes, instalaciones y su reciente performance en vivo, con los que ha logrado el reconocimiento internacional y numerosos premios.

Para ‘Memoria’, contó con la participación de una súper estrella de la ‘pantalla gigante’, Tilda Swinton, quien es el tipo de actriz que deja de lado el glamour y la fama para apostarle al guión, como en este caso con esta película realizada en Colombia.
En ‘Memoria’, Jessica (Tilda Swinton) no puede dormir desde que un fuerte ‘bang’ interrumpió su sueño al amanecer. Mientras visita a su hermana en Bogotá, se hace amiga de Agnes (Jeanne Balibar), una arqueóloga que estudia restos humanos descubiertos dentro de un túnel en construcción.

Jessica viaja para encontrarse con Agnes en el lugar de excavación y, en un pueblo cercano, conoce a un pescador llamado Hernán (Elkin Díaz). Ambos comparten recuerdos junto al río y cuando el día llega a su fin, Jessica se despierta con una sensación de claridad.
El director tailandés habló sobre la realización de esta película y el recorrido exitoso que ha tenido, a semanas de su estreno en las salas de cine del país.

¿Qué lo llevó a realizar ‘Memoria’ en Colombia?

Durante los años 70, crecí leyendo novelas sobre cazadores en busca de los tesoros de civilizaciones perdidas. Influyeron en algunas de mis películas pasadas como ‘Tropical Malady’ o incluso ‘Uncle Boonmee’. Los autores tailandeses se inspiraron, de hecho, en los cuentos de Occidente que idealizaban el descubrimiento amazónico de la época colonial. Copiaron y adaptaron los escenarios y fingieron que las historias tenían lugar en Tailandia. Todavía me atrae un mundo así, que puede que solo exista en los libros.
En los últimos diez años he visitado Argentina, Brasil, Perú y luego Colombia, donde pasé la mayor parte del tiempo. Estos viajes desencadenaron esa vieja fascinación, y ‘Memoria’ comenzó a tomar forma. Pero hasta el día de hoy, todavía no he visitado el Amazonas real porque me enamoré de la arquitectura de las ciudades.

¿Qué lugares eligió para realizar la película?

Elegí dos ciudades: Bogotá y Pijao. Visité más Pijao, tal vez porque es pequeño y vulnerable, a diferencia de Bogotá. Se encuentra a 300  kilómetros de Bogotá, y sus primeros habitantes fueron los Liberales (Partido Liberal) que huían de la violencia de los Conservadores (Partido Conservador).

A una hora de Pijao se encuentra la construcción de un túnel llamado La Línea que atraviesa una parte de las montañas, conocida aquí como El Macizo Colombiano. Cuando termine, será el segundo túnel más largo de América Latina. Sin embargo, durante años, la construcción ha estado plagada de desafíos geológicos y de ingeniería. El proyecto parece un sueño inalcanzable. Dinamitaron y perforaron en las montañas, lo que resuena en mí en relación con el ‘bang’ que escucha Jessica y la idea de  intentar escarbar en la cabeza, en busca de algunos recuerdos ocultos.

¿Cómo fue la preparación e investigación para esta película?

Cuando hablamos de Colombia, la memoria política es obvia. Sin embargo, no me sentí capaz de justificar inclinarme en esa dirección porque no tengo raíces allí. Solo escuché historias de diferentes personas: psicólogos, arqueólogos, ingenieros, activistas, recolectores de chatarra, etc. Sobre todo, quería tener el ‘pulso’ correcto para poder moverme cómodamente dentro de mi narrativa. Veo la película como un homenaje al país, desde la perspectiva de un extranjero. Sin embargo, tal vez, uno pueda sentir un estruendo político debajo de la superficie.
¿Esta es su primera película con actores totalmente ‘profesionales’?

Los actores fueron muy receptivos con mi enfoque, que no consiste en profundizar en los antecedentes, la motivación y el análisis psicológico de los personajes. Entonces, sólo tengo una vaga idea de la película por el guión. A menudo, me conmovía casi hasta las lágrimas cuando veía la película ‘cobrar vida’ a través de ellos.

Me encantó trabajar con Juan Pablo Urrego, que interpreta al Hernán de Bogotá. Para mí, es un espejo que refleja los sueños y deseos de Jessica, o incluso su pasado. Juan Pablo también es como el agua, lo que hace que conecte grandiosamente con Elkin Díaz, que interpreta al Hernán de Pijao. Veo a Elkin como una roca, un monje que presencia y absorbe experiencias.
Es su primer largometraje realizado fuera de Tailandia. ¿Cómo fue realizarla en Colombia?

Lo que empezó como un desafío resultó muy cómodo. Me sentí a gusto en Colombia. Tuve a mi asistente de confianza (Sompot) y DP (Sayombhu) con quienes enfrenté situaciones similares a las que vivimos en casa. Como me gusta la luz natural y los entornos, el problema era el clima. En Bogotá puedes tener sol, lluvia, frío, calor, viento en el mismo día. Traté de sacarle provecho acentuando este cambio constante. Me encanta porque tienes que estar muy activo en el set. /Colprensa

Notas Relacionadas