‘No interferiré la labor de quien sea mi sucesor’

Al presentar la misiva, Santos dice que lo hace sin “el ánimo de interferir sino de aportar al debate electoral. “Aunque me quedan todavía seis meses de gobierno, me dirijo a usted para explicar lo que creo deban ser los principales temas de debate nacional durante esta campaña electoral para elegir mi sucesor. No tengo influencia en esta campaña, ni voy a influir´, escribió

 

En una comunicación enviada a quien sea que lo suceda en la Casa de Nariño desde el próximo 7 de agosto, el presidente Juan Manuel Santos hizo una extensa explicación de sus logros, habla de las cosas que aún están pendientes de alcanzar para el país y a la vez le manifiesta que no va a “interferir para nada en su trabajo”.

Al presentar la misiva, Santos dice que lo hace sin “el ánimo de interferir sino de aportar al debate electoral. “Aunque me quedan todavía seis meses de gobierno, me dirijo a usted para explicar lo que creo deban ser los principales temas de debate nacional durante esta campaña electoral para elegir mi sucesor. No tengo influencia en esta campaña, ni voy a influir. Pero quisiera presentarle este balance y sugerir, desde mi perspectiva, aquellos temas prioritarios de la nación que requerirán de continuidad o de un giro nuevo”, escribió en la carta.

Frente a la pobreza, Santos dice que más de cinco millones de colombianos salieron de la pobreza y se redujo a la mitad la pobreza extrema, en educación señala que en la actualidad este tema ocupa el primer puesto en el presupuesto, “ la gratuidad de la educación hasta el grado 11, la política de primera infancia con el programa de ‘Cero a Siempre’, el acceso a la tecnología y el reparto de millones de tabletas y computadores gratis, la distribución gratuita de 50 millones de textos escolares y la masiva construcción de aulas para facilitar la jornada única, nos han permitido mejorar tanto la calidad como la cobertura educativa. A lo anterior también han contribuido los programas de apoyo a los docentes”.

Y en ese tema les dice que hay un reto por cumplir, “no podemos darnos por satisfechos. Colombia sigue teniendo elevadas tasas de deserción escolar en educación media. La jornada única debe extenderse a todos los estudiantes. Y el mejoramiento de la calidad debe seguir siendo prioridad. En este tema también el próximo gobierno debe proponer caminos para acelerar el paso y ofrecer la mejor educación posible a todos nuestros jóvenes, independiente de su condición social”.

También indica que en educación superior es igualmente importante avanzar, “… a pesar del éxito de programas como ‘Ser Pilo Paga’, que le permitió a más de 40 mil jóvenes de escasos recursos acceder a la mejor educación universitaria disponible, a pesar del incremento tan importante de los recursos para las universidades públicas y el fortalecimiento del Sena, nos queda también mucho camino por recorrer”.

Resaltó igualmente la política de acceso a la vivienda, que dijo, debe ser para todos. “Usted tendrá el gran reto de acabarlo en los próximos años. Reflexión similar debe hacerse frente al acceso a los servicios básicos residenciales. Si bien más de 6.3 millones de personas recibieron por primera vez agua potable y 7 millones pudieron conectarse al alcantarillado, la demanda insatisfecha sigue siendo demasiado alta, algo inaceptable para la Colombia del siglo 21”.

Sobre la salud le dice Santos a los candidatos que trabajó para dar servicios oportunos y de calidad, y añadió que este es otro pilar de la construcción de una sociedad más solidaria y equitativa, “encontrar un equilibrio entre

esos dos requerimientos es un reto permanente en todas las sociedades, incluso las más ricas. En este gobierno consagramos la salud como un derecho fundamental y acabamos con la odiosa diferencia entre pacientes de primera y de segunda al unificar el plan obligatorio de salud”.

El saliente mandatario le dice a su sucesor que después de muchos años de tener resultados bastante pobres en el sector agrícola, la producción se ha disparado, y le manifiesta: “tenemos aún vastas regiones subutilizadas que requieren de inversión, infraestructura, asistencia técnica y desarrollo de variedades apropiadas para nuestros climas y suelos”.

Además Santos pide a quien lo reemplace en el cargo, preservar la confianza de los inversionistas con unas finanzas públicas sólidas y reglas de juego claras y estables, “mantener el grado de inversión alcanzado será fundamental para continuar atrayendo inversionistas y empresarios internacionales”.

En empleo, recordó que redujo los impuestos a la nómina que incentivaban la informalidad, creó el Servicio Nacional de Empleo que pone en contacto la oferta y la demanda de empleo. “Más de un millón y medio de personas encontraron empleo por este canal. El desempleo se bajó a un dígito y se crearon más de tres y medio millones de empleos, la mayoría formales. Pero el desempleo debe bajar más”, dice.

En justicia sostiene que dejó códigos modernos como el General del Proceso, el de Procedimiento, el de lo Contencioso Administrativo y un Estatuto Arbitral que es considerado como el estado del arte, sin embargo, sostiene que “no haber logrado una reforma estructural que permita una justicia más pronta y cumplida es una de mis grandes frustraciones como mandatario”.

Les manifiesta que la lucha contra la corrupción ha sido objetivo fundamental de su gobierno, pero les pide “seguir cerrando todo resquicio por el que los corruptos pretendan desviar los recursos públicos. Este tema, como muchos otros, requiere no solo de normas estrictas y vigilancia eficaz: también requiere promover un cambio de cultura en el conjunto de la sociedad”.

En el tema de paz Santos escribe en la carta que “entiendo que haya posiciones diversas y críticas al acuerdo de paz. No hay acuerdo perfecto. No puede haber, por definición. Pero lo cierto es que logramos parar el desangre, desarmar a la guerrilla más vieja del continente, y son miles de vidas de colombianos que se han salvado gracias al acuerdo. Logramos firmar la paz sin sacrificar nuestro modelo de desarrollo y apegados a la Constitución y al derecho internacional. La democracia colombiana es hoy más incluyente”.

Y complementa su idea al decir que “poner en riesgo lo avanzado, volver atrás a las épocas de violencia y enfrentamiento entre colombianos no puede ser el camino. Debemos unir esfuerzos y voluntades para lograr la reconciliación y desterrar de una vez y para siempre la violencia como forma de hacer política. Hay que erradicar la polarización que tanto daño hace. Yo no pude. Ojalá usted si pueda y en eso cuente con todo mi apoyo. La polarización hace el arte de gobernar mucho más difícil”.

Santos en la parte final manifiesta que “la polarización, el triunfo –ojalá temporal –de las emociones sobre los argumentos, la inmediatez de las redes sociales, la rapidez con que cambia la tecnología, impone ritmos cada vez más exigentes y presenta nuevos desafíos en el diálogo con el ciudadano. Hoy hay que trabajar mucho más”.

También sostiene que “lo importante es poder decir, al final del gobierno, que hizo todo lo humanamente posible y que hizo siempre lo que consideró correcto, así fuera impopular. Ojalá pueda también decir que no arrasó con lo que encontró sino que construyó sobre lo que consideró que estaba bien construido, que no se dejó llevar por el complejo de Adán. Y que deja un país mejor del que encontró”.

Y remata diciéndole a quien sea elegido presidente de Colombia para el 2018-2022: “tenga la absoluta seguridad que no voy a interferir para nada en su trabajo. Yo ya tuve el inmenso privilegio de gobernar durante ocho años. Ahora es su turno. Si me necesita ahí estaré. Le deseo los mayores éxitos. Su éxito será el éxito de todos nosotros, de toda Colombia”.

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