De basurero a mural que exalta idiosincrasia Caribe

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La obra pictórica exalta a las mujeres vendedoras de pescados con sus poncheras en la cabeza, pero también la cultura musical con un potente Pick-Up.

Una esquina del emblemático barrio

Pescaíto que se había convertido en un basurero a ‘cielo abierto’ se ha transformado positivamente gracias a la labor de un grupo de artistas quienes pintaron un mural gigante que exalta la idiosincrasia Caribe.

El sitio exacto corresponde a la Calle 6 con Carrera 11 esquina, que fue intervenido con una limpieza, desinfección y blanqueada para posteriormente ser mejorado con el apoyo de los habitantes y la participación de voluntarios cívicos.

En el gigantesco mural están plasmadas algunas facetas propias de la cotidianidad de los moradores de Pescaíto es por ello por lo que se resalta a los niños jugando trompo, mientras otros adultos juegan dominó y lucen la camiseta del glorioso equipo Unión Magdalena.

La obra pictórica de gran calidad exalta además a las mujeres vendedoras de pescados con sus poncheras en la cabeza, pero también muestra la cultura musical con un potente Pick-Up. Según Cristian Zabala, morador del barrio Pescaíto, la idea surgió como una respuesta de rechazo a la falta de civismo que se registraba en esa esquina y que estaba convertida en un basurero atrayendo moscas y roedores.

“Nosotros decidimos con la unión de varios líderes del grupo de gestores comunitarios como René Atencio, María Luisa y otros más de la Calle 6, fomentar una obra artística y convocamos a los maestros ‘Toño’ González, Villamizar, Britto y Claudia quienes vinieron a plasmar su talento creativo en estas paredes del barrio”, explicó.

La apuesta con el mural no solo ha sido embellecer el sector sino además sensibilizar a la comunidad del barrio que puede demostrar su sentido de pertenencia, civismo y amor por Santa Marta. Zabala agradeció el apoyo brindado por la gerencia de la Empresa de Servicios Públicos de Santa Marta (Esmmar E.S.P.) al disponer de su personal que retiró los escombros, maderas, ramas y todos los desechos del ‘basurero a cielo abierto’ que algunos desadaptados habían convertido la esquina del barrio.

Algunos samarios que residen en otros barrios aplauden la iniciativa de los pescaiteros y están ansiosos de poder replicar esas buenas acciones en sus comunidades porque realmente son una demostración genuina del liderazgo y del empoderamiento colectivo capaz de transformar los espacios públicos.

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