Vivir para ver

 

Con el paso del tiempo los acontecimientos nos van mostrando escenarios que no se calcularon en tiempos pretéritos y vienen a confirmar posiciones hoy lógicas, ayer discutibles o debatibles, que nos dejan asombrados presenciando episodios de verdad ejemplarizantes.

Todos los colombianos tenemos claridad meridiana de la misión del Escuadrón Móvil Antidisturbios, (Esmad) pero permítanme hacer un somero recuento de su historia. En un principio las protestas ciudadanas se desarrollaban en los diferentes municipios, sin mayor alteración, pero las cosas fueron cambiando cuando estos movimientos se tornaron agresivos y en oportunidades se salieron de control, situación que obligó a la policía a tomar medidas, para lo cual formó y entrenó escuadras de reacción, alternativa que fue desbordada por falta de equipo y recurso humano, por lo que resultaron muchos miembros de la fuerza pública maltratados y heridos.

Ante esa realidad nació el escuadrón móvil antidisturbios, al que se incorporaron hombres con requisitos especiales, quienes recibieron entrenamiento exclusivo, riguroso y muy exigente, a más de asistencia profesional en diferentes disciplinas, exigiéndoles un nivel de tolerancia con alto contenido ante los agravios y la misma agresión. Se estimó que el equipamiento debía ser especial, brindando seguridad física durante su desempeño frente a movimientos de protesta ciudadana fuera de control, utilizando el menor componente de fuerza. Estas aspiraciones se han cumplido y tanto autoridades como ciudadanos son testigos el profesionalismo y estoicismo demostrados por estos servidores del orden que son despreciados, vejados y lastimados. Dura misión pero patriótica labor.

No es un secreto que durante las negociaciones en La Habana, los representantes de las Farc pidieron el desmonte del Escuadrón Móvil Antidisturbios aludiendo que se trataba de una unidad de represión ciudadana, que se extralimitaba y maltrataba ciudadanos inermes dedicados a protestar por actividades o actuaciones del gobierno en contra de sus intereses, además de utilizar armas de fuego contra el pueblo y otros recursos revestidos de alta peligrosidad para la integridad de los parroquianos. No vamos a entrar en debate porque estaríamos muy lejos de lograr un punto de entendimiento.

Lo cierto es que ese empeño de acabar con el (Esmad) no fue tenido en cuenta y las intenciones del secretariado de llevar la protesta social contra los gobiernos sin tener una unidad de contención que los reencausara hacia el orden, fue desestimada ¡En hora buena! Digo en hora buena porque miren la realidad: frente a la campaña política desarrollada por Timochenko, donde fue víctima de agravios y agresiones venidas de turbas enfurecidas, fue el Esmad la unidad que lo protegió. Quién diría, que un día no muy lejano, el repudiado Escuadrón Móvil seria el defensor de uno de sus representantes ante el pueblo. Nunca imaginaron la importancia de esta unidad. Dura realidad, pero ¡vivir para ver!

ExDirector de la Policía

También podría gustarte