Invasión ‘veneca’: la ‘bomba’ social de Maduro

Las medidas anunciadas por el presidente Juan Manuel Santos, tienen la finalidad de controlar de manera mucho más ordenada y eficaz el ingreso de ciudadanos venezolanos a Colombia.

 

 

El éxodo de venezolanos a Colombia ha sido fríamente calculado por el régimen de Nicolás Maduro. Si bien cierto que la gente está huyendo de ese país agobiada por el hambre, la falta de medicinas, la inseguridad y el desastre social que padece, no menos lo es también que la dictadura chavista ha abierto de par en par sus fronteras para que la gente pase a la otra orilla y busquen en nuestro país lo que en el suyo no pueden encontrar: comida. De esta manera, Maduro se libera de una presión social que podría desestabilizarlo y hasta sacarlo del poder.

Pero la perversidad de Maduro no tiene límites. Ha ido más allá de incitar a la gente a que se vaya para Colombia. También ha abierto de par en par algunas cárceles para que los presos huyan hacia nuestro país.

Esa ola migratoria de delincuentes venezolanos explica el aumento de delitos en las ciudades fronterizas y en las que no lo son también como Santa Marta.

 

En la actualidad los 600.000 ciudadanos venezolanos que a la fecha cuentan con la tarjeta de movilidad fronteriza podrán seguir usándolo para ingresar y transitar por las zonas delimitadas en la frontera colombiana. Sin embargo, se aclaró que esta tarjeta no es un documento de identificación

 

´EL MARIELITO´ VENEZOLANO

Calcando exactamente lo que ocurrió con la ´invasión de marielitos´, – el éxodo migratorio más gran del Siglo XX protagonizado por cubanos a Estados Unidos- el gobierno de Nicolás Maduro lo está haciendo hacia Colombia.

´Tal vez asesorado por los cubanos que tienen metidas las narices hasta en lo más mínimo del gobierno, Maduro ha dado la orden de soltar a delincuentes de menor peligrosidad y los llevan hasta la frontera de nuestro país´, nos contó un alto oficial de inteligencia colombiano.

Hay que recordar que el éxodo del Mariel, se produjo cuando más 125.000 cubanos salieron de la isla en apenas siete meses —entre abril y octubre de 1980— con destino a Estados Unidos, especialmente a Miami, que se vio superada por la masiva y repentina llegada de ciudadanos que huían del régimen de Fidel Castro, que por aquel entonces todavía contaba con el apoyo de la Unión Soviética.

La crisis migratoria del Mariel ase caracterizó porque la clase de gente que llegaba a suelo americano no era propiamente cubanos virtuosos ni de buena conducta; su gran mayoría eran raponeros, atracadores, violadores, drogadictos que tenían inundadas las cárceles cubanas y en venganza por el embargo que empezaba a sentirse, Castro abrió las cárceles y dejó escapar el lumpen cubano. No obstante en esa ola migratoria también se fue gente buena, sin problemas, pero fue mayor la del primer grupo.

Pues bien. Casi 40 años después se presenta otro ´marielito´, pero esta vez ´veneco´.

Así como ha llegado gente buena, también ha llegado gente mala. Más de esta última que de la primera. Y su accionar delictivo no se ha hecho esperar. Por eso, esta semana el fiscal general de la Nación, Néstor Humberto Martínez Neira denunció a través de una carta enviada

al Gobierno nacional solicitando mayor atención por el aumento en el número de venezolanos capturados en flagrancia en Colombia en los últimos meses.

El Fiscal afirmó que desde el 1 de enero del 2017 hasta el 5 de febrero de 2018, fueron capturados 1.869 venezolanos en flagrancia, siendo Santander el cuarto departamento en donde más se han producidos arrestos.

Las cifras fueron relevadas en un informe que el jefe del ente acusador le envío a la canciller María Ángela Holguín, con el fin de que el próximo jueves sean analizadas en una cumbre gubernamental en donde se tomarán medidas sobre la masiva migración de ciudadanos del vecino país.

De acuerdo con la Fiscalía, las zonas con mayor cantidad de capturas son Norte de Santander con 643 casos, Bogotá (198), Guajira (148) y Santander con 140 casos.

En el documento, el fiscal Martínez explicó que la tendencia de dichas capturas es creciente desde agosto pasado. “Mientras en enero de 2017 se realizaron 78 capturas, en enero de 2018 se efectuaron 256, lo que constituye un incremento del 228% para periodos comparativos”, dice la misiva.

Entre los delitos de mayor comisión se encuentran el hurto con 801 capturas, el tráfico de estupefacientes con 281 y las lesiones personales con 129.

 

Colombia creará un Grupo Especial Migratorio con el fin de controlar la migración irregular, garantizar la protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, trabajar en materia de seguridad y recuperación del espacio público, así como apoyar la lucha contra el contrabando.

 

NO SE PUEDEN JUDICIALIZAR

En el análisis el ente acusador también destacó dos dificultades principales que están enfrentando las autoridades judiciales para capturar y procesar a presuntos delincuentes.

Uno de los problemas es la identificación de los inmigrantes debido a que los documentos de identidad expedidos en la frontera no permiten lograr su plena individualización.

El otro es la ausencia de personal de Migración Colombia en las oficinas regionales, lo que impide adelantar procesos de deportación, así como falta de albergues transitorios mientras se realiza este trámite administrativo.

 

DECISIONES DEL GOBIERNO

El presidente de la República, Juan Manuel Santos, anunció el jueves nuevos controles migratorios en la frontera con Venezuela, debido a la crisis humanitaria que ha generado el ingreso irregular de ciudadanos de ese país al territorio nacional. Desde ahora, no se expedirán más tarjetas de movilidad fronteriza, por lo que sólo podrán entrar a Colombia venezolanos que tengan pasaporte. Además, se reforzará la seguridad en la frontera con cerca de 3.000 miembros de las Fuerzas Militares.

El jefe de Estado, al término de una reunión con parte de su equipo de Gobierno y mandatarios de zonas fronterizas, también dijo que se implementará un registro único de caracterización que se tramitará en las personerías y defensorías del pueblo. “Sin este registro no podrán acceder a los servicios del Estado”, sostuvo.

“Tendremos un control fronterizo más riguroso y con más funcionarios de Migración Colombia. Haremos registro de venezolanos en el país, tendrán dos meses para presentarse ante Personerías y Defensorías”, añadió.

 

 

Migración Colombia dijo que de ahora en adelante se suspende la expedición de tarjetas de movilidad fronterizas, debido a que se evidenció, por parte de Migración Colombia, un mal uso de este documento por parte de algunos extranjeros.

 

MEDIDAS EXCEPCIONALES

En esto de la crisis humanitaria no dejan de faltar los vivos que se aprovechan del dolor y la necesidad del ser humano. Tal es el caso de los venezolanos que son explotados laboralmente. Hay miles de ellos que trabajan en intensas jornadas hasta por menos del salario mínimo. Todo por sobrevivir. No hay a quien quejarse, ni a nadie a quien denunciar. Impera primero la necesidad de mantenerse en pie, con algo de comida y algún dinero que enviar a sus familiares necesitados en Venezuela.

Por eso, el Gobierno de Santos dijo quese extremarán medidas para evitar la explotación laboral de migrantes venezolanos en Colombia. “No permitiremos abusos ni explotación laboral de los venezolanos con ofrecimientos de salarios de miseria que, además, atentan contra el trabajo legal de los colombianos”, señaló. Por eso insistió: “Hago un llamado para que no se utilice la situación de los venezolanos y su dolor para fines políticos. Esta situación es consecuencia del Gobierno de Maduro, pero le brindamos la solidaridad a los ciudadanos”, señaló el mandatario.

 

EL PROBLEMA ES MUY GRAVE

Por otro lado, el presidente Santos reconoció que el problema de los venezolanos ha venido creciendo y que el país no está acostumbrado a afrontar este tipo de crisis porque nunca había pasado este tipo de inconvenientes. “No tenemos precedentes con este tipo de situaciones y por eso tenemos que ir aprendiendo. Es por eso que hemos venido tomando medidas y haciéndole seguimiento al flujo de migrantes venezolanos”, dijo.

“Esta tarjeta de movilidad fronteriza se creó hace un año, pero la realidad era distinta. Fue diseñada para que los venezolanos pudieran tener movilidad en la zonas fronterizas, pero desbordó ese objetivo”, agregó Santos.

Otra de las medidas que tomó el Gobierno está relacionada con el funcionamiento de un grupo especial migratorio que se encargará de garantizar el respeto por el espacio público, y controlará el contrabando.

En cuanto a las 3.000 unidades militares, el Presidente especificó que se desplegarán por todo el territorio fronterizo en tierra, aire y mar. “Tendremos un fuerte control en Las zonas de frontera”, agregó.

 

“Teniendo en cuenta el alto volumen de personas que tienen la tarjeta transitoria, y con el fin de garantizar el orden y la seguridad , se restringirá el ingreso de ciudadanos venezolanos por día, limitando su número”, afirmó El director de Migración Colombia, Chirstian Krügeel funcionario.

 

COLAPSO EN LA FRONTERA

Hoy en día lo que se observa en la frontera es que la situación colapsó

por la presencia de miles de venezolanos que desesperados huyen hacia Colombia. Y el número aumenta cada 24 horas

Se calcula extraoficialmente que alrededor de 40.000 venezolanos ingresan legal e ilegalmente a diario hacia nuestro país. La gran mayoría se establece en parques, zonas verdes y calles de Cúcuta y poblaciones fronterizas clamando por medicinas, alimentos y albergue.

Según la última estadística del Gobierno colombiano, en 2017, 796.000 ciudadanos de Venezuela estaban en el territorio nacional, legalmente 552.000 e ilegalmente 374.000. La cifra sigue aumentando, ya que decenas de ciudadanos del vecino país le siguen huyendo a la grave crisis económica y política.

 

APOYO DE LA IGLESIA

La Conferencia Episcopal de Colombia informó por su parte, que la Iglesia atiende diariamente alrededor de 9200 familias migrantes desde Venezuela en las diócesis de Cúcuta, Riohacha, Puerto Carreño, Arauca, Barranquilla, Ipiales y Bogotá.

El obispo de Cúcuta, monseñor Víctor Manuel Ochoa, señaló que en los últimos 18 meses, al incrementarse la crisis en Venezuela, por lo menos 660.000 venezolanos han pasado la frontera para quedarse en Colombia.

“La llegada de los venezolanos cada día es mayor y preocupa, porque están reclamando comida, medicamentos, alojamiento y hasta electrodomésticos, es una situación compleja con grandes dificultades para ello”, manifestó el obispo Ochoa.

Debido a esa situación, el Episcopado colombiano lanzó la Campaña de Cuaresma, que desde hace 36 años se realiza para la época previa a la Semana Santa, con el fin de recaudar recursos para atender a ciudadanos afectados por emergencias de carácter natural y/o por la violencia.

Para este año, el eslogan acogido para la campaña es el mensaje del papa Francisco: “los excluidos y marginados son nuestros hermanos” y la mayoría de los recursos recaudados estarán destinados a ayudar a los venezolanos.

Monseñor Ochoa explicó que la ayuda en alimento, alojamiento, brigadas de atención en salud y entrega de medicamentos, asesoría jurídica y psicosocial, que diariamente presta el episcopado a los venezolanos migrantes se resume así:

– Seguridad alimentaria: 5900 mercados- 330.000 raciones

– Refugio: 3564 personas.

– Apoyo de transporte de la frontera a otras ciudades: 820 casos.

– Kits de higiene: 5000 paquetes.

– Asesorías en rutas de atención: 700 casos.

El episcopado advirtió que el Gobierno colombiano tendrá que tomar decisiones inmediatas sobre la atención de la emergencia que se presenta por al paso de venezolanos.

Aunque Ochoa no comentó si era necesaria la declaratoria de la crisis humanitaria, dijo que Colombia tendrá que pronunciarse pronto en la ONU sobre el tema de atención a los refugiados, en el marco de una convención que se está preparando en esa organización.

 

EL DRAMA NO TERMINA

Para el venezolano común el drama no termina. Si bien es cierto que llegan a Colombia y encuentran comida, medicinas y un poco de tranquilidad, los agobia el que sean sorprendidos con un estatus ilegal luego de las medidas tomadas por el Gobierno nacional.

Lo que se ha podido analizar con este éxodo de venezolanos, es que Maduro se ha podido liberar de no menos de medio millón de personas a las que ya no tiene que darles comida. Bajarle la presión social a su régimen es una estrategia y en ella cayó desafortunadamente el Gobierno de Colombia el cual desde la óptica y perspectiva de solidaridad humanitaria decidió acoger a los migrantes, ¿pero a qué costo?.

Muchos se preguntan, si no tenemos para nuestros connacionales, de ¿ dónde va a salir la plata para solventarle las necesidades a medio millón de venezolanos que hoy tenemos pidiendo salud, educación, techo y empleo? La respuesta la tiene el Presidente Santos

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