¡Dígales NO a los excesos de alimentos y también licor!

Entre las recomendaciones dadas por los médicos están: Evitar repetir los alimentos. Disminuir el consumo de carbohidratos en el día para poder consumirlos con moderación en las reuniones de la noche. 

Consumir porciones de alimentos adecuadas, evitar las mezclas de bebidas alcohólicas y no bajar la guardia con las medidas de bioseguridad contra el COVID-19, son recomendaciones para garantizar unas festividades decembrinas tranquilas, alejadas de los servicios de urgencias.

Con respecto al tema alimentario, el profesor Jhon Jairo Bejarano Roncancio, del Departamento de Nutrición Humana de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Colombia, señala que en estas fechas se suele comer en exceso y además mezclar alimentos debido a que se asiste a diversas actividades familiares, laborales y personales.

Explica que, “cuando el sistema digestivo no está acostumbrado, dichas mezclas pueden provocar diarreas, dolores estomacales, cólicos, gases y reflujo que llevan a tener agrieras o la boca con sabor amargo. Todo ello termina impidiendo que haya buena calidad de sueño o que se puedan realizar actividades como el ejercicio o caminar”.

Por eso, el llamado es a medir bien las porciones y que aquellos alimentos que requieren congelación y refrigeración se mantengan en estas temperaturas o que sean consumidos lo más pronto posible.

MANTENER CADENAS DE FRÍO 

El nutricionista – dietista Bejarano señala que los datos sanitarios indican que en diciembre y enero suele haber un incremento en los casos de enfermedades transmitidas por alimentos.

Explica que una de las causas principales es que no se siguen las indicaciones de las temperaturas que requieren ciertos alimentos tradicionales –como tamales, empanadas y pescados– para su consumo, especialmente en regiones del país con climas cálidos.

“También es importante recordar que algunas preparaciones (pollos rellenos, ensaladas, postres) deben mantener una cadena de frío de mínimo 4 oC. Además se debe evitar recalentar los alimentos varias veces, pues este tipo de cambios de temperatura promueve el crecimiento bacteriano”.

Se recomienda consumir alimentos frescos y en porciones pequeñas, lo cual, además de nutritivo, sirve para evitar el desperdicio de alimentos.

CENAS PARA TODOS 

El docente Bejarano destaca que estas recomendaciones son aún más importantes para las personas que llevan un régimen de alimentación específico por alguna condición de salud particular que requiere cuidarse de excesos de azúcar o sal.

Para ellas se recomienda mucha hidratación antes y después de la comida, no solo para evitar comer de más en cada evento, sino también para evitar algunas alteraciones gastrointestinales.

Los platos que se consumen en época de fin de año suelen ser ricos en grasa, se sirven porciones abundantes y se mezclan con helados, pasteles, postres o bizcochos.

Sin embargo, aunque estos platos son un deleite para el paladar, el abuso de estos alimentos puede llevar a varios problemas de salud y a un aumento de peso que también le puede traer molestias.

Por eso, es importante que en esta temporada disfrute de la buena comida y las celebraciones, pero que lo haga de forma controlada.

CENA NAVIDAD 

Es importante que en esta temporada disfrute de la buena comida y las celebraciones, pero que lo haga de forma controlada.

Recomendaciones a la hora de comer

Resistirse a las maravillas de la comida en diciembre es una tarea difícil, pero debe seguir estos consejos si quiere que esto no le afecte su salud.

Otro consejo entregado por los médicos es tener cuidado con el consumo de harinas, como en el caso del pan. Una pequeña porción de harinas es suficiente para su salud.

En tercer lugar, es clave que aprenda a equilibrar las comidas en esta temporada. Si va a comer postre, debe procurar que los demás platos sean ligeros. También debe evitar repetir. No llene su plato nuevamente con la misma cantidad de comida.

Recuerde que una persona necesita un promedio de 2.000 calorías diarias. En Navidad, algunas personas pueden llegar a consumir hasta 3.000 o 3.500 calorías al día, una cantidad elevada que requeriría de mucho ejercicio para deshacerse de lo que comió de más. Pero diciembre, sin embargo, no suele ser el mes del ejercicio.

Tenga en cuenta, por ejemplo, que un buñuelo puede tener entre 245 y 272 calorías, según un análisis del Centro de Orientación Nutricional y Alimentario de la Facultad de Ciencias de la Universidad Javeriana publicado por este medio en 2019.

Una porción de natilla también puede tener entre 220 y 300 calorías. Si repite y consume estos alimentos más de la cuenta estará excediendo por mucho las calorías que necesita su cuerpo normalmente.

Recuerde también que una porción de lechona puede representar 754 calorías o que un tamal, dependiendo de su tamaño, puede aportarle entre 615 y 1.100 calorías.

Comer en exceso puede traerle molestias en el abdomen, sensación de pesadez y llenura e incluso náuseas.

Por eso, además de no exagerar en lo que consume, asegúrese de masticar bien, así su organismo podrá procesar lo que usted consume.

Si llega a abusar de la comida y se enferma, consulte con expertos y no se automedique para aliviar los síntomas de una posible indigestión o un exceso de comida.

EL CONSUMO DE LICOR 

Pero además de los abusos con la comida, en estas celebraciones también hay abuso de alcohol. En este punto la moderación es clave.

En primer lugar, según la recomendación de los expertos, es clave que conozca sus límites y que no consuma en exceso si usted no es un bebedor habitual.

También puede planificar su consumo de alcohol. No consuma bebidas en todas las fiestas, puede escoger algunos días para moderar la ingesta de licor.

Si bebe, también hágalo lentamente. Deje espacios entre una bebida y otra. Evite mezclar varias clases de licor y si lo hace, deje tiempo entre una y otra.

Es clave que no tome alcohol sin haber consumido algo antes de hacerlo.

Estas recomendaciones no indican que usted deba evitar a toda costa la comida y la bebida de diciembre. Lo que indican es que debe aprender a tener moderación y a controlar las porciones para cuidar su salud mientras disfruta.

Y aunque estas sean fechas de comida y celebración, nunca olvide la necesidad de mantener la actividad física.