Venezuela liberó los puentes

Los puentes internacionales de San Antonio y Ureña fueron liberados esta semana de los contenedores que obstaculizaban el tránsito vehicular entre Colombia y Venezuela.

Un paso en la dirección correcta para la normalización de una frontera asfixiada por el cese del comercio bilateral desde hace más de seis años.

Con el retiro del último contenedor sobre el puente Francisco de Paula Santander, este viernes, se cerró una semana histórica para las relaciones colombo-venezolanas, que superan una larga fase de desencuentros.

Freddy Bernal, representante político de Nicolás Maduro en Táchira, aseguró que, en el proceso de quitar los contenedores, Venezuela ha levantado todos los obstáculos físicos y legales para la apertura fronteriza.

“Venezuela ha cumplido con todos los requisitos de la legalidad de nuestro país, para hoy oficializar la reapertura comercial de la frontera con Colombia”, enfatizó el funcionario.

Pese a ello, permanece suspendido el tránsito de mercancías y solo hay paso peatonal para estudiantes y pacientes crónicos, a través del corredor humanitario.

“Este es solo el primer paso para una apertura progresiva y biosegura de la frontera venezolana” insistió Bernal, quien ve con beneplácito la disposición expresada por el presidente Iván Duque, quien ha girado instrucciones a las autoridades de la Dian (Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales) y Migración para afinar los protocolos inherentes al tránsito por los puentes internacionales.

Transportistas listos

Álvaro Rodríguez, presidente de la Cámara de Transporte de Carga, destacó que los transportistas están listos y dispuestos para iniciar operaciones, e incluso ya se han agendado las primeras transacciones comerciales, a la espera del visto bueno de las autoridades de ambos países.

Estima que en el corto plazo se consolidarán los acuerdos entre los gremios y las autoridades aduaneras de ambos países para iniciar el intercambio de mercancías, que en principio funcionará solo por el puente Francisco de Paula Santander.

Rodríguez enfatizó la importancia de consolidar el intercambio comercial, que constituye “el primer paso para la reactivación económica de la frontera”, pues implica la recuperación de miles de empleos directos e indirectos, no solo para las familias de San Antonio y Ureña, sino que el impacto positivo se extiende a varios estados de Venezuela.

Destacó que el Ministerio de Infraestructura realizó esta semana la revisión a las bases de los puentes Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander, para verificar su integridad, queda pendiente la diligencia por parte de sus pares colombianos, para dar luz verde al tránsito internacional de vehículos de carga sobre estas estructuras.

Una esperanza compartida

Quienes este viernes transitaban por el Francisco de Paula Santander celebraron el retiro de los contenedores, pero insistieron en que es imperativo restablecer el paso peatonal para todas las personas.

Yasmin Camargo expresó su frustración porque le fue impedido el paso por el puente, junto a su nieta de 4 años. “Mi hija envió un giro para poder comprarle comida a la niña y no me dejaron pasar, me toca pasar con ella por las trochas”, explicó.

Ebu Fuentes, habitante de Ureña, dijo que la esperanza de los residentes de San Antonio y Ureña e incluso de otras regiones del país es que la frontera se abra totalmente, “ que personas y carros puedan pasar a uno y otro lado, como era años atrás”.

Judith Hernández es comerciante y confía en que el intercambio comercial traerá consigo la flexibilización de las actuales restricciones al paso peatonal y vehicular, lo que espera active el comercio fronterizo, en franca decadencia durante los últimos años.

CÚCUTA (La Opinión)

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