Las predicciones de Nostradamus para el nuevo año

Faltan pocas horas para que se acabe el 2021. Y sabemos lo que eso significa: hacer un balance de lo que hicimos y, seguramente con más pesar, de lo que nos quedó pendiente por hacer. Pero también es un momento que nos crea incertidumbre y, por supuesto, curiosidad por lo que va a venir en el nuevo año.

Venimos de años complejos, de una pandemia mundial que, como nunca antes había sucedido, puso en pausa al mundo en pleno siglo XXI; de una pospandemia que avanza un paso y retrocede dos; y de la presencia del coronavirus que, mutación tras mutación, no nos da tregua.

En este contexto, surge una pregunta inevitable: ¿Qué nos deparará el 2022 que está a punto de comenzar? Astrólogos, numerólogos y tarotistas arriesgan sus pronósticos. En estos días su presencia se multiplica desde libros, sitios web especializados o la pantalla de la televisión.

Desde hace casi 500 años las profecías de Nostradamus adelantan eventos que han ocurrido. Pero si hablamos de un vidente «en serio», de alguien que desde hace casi 500 años ha marcado el rumbo de la historia con sus profecías, hablamos de él, de Nostradamus.

El filósofo, astrónomo y astrólogo francés, al que también se conoce como Michel de Nôtre-Dame, es ampliamente conocido por las ajustadas predicciones que dejó escritas en su libro «Les Prophéties», una colección de cuartetas publicada en 1555.

¿Cuáles son las profecías de Nostradamus para el 2022? Las predicciones de Nostradamus suelen ser amplias y genéricas; incluso, como se basa en aspectos astrológicos, no da pistas sobre las fechas exactas en las que ocurrirán los hechos que visualiza.

Es por eso que es fundamental recurrir a sus intérpretes para tener una idea más cierta de lo que propone. Estas son sus profecías para el próximo 2022, según los expertos:

-La muerte de un líder político. “La muerte repentina del primer personaje, será cambiado y pondrán a otro en su reino”, dice la cuarteta.

Esto señala la desaparición física de un miembro importante de la comunidad política internacional. Para algunos, podría ser Kim Jong-Un, el líder de Corea del Norte; para otros, la Reina Isabel de Gran Bretaña; finalmente, otros sugieren que habla de Joe Biden, el actual presidente de Estados Unidos.

-Dramáticos efectos del cambio climático: agresivos fenómenos naturales. “Como el sol, la cabeza sellará el mar resplandeciente, los peces vivos del Mar Negro casi hervirán».

En este sentido, Nostradamus visualizó una tormenta solar de dimensiones inéditas, el derretimiento de los polos y el aumento del nivel del mar. Además, pronosticó terremotos, inundaciones y grandes sequías.

-Hambre e inflación. «La miel costará mucho más que la cera de las velas; tan alto el precio del trigo».

Después de estos dos años de pandemia y cambios políticos en todo el mundo, para Nostradamus, el 2022 estará signado por una nueva y fuerte crisis económica global.

-La caída de la Unión Europea. «Templos sagrados del tiempo romano, rechazarán los cimientos de su fundación”.

Quienes se han dedicado a interpretar los escritos del francés, aseguran que esta cuarteta habla de la Unión Europea y anticipa su destrucción, algo que podría haber comenzado con el Brexit y terminaría este año con la disolución de esta comunidad política.

-Una ciudad será asediada. “Alrededor de la Gran Ciudad, habrá soldados alojados en campos y suburbios”. Los intérpretes del gran astrólogo sostienen que este verso sugiere la posibilidad real de que una importante ciudad europea sufra el bloqueo de una nación rival. Las dos candidatas serían Londres y París y el motivo podría ser una actividad terrorista o la pandemia del Covid-19.

Médico, filósofo, matemático, alquimista y astrólogo, Nostradamus es el hombre que, a través de sus escritos, ¿predijo? algunos de los episodios más destacados de la historia mundial.

Vidente genial para algunos, estafador para otros, sus seguidores afirman que a través de sus casi mil profecías adelantó el asesinato de John F. Kennedy, el ascenso al poder de Adolf Hitler, guerras, las bombas nucleares y grandes desastres naturales.

Su legado lo dejó a través «Las Profecías», un libro en el que mediante cuartetas (breves versos genéricos y en extremo amplios de cuatro líneas) anticipa los hechos.

Si bien algunas cuartetas resultan un tanto más claras, la gran mayoría son tan crípticas que su interpretación habilita múltiples lecturas y, de este modo, se las puede adaptar a los distintos episodios.

Así, por ejemplo, según los que saben adelantó el gran incendio de Londres de 1566: «La sangre de los justos será demandada en Londres. Quemados por relámpagos de veintitrés los seis. La dama antigua caerá de su cargo alto, de misma secta, muchísimos serán matados» (Centuria II, cuarteta LI).

Por el descuido de un panadero, la ciudad ardió entre el 2 y el 5 de septiembre, más de 70 mil personas perdieron todo, pero sólo 6 personas murieron.

Michel de Notre-Dame -conocido como Nostradamus-, el vidente y astrólogo más famoso de la historia, nació en Saint-Rémy -de-Provence, en el sur de Francia, el 14 de diciembre de 1503.

Médico (estudió Medicina pero nunca se graduó) y alquimista, era un viajero apasionado que, durante sus múltiples recorridos por Francia se contactó con curanderos, brujos y adivinos. Y fueron ellos quienes le transmitieron sus conocimientos sobre los astros. En pleno auge renacentista (entre 1547 y 1549) recorrió Italia.

En 1555, comenzó a escribir sus pronósticos en forma de cuartetas. Y como cada libro contenía exactamente cien de estas combinaciones de cuatro versos, los denominó Centurias.

En aquel momento, el arte de la magia estaba tan naturalizado que a nadie le preocupaban estos textos que adelantaban el futuro.

Nostradamus contó con la protección de Catalina de Médici, reina consorte de Francia y luego regente, que, fascinada con su talento le dio un lugar en la corte como adivino, consejero y médico. Murió en el año 1566, a los 63 años.

¿Era un sabio o estaba loco? Lo cierto es que su nombre trascendió cinco siglos y sigue generando incógnitas y expectativas frente a cada comienzo de año. /Tomado del Clarín.