Dialogar, deliberar, consensuar

En todo tiempo y lugar siempre importante será, de la mano de una participación democrática activa plena de dinamismo; dialogar, deliberar, consensuar respecto del manejo institucional que como sociedad se requiere y demanda, sí apostar y apuntar queremos al logro de cambios y transformaciones que ayuden a robustecer y profundizar la democracia, así como combatir inequidad, pobreza y desigualdad; velar por la seguridad; defender a ultranza la vida, honra y bienes de los ciudadanos; y, consolidar un superior Estado social de derecho.

Las demandas y reclamos de la ciudadanía en particular y comunidad en general piden convenir estructuras institucionales que ayuden a resolver las crisis y que no haya talanqueras respecto de la solución de los conflictos sociales. Es articular demandas y gestión institucional, lo mismo que hacer ver y notar a todos los actores políticos que nuevos y distintos momentos son los que estamos viviendo.

Se trata de convenir en la necesidad que todo cuanto negativo sea pueda transformarse positivamente en consensos, articular el grito ciudadano con diálogo y liderazgos comunes, sin que sujetos estén en imposiciones ni caudillismos de ningún tipo. Importante y urgente es consolidar consensos e impulsarlos en escenarios de deliberación a todos los niveles, a fin de definir los caminos que bien y mejor lleven, itero, al cambio y la transformación que se requiere en la minuta social del país, lo que debe nutrirse, amén de deber alimentarse de manera constante, a efecto de procurar para todos el mejoramiento permanente y continuo de la sociedad en su conjunto.

Tenemos que buscar, al igual que procurar los consensos indispensables, con el fin que las transformaciones que se logren cuenten definitivamente con justicia democrática y por fuera de toda polarización, ya que querámoslo o no, infestar puede la vida democrática aún sana de la república, lo que genera incertidumbre y empuja a la violencia, como viendo estamos.

Requerimos en manera importante y con urgencia suma, un verdadero diálogo social, recuperar la confianza institucional pérdida, debatir civilizadamente, poner sobre el tapete las ideas y sacar de ellas lo que aprovechable mejor sea colectivamente hablando. Hace lo cual que se impongan definitivamente soluciones democráticas para resolver los conflictos sociales existentes y los que de seguro surgirán: diálogos, concertaciones, acuerdos, consensos y demás otros acercamientos que en ello ayuden, en ruta a construir esa mejor Colombia que queremos y anhelamos sin más dilaciones; toda vez que de ello no empezar a materializarse, las jornadas electivas del 2022 seguirán signadas de populismo, demagogia, autoritarismo, violencia y no queremos más radicalizaciones, toda vez que ello no construye país ni democracia.

Necesitamos clamorosamente diálogo social, consenso, unirnos, cohesionarnos, integrarnos, avanzar, apagar todo atisbo de crisis, evitar dañosos antagonismos y polarizaciones, y emprender esa marcha victoriosa que nos brinde equidad, igualdad, paz, gobernanza para que restaurarse pueda nuestra urdimbre social, lesionada por el mal manejo político, la indolencia, la indiferencia, la incertidumbre y el miedo que no nos deja vencer y mucho menos avanzar. saramara7@gmail.com

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