Banrepublica y el “articulito”

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Una de las decisiones más importantes que adoptó la Constitución de 1991 fue la independencia del Banco de la República, consagrándolo como banca central y trasladándole poderes más amplios de los que antes ejercía la llamada Junta Monetaria. Le dio la competencia para el manejo de la moneda y del crédito, de los cambios internacionales y de la administración de las reservas.

El propósito del Constituyente fue crear un organismo independiente, alejado de intereses partidistas y de los gobiernos de turno. Por ello se estableció un sistema de elección de su junta directiva y de su gerente. Se buscaba que un presidente, durante su período, no pudiera escoger más de dos de sus miembros, pero la reelección de quien sabemos, con el famoso “articulito”, dio al traste con esa sana práctica. Desde entonces, vienen los desajustes y se presentó la situación, a finales del 2019, cuando el actual gobierno estuvo a punto de imponer al gerente que en su momento era el ministro de Hacienda. No lo consiguió, siguió desempeñándose como tal y desde allí tuvo la infeliz idea de proponer una reforma tributaria que incendió al país. Tanto fue su infortunado desempeño que le tocó renunciar. Pero como el personaje no se podía quedar desempleado, el gobierno, burlándose del país, lo designó como nuevo miembro de la junta directiva del Banco.

Al gobierno le tocaba nombrar, porque la oportunidad se le había presentado. Eso nadie lo discute, pero la situación de que el mismo Duque haya designado con éste a la totalidad de la junta, se debe al desajuste que originó el “articulito”. Lo malo no estuvo allí sino en que le hizo perder una representación a la mujer, que tenía derecho. Eso es grave, pero lo peor es que el representante de los colombianos le haya dicho, con esa actitud a sus conciudadanos, “a mi no me importa que hayan echado a Carrasquilla, yo hago lo que me da la gana. Ahora nombraré a Karen en 4-72”.

Lo del exminhacienda fue una decisión contra las más elementales normas del derecho, con soberbia y con reto. Hasta le faltó urbanidad, no la de Carreño sino la de Carrasquilla.

*Abogado*Historiador*Periodista 

(Tomado de El Espectador) 

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