Frontera: “que se abra y nunca más se vuelva a cerrar”

El retiro de los contenedores que posaban desde febrero de 2019 sobre el puente internacional Simón Bolívar abrió ayer todas las posibilidades para que en el corto plazo Colombia y Venezuela vuelvan a reactivar las actividades comerciales y den paso a una plena reapertura de esta frontera.

Las pesadas estructuras fueron retiradas pasadas las 10:30 a. m. (Ven) de este lunes 4 de octubre, luego de varios meses de reuniones y diligencias por parte de los gremios económicos y las autoridades a ambos lados de la frontera.

Tras conocerse el hecho, el presidente Iván Duque impartió órdenes para que de inmediato las entidades responsables se pusieran al frente para que la reactivación se produzca de una manera ordenada y responsable.

Los primeros en hacerse presente en la frontera fueron el ministro de la Defensa, Diego Molano, y el director de Migración Colombia, Juan Francisco Espinosa, quienes dieron a conocer las primeras medidas que se pusieron en marcha para garantizar el pedido de Duque.
Espinosa explicó que inmediatamente no va a haber movilidad de tractocamiones en comercio binacional.

El haber tenido más de dos años esos contenedores sobre los puentes pudo generar debilitamiento de sus estructuras, por lo que hay que hacer unas revisiones estratégicas para garantizar la seguridad de los transportadores nortesantandereanos.

Además, hay que hacer unas coordinaciones con Invima, ICA, Dian y Polfa, que desde ayer ya hacen presencia en el Puesto de Mando Unificado que se estableció en esta frontera para coordinar todas las acciones.

Espinosa dijo que se mantienen las restricciones de ingreso a Colombia bajo el sistema de pico y cédula, en horarios específicos. El horario que se vaya a plantear para transporte de carga no será el mismo del paso de personas, aclaró.

Estas medidas, que se irán reforzando con el paso de los días, son para garantizar la bioseguridad, porque la pandemia no se ha ido, dijo Espinosa.

Los controles de salud se harán en coordinación con el Instituto Departamental de Salud (IDS).

Para el sector transporte se va a preparar el respectivo dispositivo de operación. Es un operativo nocturno y hasta la madrugada, anunció el director de Migración Colombia.

El ministro de la Defensa, Diego Molano, indicó por su parte, que en adelante esta frontera debe ser segura, regulada y biosegura.

Dijo que para esta semana continuarán los mecanismos de control coordinados por Migración Colombia, la Policía y el Ejército con el fin de ir permitiendo otras clases de aperturas.

Hoy, en Norte de Santander, tenemos 14.000 hombres agregados para garantizar el control, más 8.000 hombres nuevos que llegaron.

El alcalde de Cúcuta, Jairo Yáñez, expresó que la apertura de la frontera es una corresponsabilidad que estábamos esperando. Hoy, como Alcaldía estamos seguros que consolidaremos el ejercicio de la recuperación del comercio binacional, neutralizando las trochas ilegales, propiciando un beneficio mutuo y el acercamiento de dos países hermanos.

Esperamos poco a poco que las decisiones de los altos gobiernos se consoliden con la apertura del comercio y las relaciones binacionales.

‘Cayó el símbolo de la fractura’

El secretario de Frontera, Víctor Bautista, señaló que este logro es producto de más de año y medio de diálogo entre las autoridades de Norte de Santander y Táchira, en temas estructurales como la reactivación económica, la protección de los derechos humanos de las personas que se mueven en la frontera y también de las importaciones y exportaciones.

Cayó el símbolo de la fractura de la frontera, dijo Bautista en franca alusión al retiro de los contenedores.
Aquí lo que se demuestra es que hay voluntad, interés y ejecución de los hechos que se habían suscrito en el acuerdo que se firmó el tres de septiembre, dijo Bautista.

“Nunca más”

El presidente del Comité Intergremial de Norte de Santander, Carlos Luna, dijo a su turno que se empezó a hacer realidad el anhelo de los empresarios. Aquí lo importante es que haya una posibilidad cierta y concreta de una reactivación económica que genere empleo, que es lo que se necesita.

Hay que recuperar la esencia de lo que era Cúcuta, una ciudad fronteriza, de intercambio comercial, de integración. Aquí gana Norte de Santander y ganas Táchira, dijo el líder gremial.

Ahora, lo que pedimos es que se agilice el paso peatonal y el paso comercial, que no se dé más espera, pero más importante aún, que nunca más se vuelva a cerrar la frontera.

Optimismo en Venezuela

El diputado Freddy Bernal, reconoció en la Plaza de la Confraternidad en San Antonio, que la balanza comercial en esta frontera decayó de 7,200 millones de dólares al año en 2010 a solo 133 millones en 2021.

En consecuencia, la apertura comercial consolida uno de los más grandes anhelos de los habitantes de San Antonio, Ureña, Cúcuta y Villa del Rosario, ciudades que han sentido el impacto económico del cese del comercio binacional en una frontera considerada en alguna oportunidad como la más activa de Latinoamérica.

En consecuencia, la apertura comercial consolida uno de los más grandes anhelos de los habitantes de San Antonio, Ureña, Cúcuta y Villa del Rosario, ciudades que han sentido el impacto económico del cese del comercio binacional en una frontera considerada en alguna oportunidad como la más activa de toda Latinoamérica.

Isabel Castillo, presidente de la Cámara de Comercio de San Antonio señaló que inicialmente las autoridades venezolanas han propuesto autorizar unos 40 rubros, 30 de Colombia y 10 de Venezuela para las operaciones de importaciones y exportaciones.

Se estima que tres agencias aduanales y unas 40 empresas de transporte de carga están en capacidad de activarse de forma inmediata, una vez sea autorizado el inicio de las operaciones aduanales.

El director regional de la Cámara Colombo Venezolana, Víctor Méndez, en un tono positivo indicó que una vez reabierta la frontera plenamente en menos de seis meses se estarían reactivando unos 20 mil empleos.

Esto traerá también el reencuentro de las familias venezolanas. Lo que resta ahora es adecuar las zonas aduaneras para que en menos de ocho días estén operando de nuevo.

/Colprensa

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