El drama de las familias que perdieron a sus hijos

En  medio de la tristeza y el dolor, familiares, amigos y la comunidad en general despidieron a cinco de los jóvenes arrollados por la camioneta que conducía el empresario Enrique Rafael Vives Caballero.

Con profunda tristeza y aún incrédulos ante lo sucedido, la mañana de ayer los familiares de los dos primeros menores de 17 años de edad, le dieron el último adiós, tras su fallecimiento en el dantesco accidente de tránsito registrado en la carretera Troncal del Caribe el pasado lunes en la madrugada.

Y es que esta tragedia ha estado rodeada de una inmensa solidaridad ciudadana por las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que se presentó.

En compañía de mariachis, familiares, amigos y allegados le dieron el último adiós a los primos Juan Diego Álzate y Laura Valentina, cuyos féretros fueron acompañados de manera multitudinaria, desde la Iglesia San Jacinto, donde se llevó a cabo el acto religioso hasta el cementerio del mismo nombre, lugar en el que se realizaron las honras fúnebres.

Durante ese recorrido estuvieron acompañados y rodeados de una caravana de motocicletas, residentes del corregimiento de Gaira en general,  y allegados a las víctimas que lloraban por la pronta partida de los dos jóvenes, al tiempo que clamaban justicia a las autoridades.

“Estamos aquí para acompañarlos, decirles que todo Gaira está con ustedes y cada una de las familias que perdió a uno o dos seres queridos. El llamado es a la justicia para que actúe conforme lo disponen las normas y sea llevado a juicio quien aparece como responsable. A Dios solo pedimos fortaleza para los padres que desde ese momento del accidente sus vidas cambiaron para siempre”, dijo en medio de lágrimas una mujer adulta que acompaño durante el recorrido a la familia Ordóñez.

LA SOLIDARIDAD 

Con camisas blancas con la fotografía de los primos, afiches, y globos blancos que lanzaban al cielo se reunieron los gaireros para recordar los momentos que juntos compartieron en esta zona de la ciudad. Además llevaban en un pendón que mostraba la palabra ‘fortaleza’, donde habitantes del sector que se unieron al duelo por lo acontecido escribieron y expresaron sus condolencias.

Juan Diego Álzate, de 17 años, fue uno de los fallecidos. Era considerado un joven promesa en el fútbol pues jugaba como portero del equipo Gaira Junior F.C. Sus compañeros de la escuela deportiva en la que se formaba para ser futbolista profesional, se hicieron presentes en la cancha de arena Pedro León Acosta, el terreno de juego donde tantas veces destacó y se le vio alegre, para realizar un sentido homenaje con sus camisetas y globos de color verde, apoyando a la familia.

La muerte del joven deja una profunda tristeza en el gremio deportivo de Gaira, que se encuentra de luto por la sensible pérdida de uno de sus integrantes. El entrenador del equipo, Junior Caballero, dijo que era un joven sano que disfrutaba mucho cada partido y entrenamiento, “Sus bromas y actitud nos harán falta en el equipo”, expresó.

“Esta tragedia me ha partido el corazón”, dijo un allegado a los jóvenes. Y aunque reconoció que no sale del asombro por la trágica y pronta partida de los primeros, el consuelo para él es que están al lado del Dios todo Poderoso, por ser unas personas de bien, disciplinadas y muy alegres.

“Se ha muerto una parte de mi vida”, dijo Marta Ordóñez, la madre de Juan Diego, para quien lo ocurrido “no tiene nombre”, quien además pidió que esta persona pague por lo que hizo, refiriéndose al conductor de la camioneta.

Posterior a la eucaristía, un grupo de mototaxistas de la zona hicieron calle de honor al ingreso de los féretros a la iglesia de esta localidad, a donde fueron llevados antes de ser depositados en sus tumbas en el camposanto.

En una pancarta que acompañó todo el recorrido plasmaron un mensaje que reflejaba el inconformismo que sienten tras el proceso judicial que se adelanta en contra del responsable, “No a la dilatación de proceso. Pedimos audiencia pública. Justicia, justicia, justicia.”, se leía.

 

 

 








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