Los documentos secretos

Desde que iniciaron las investigaciones sobre los atentados del 11 de septiembre, en Estados Unidos ha crecido la expectativa por conocer los documentos gubernamentales clasificados relacionados a los ataques terroristas ya que contienen información desconocida sobre lo que ocurrió ese día en Nueva York y en Washington DC. 

Con el pasar de los años, el secretismo sobre los documentos y la negativa a desclasificarlos se ha creado la imagen de que el gobierno estadounidense ha intentado ocultar pistas clave sobre culpables y responsabilidades por los ataques a las torres gemelas y al Pentágono por parte de Al-Qaeda.

En medio de la exigencia de dar a conocer los archivos, el presidente Joe Biden firmó una orden ejecutiva en la que pidió revisar, desclasificar y divulgar los documentos gubernamentales clasificados sobre los atentados.

Biden aseguró que esta decisión se toma honrando su compromiso de campaña de garantizar la transparencia con respecto a este caso por lo que ahora se espera que el Departamento de Justicia y el fiscal general Merric Garland desclasifiquen los documentos durante los próximos 6 meses.

LAS CONSPIRACIONES 

El pasar del tiempo, la falta de condenas y la negativa a presentar los documentos sobre las investigaciones de los atentados fueron el combustible para que la ciudadanía se volcara a foros online y redes sociales para teorizar sobre lo que ocurrió el 11 de septiembre bajo el argumento de que si el gobierno no entrega respuestas es porque está ocultando algo.

La principal teoría conspirativa sobre el 11-S es que el gobierno estadounidense estuvo fuertemente implicado en la caída de las torres gemelas. Una de las teorías señala que EE.UU. sabía del secuestro de las aeronaves, pero optó por no intervenir.

Otra teoría indica que la gasolina de los aviones y el impacto de las aeronaves no tiene la potencia suficiente para derrumbar completamente los edificios por lo que aseguran que se plantaron explosivos dentro del edificio y fue una demolición controlada.

Entre las teorías también se indica que hubo espías israelíes y servicios de inteligencia de otros países que conocieron de un inminente atentado con aviones en EE.UU. pero no se dio aviso y también se ha sugerido que Arabia Saudita financió a Al-Qaeda.

Incluso se ha resaltado que el ataque fue una obra del diablo y posesiones demoniacas dado que algunas personas aseguran que tras el choque de los aviones se puede ver la “cara de un ser maligno” entre el humo.

Notas Relacionadas