Hijo encuentra enterrada a su madre en el patio de su casa

296

Una llamada anónima que recibió Héctor Díaz Otálora fue la clave para que él hallara el cadáver de su madre María De la Cruz Otálora Pérez enterrado en el patio de la residencia donde ella vivía con Robín Ballestas Cantillo, quien es el principal sospechoso de haberle causado la muerte y luego la sepultó en una fosa de dos metros de profundidad que cavó. 

Según Héctor su madre estaba desaparecida desde el 31 de diciembre, cuando ella y su marido había salido a la calle y a pasear un rato y al cabo de un rato regresaron a al residencia, pero discutiendo. Los vecinos dela residencia, ubicada en la calle 51D número 1F-40,le dijeron que ellos había discutido, pero luego se callaron y pesaron que todo había vuelto a la normalidad, pues ellos cada rato salían discutiendo y en una oportunidad él le alcanzó a pegar con una varilla. 

Héctor Díaz Otálora dijo que la discusión pudo haber terminado porque Ballestas Cantillo había golpeado a su progenitora en la cabeza con un objeto contundente que le causó la muerte en el acto. El hombre aprovechó que las personas del barrio estaban en el festejo del Año Nuevo para dedicarse a cavar una fosa de dos metros de profundidad y colocar el cuerpo de María y luego taparlo con la tierra que extrajo. 

Pero sus hijos empezaron a preocuparse porque su madre no les había llamado para desearles el feliz año. En los primeros días de enero, el 3, le preguntaron a Robín Ballestas Cantillo por su madre y él les respondió que ella se había ido a trabajar donde un familiar en la ciudad de Santa Marta, pero seguían preocupados porque no tenían razones de ella. 

Robín seguía viviendo en la casa con los hijos que ambos habían tenido de la relación, pero los otros seis de ella seguían preguntando por su madre. Cuando Ballestas Cantillo fue requerido para que diera el paradero de su progenitora, él les manifestó que ya no estaba en Santa Marta de ahí se había ido a trabajar a Bogotá. 

Ellos, en especial Héctor, seguía con su preocupación, porque el parecía extraño que María De la Cruz no los llamase después de tanto tiempo. El 24 de enero Héctor recibe una llamada anónima y le dice que no busque a su madre en otra parte, que la buscar en su casa porque Robín la había asesinado y sepultado en la casa. 

Con esa información Héctor decide llegar a la casa donde vivía con Robín y sus otros hermanos y empezó a cavar en distintos lugares del patio y no encontró nada, sin embargo, en vista de esa llamado él y el resto de hermanos deciden ir hasta la Fiscalía y reportan la desaparición de María De la Cruz. La entidad sacó folletos y avisos y los da a conocer a las personas, para que dieran información en caso de saber de ella. 

Desde ese día al parecer desapareció Robín Ballestas Cantillo y es por eso que es el principal sospechoso de su muerte y posterior desaparición. 

Una segunda llamada del miércoles 31 de enero le insiste a Héctor que deje de buscar a su madre, que ella no estaba desaparecida, que estaba muerta y le vuelve a sugerir que busque en el patio de la casa o en el patio de la casa vecina, que estaba siendo cuidada por Robín, que María De la Cruz estaba enterrada allí. El joven esta vez busca ayuda y este jueves 1 de febrero empezaron a escarbar por todo el patio de la casa y en efecto, él la halló bocabajo con el mismo traje que ella le había dicho se pondría el 31 de diciembre para recibir el Año Nuevo. 

Con el hallazgo deciden llamar a las autoridades y hasta el lugar llegaron miembros del CTI de la Fiscalía y sacaron el cuerpo, que ya estaba en estado de descomposición, pero con sus partes unidas, no hubo desmembramiento. 

María del Carmen Otálora Pérez, de 45 años de edad, según el folleto emitido por las autoridades para dar con su paradero, dice que tiene cédula expedida en San Martín de Loba, Bolívar. Pero se conoció que era oriunda del corregimiento de Tapoa, jurisdicción del municipio de Pinillos, Bolívar. 

Ella hacía labores caseras y también vendía roba y comercializaba cerdo y pescado por kilos. 

SU MARIDO, EL SOSPECHOSO 

Robín Ballestas Cantillo, compañero de María De la Cruz Otálora Pérez, es principal sospechoso de este horrendo feminicidio, porque desde que los hijos de ella pusieron el denuncio de desaparición, el también desapareció. 

Además ella la había denunciado antes por acceso carnal violento y también por algunos golpes que le propinó. En una de esas peleas le pegó con tubo y su hijo Héctor la defendió yéndose a los golpes con su padrastro. 

Ballestas Cantillo tiene de profesión albañil y también era celador de algunas residencias del sector donde vía en Soledad. Las autoridades están reuniendo evidencias para emitir la orden de captura para dar con su paradero.  Colprensa.

 

También podría gustarte