DIARIO DEL MAGDALENA
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Defensa de la democracia

En Colombia es un clamor general, la defensa de la Democracia, aunque muchos despistados se están haciendo la pregunta simple: ¿Cómo se hace para defender la Democracia? Pues, no es nada extraño que se escuche por doquier esa frase, porque gran parte de nuestra sociedad no sabe  o no le interesa escuchar ese llamado orientado hacia la defensa del orden democrático, la armonía colectiva y el bienestar de toda la sociedad.

Es necesario manifestar ahora que en nuestro país siempre han existido desacuerdos conceptuales entre quienes detentando el poder han  gobernado democráticamente bajo el modelo universal de la separación de poderes, reconociendo la legitimidad de los adversarios opositores a dichas ideas y quienes han tenido que obedecer las acciones o el mandato de sus gobernantes.

Hoy día,  Colombia se encuentra ante un enorme riesgo de retroceso democrático debido a las actitudes, expresiones y decisiones deseadas y programadas por autorizadas competentes durante la firma del Acuerdo de Paz para la finalización del conflicto armado.

Ahora bien, de acuerdo con las Naciones Unidas desde que se firmó la Carta de su creación, ella ha apoyado la Democracia en todo el mundo, entendiéndola como la fuente de legitimidad de los Estados soberanos, considerándola un valor central que legaliza el respeto y la dignidad de todas las personas, por ello la destaca mediante la promoción de los derechos humanos, el desarrollo, la paz y la seguridad ciudadana.

Analistas políticos muy bien informados y por lo tanto acreditados consideran que en aquellas naciones en donde persiste un alto riesgo de violencia social, cuando los resultados de consultas populares nacionales superan el 60% en favor de una comunidad identificada como de estratos 1, 2 ó 3, quienes resultan potencialmente expuestos a sufrir encarecimiento del costo de vida, deterioro del crecimiento económico y por lo tanto incremento en el índice de desempleo desafortunadamente son los ciudadanos de esos mismos estratos; por el contrario, si los resultados favorecen a una comunidad con más participación de los estratos 4, 5 ó 6 la situación económica y social es más beneficiosa para personas pertenecientes a los estratos bajos.

Lo predicado anteriormente parece controvertible, pero lo investigado por estos analistas económicos y sociales indica que “no todo lo que brilla es oro”.

wilfridodelahoz@gmail.com

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