Universidad, empresa y cooperación

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Independientemente de las distintas situaciones adversas que estamos viviendo en nuestros territorios, considero que debemos ir de la mano del optimismo en todo cuanto importe, comporte, entrañe y represente la educación, entendida como esa transmisión de conocimientos a las personas para que estas adquieran una determinada formación destinada a desarrollar su capacidad intelectual, moral y afectiva de conformidad con la cultura, principios, valores y normas de convivencia de la sociedad a la que pertenecen. Se encuentra en ella el motor del desarrollo integral que requerimos en manera importante y urgente, para así mirar alto y soportados sobre bases sólidas podamos llegar a alcanzar los puestos de vanguardia que anhelamos y bien pueden ser, si desde lo cierto nos lo proponemos como colectividad en contexto de meta, objetivo y propósito.

Tenemos que convertir nuestro hacer educativo en punta de lanza del talento innovador, adentrarnos en habituales éxitos, en enseñanza de calidad, en pedagogía, implementar la doble graduación, buscar mayores prestigios en cuanto a asociarnos con instituciones reconocidas de primera condición, titulación de aplicaciones 3D interactivas, innovación, ciencia, tecnología; y, demás otros aspectos que no sólo traduzcan en alta empleabilidad, sino en emprendimiento en todos sus niveles y variables.

Es pensar en grande, destacarnos, aprestigiarnos, mirar y estudiar grandes escenarios (agroalimentario, portuario, turismo, entre otros), ser glocales (mirar mundialmente y aplicar localmente), ir tras válidos reconocimientos, tras oportunidades inéditas, tras una relación real y verdaderamente fluida entre Universidad y empresa. No se trata solo de movernos económicamente, sino de aprovechar las sinergias que puedan derivarse del talento e inquietudes que las nuevas generaciones pueden inyectar, en la seguridad que ayudarán a desprendernos de todo ese pesimismo resignado que hemos arrastrado por siglos y nos ha caracterizado por años, cuando lo que necesitamos son reivindicaciones de mejores servicios y demás otras realizaciones de importancia contra el maltrato, la desatención y la desidia secular siempre agobiantes.

Tenemos un desafío, para que todo nuestro talento y renovación de espíritu e ideas se asiente de manera definitiva como parte de la tarjeta de presentación de un Magdalena que encarar debe al porvenir con ilusión, esperanza, prospectiva y estrategia; de ahí que insista en que hoy más que nunca importan y urgen grandes iniciativas, relación fluida Universidad / Empresa, efectiva sinergia derivada de las acciones impulsadas por las instituciones de comercio, la consolidación de lo que en marcha se encuentra, y demás otras acciones destinadas a crear puestos de trabajo para la realización de prácticas y para crear empleo de calidad, que es el que asienta de verdad a la población. Necesitamos talento y talante por y para el futuro de todos. saramara7@gmail.com

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