DIARIO DEL MAGDALENA
Periódico de Santa Marta

En un mes se espera que ‘Otoniel’ esté preso en EE.UU.

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El próximo destino del capo del narcotráfico más buscado de Colombi, Dairo Antonio Úsuga David, alias Otoniel, ya está escrito: en el próximo mes, según aseguró el ministro de Justicia, Wilson Ruiz, se adelantarán los trámites para que este antioqueño de 50 años responda por su prontuario delictivo –de más de de tres décadas– ante las autoridades de los Estados Unidos, donde tres cortes solicitaron su extradición.

Tras dar este golpe certero contra el narcotráfico, que se convirtió en el más importante del gobierno de Iván Duque, las autoridades colombianas adelantarán el proceso para enviar a Úsuga David a EE.UU., donde deberá responder por el tráfico de entre 180 y 200 toneladas de clorhidrato de cocaína, pues lo requieren la Corte del Distrito Sur de Florida, la Corte del Distrito Oriente de Nueva York y la Corte del Distrito Sur de Nueva York.

La caída del bastión más importante del narcotráfico en Colombia, que implicó el despliegue de 640 hombres del Comando Conjunto de Operaciones Especiales en el Urabá antioqueño, fue considerada por el mismo Duque como el golpe más duro que se le ha propinado en el siglo XXI al narcotráfico en el país.

“Este es un golpe solamente comparable con la caída de Pablo Escobar Gaviria en los años 90. Sobre alias Otoniel existen órdenes de extradición y trabajaremos con las autoridades para lograr también ese cometido sin que eso sea obstáculo para que también se conozca toda la verdad sobre el resto de sus crímenes en nuestro país”, dijo Duque.

Así como para Colombia, este golpe también fue celebrado por los estadounidenses, según lo confirmó la embajada de ese país, que se pronunció para reconocer “los enormes esfuerzos del gobierno colombiano que han llevado a esta captura. Este narcotraficante extremadamente violento es buscado por Estados Unidos desde 2009”.

Cuentas pendientes en EE.UU.

A partir del año 2009, Úsuga David empezó a aparecer en los documentos de las investigaciones estadounidenses por su accionar ilegal después de que creó la banda criminal “los Urabeños”, que posteriormente se convirtió en el poderoso grupo narcotraficante y paramilitar Clan del Golfo, que hoy tiene 3.800 integrantes e influencia en 12 departamentos y 128 municipios del país, según datos de la Policía.

La primera en requerir a alias Otoniel fue la Corte del Distrito Sur de Florida, que el 4 de junio de 2015 pidió su extradición por conspiración para poseer con la intención de distribuir una sustancia controlada a sabiendas de que será importada a EE.UU.

Posteriormente, desde el 12 de agosto de 2015, la Corte del Distrito Oriente de Nueva York ha pedido que este capo sea extraditado para que responda por conspiración para fabricar cocaína, distribución internacional de droga, conspiración de asesinato y uso de armas de fuego para favorecer el tráfico de drogas.

El último requerimiento fue el 6 de septiembre de 2016 por la Corte del Distrito Sur de Nueva York, que busca que Úsuga David responda por conspiración para proporcionar apoyo material a una organización terrorista, conspiración narcoterrorista y conspiración para importar estupefacientes.

Estas solicitudes desde el exterior aparecieron contra el recién capturado, según las autoridades de EE.UU., debido a su liderazgo en la producción, compra y transferencia de los envíos de cocaína, así como la recepción de los envíos de cocaína en México y América Central, hechos por los que podría enfrentarse a una pena de cadena perpetua.

Prontuario de “Otoniel”

Entre los archivos de la Policía colombiana sobre el máximo cabecilla del Clan del Golfo se señala que inició su trayectoria criminal en 1987 en el Ejército Popular de Liberación (Epl), en 1991 se vinculó a las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc) e hizo parte de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu) y del Bloque Centauros, donde lideró la confrontación contra las Autodefensas Campesinas del Casanare (Acc), entre los años 1997 y 2005.

Entre los crímenes de los que se le señala está la participación en la masacre de Mapiripán (Meta) en 1997, siendo integrante de las Auc, hecho en el que fueron asesinados 50 campesinos señalados de ser colaboradores de las Farc.

“Se desmovilizó en 2005 en Yopal (Casanare) con el Bloque Centauros de las Auc; en 2007 inició la reorganización de la banda criminal ‘los Urabeños’ en la subregión de Urabá, contando con la participación de su hermano Juan Úsuga, alias Giovanni (neutralizado) y Daniel Rendón, alias Mario (extraditado)”, se lee en los documentos de la Policía.

En cuanto a su situación judicial, tiene seis sentencias condenatorias, 26 órdenes de capturas vigentes (101 órdenes de captura canceladas), siete medidas de aseguramiento, 33 investigaciones en Sistema Penal Oral Acusatorio (Spoa) de la Fiscalía, cuatro anotaciones vigentes, dos circulares rojas y una circular azul de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol).

Botín del gobierno Duque

Este domingo, la Cúpula Militar sobrevoló la zona de la vereda La Pita del municipio de Turbo, donde cayó “Otoniel”. Desde la Base de Policía de Antinarcóticos de Necoclí, las autoridades celebraron nuevamente este golpe, el más significativo para el gobierno de Iván Duque, al que le quedan nueve meses en el poder.

Aunque el mismo Duque se atrevió a decir que esta captura representaba “el fin del Clan del Golfo”, este domingo el ministro de Defensa, Diego Molano, le bajó el tono al discurso y planteó que es el inicio del “desmantelamiento del Clan del Golfo”, y ante las inquietudes que ha generado la imagen de Úsuga David riéndose, el general Jorge Luis Vargas, director de la Policía, aseguró: “Si ‘Otoniel’ se estaba riendo, era del susto”.

Además, el alto oficial detalló que se pagarán recompensas –aunque no aclaró cuánto y a quiénes– pues, según él, “muchísima gente del Clan del Golfo lo traicionó”. Además, se aclaró que hay 1.800 integrantes de la Fuerza Pública en el terreno para continuar en la lucha frontal contra los dos cabecillas que ahora tomarán las riendas de ese grupo ilegal: alias Siopas y alias Chiquito Malo, segundo y tercero al mando, respectivamente, detrás del capturado Otoniel.

/Colprensa

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