Cierre de la Cardiovascular dejará  500 desempleados

Los trabajadores de la Fundación Cardiovascular de Santa Marta se tomaron la carrera cuarta con calle 29 el día de ayer en aras de alzar su voz de protesta en defensa del derecho al trabajo y a la salud. /MONTINER ALVIS

 

En esta entidad de salud se atienden hasta cuatro mil consultas al mes en el servicio de urgencias; además, dos mil consultas mensualmente en consulta externa de especialistas, según sus trabajadores

 

Debido al cierre de la Clínica Cardiovascular de Santa Marta que se tiene prevista para el 28 de febrero, los empleados de esta empresa de la salud salieron a protestar por el derecho al trabajo y el derecho a la salud.

Los funcionarios de la institución de salud de forma pacífica se tomaron la calle 29 con carrera cuarta en aras de ser escuchado por los gobiernos local, departamental y nacional porque son más de 500 empleados los que quedarán sin trabajo.

Con carteles y megáfonos, los manifestantes expresaron sus quejas, informidades y peticiones a todas las entidades encargadas de velar por el respeto a su derecho trabajo y a la salud de los usuarios que ellos atienden.

 

Con carteles y megáfonos, los médicos, enfermeras y especialistas que protestaron y dejaron conocer sus quejas e inconformidades con respecto al cierre de la clínica el próximo 28 de febrero. /MONTINER ALVIS

 

Por otro lado, pidieron el apoyo de los samarios que se benefician de la clínica para que se sumen y los ayuden alzar su voz de protesta en aras que siga la Fundación Cardiovascular en la ciudad do llegue un nuevo operador.

Según los trabajadores de la Clínica Cardiovascular atienden hasta cuatro mil consultas al mes en el servicio de urgencias, dos mil consultas mensualmente en consulta externa de especialistas. Asimismo hay alrededor de 169 camas de hospitalización, 34 camas en UCI adultos, 18 camas de UCI neonatal y pediátrica, cinco quirófanos modernos, cirugía de corazón con altos estándares, todo eso pierde el Magdalena y hasta la Región Caribe.

“Tras 11 años de prestar servicios de salud en la ciudad, la Clínica de la Fundación Cardiovascular se despedirá de esta capital el próximo 28 de febrero. Por esa razón, muchas personas han manifestado su preocupación, debido a que reciben su atención médica en ese lugar o porque hacen parte del grupo de empleados que se encuentran en vilo, al no tener un panorama claro sobre su futuro”, expresó Alberto Serrano, cirujano cardiovascular.

 

 

Más de 500 empleados de esta empresa quedarán sin trabajo y la ciudad sufrirá la falta de esta entidad de salud que presta un excelente servicio a usuarios del Magdalena y hasta de la región Caribe.

 

LOS TRABAJADORES

Francisco Reyes, cirujano plástico de la Fundación Cardiovascular, indicó que “los dueños del ‘Instituto del Corazón’ aquí en Santa Marta ha determinado que el negocio no es viable para ellos porque es una clínica que está produciendo alrededor de tres mil 500 millones de pesos mensuales, un aproximado de 48 mil millones al año, pero como negocio no es rentable, debido a que se le adeuda lo mismo que pasa con todas las entidades de salud a nivel Colombia, no se le están haciendo los pagos que corresponden a la prestación de esos servicios, entonces si el Gobierno no garantiza un pago oportuno conlleva a que se cierren estas entidades y sufre es el pueblo”.

Agregó además que “qué es lo que pasa aquí, hace falta una decisión política que la situación llegue a buen término. Cuando el instituto de los Seguros Sociales cerró y se le dio a la Fundación Cardiovascular la operación de esta clínica, una de la exigencias para la entrega de ese contrato era que el servicio de urgencias debía permanece siempre abierto, ombe bajo esa misma se puede realizar un nuevo manejo de la institución, eso lo pensamos como trabajadores, pero eso es algo que debió planear el Gobierno Nacional, Departamental y Local”.

 

Astrid Mora, es fisioterapeuta del ‘Instituto del Corazón’ en Santa Marta y manifestó estar triste por los engaños respecto al cierre de la clínica.

 

Por su parte, la fisioterapeuta Astrid Mora, precisó que “a nosotros nos embarga una gran tristeza, en cierta forma nos sentimos engañados y utilizados porque esta crisis para nadie es un secreto que se están dando desde hace un año, pero en este tiempo se nos alimentó que venía otro operador, que iban a mejorar las condiciones, que solamente faltaba solucionar algo con Caprecom que no era seguro porque debemos ser sinceros, sin embargo, creíamos que la situación se iba a resolver de manera favorable para los trabajadores y los usuarios”.

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