“Santa Marta es una ciudad inspiradora”

El maestro Iván Ovalle celebra sus 30 años de carrera artística, con cerca de 300 canciones grabadas en las voces de los más grandes artistas de la música vallenata.

 

El maestro Iván Ovalle se encuentra celebrando sus 30 años en la música y su consejo a las nuevas generaciones es “Que pongan el retrovisor y comiencen a reestructurar sus canciones”.

Abogado de profesión y ejercida con pasión; la misma que durante 30 años le ha impregnado a sus letras, Iván Ovalle sigue manteniéndose como uno de los grandes exponentes del folclor vallenato, gracias a las más de 300 magistrales composiciones al amor grabadas en las voces de otros maestros como él y que hoy en día, aún son solicitadas y coreadas con sentimiento; no en vano, es llamado ‘El Caballero del Romance’.

Nacido en San Diego, Cesar, “El más romántico” fue el único de sus trece hermanos que se dejó seducir por la música, haciendo parte de una camada de compositores que han sostenido el vallenato  clásico: aportes que han hecho Roberto Calderón, Gustavo Gutiérrez, Rafael Manjarrés, ‘Chiche’ Maestre, Rosendo Romero… y que según él, han puesto al vallenato en los primeros lugares de la industria musical.

Con la autoridad que le da ser ‘El Rey de la Canción Inédita’ y honorable embajador del ritmo quizá más representativo del país ante el mundo, Iván Ovalle dialogó vía telefónica con HOY DIARIO DEL MAGDALENA, en una entrevista donde se refirió a sus tres décadas de carrera musical, a Santa Marta, sus planes y de manera categórica, a las actuales fusiones del vallenato con otros géneros, las cuales rechaza.

Ya son 30 años de trayectoria musical ¿Qué pasa por su mente y cómo se siente?

“En estos últimos 30 años siento que le he aportado de mi vida al pentagrama colombiano, que he compuesto honestamente y con todo mi cariño y mi amor y especialmente con una inspiración pura, más de 300 obras musicales y que el público ha entendido de manera sentimental. Este mensaje, este sentimiento hecho canción y he venido creciendo permanentemente y me han valorado mucho; siento que en estos 30 años no ha sido en vano la lucha, seguir fortaleciendo y amalgamando este referente cultural que no puede morir”.

Alrededor de 300 canciones grabadas por grandes exponentes del vallenato ¿Cuál o cuáles son las que más guarda con cariño? ¿Alguna anécdota especial?

“Así como hay hijos de hijos, hay canciones de canciones. Mis canciones son como mis hijos, no quiero hacer una respuesta cliché, pero hay canciones que se han destacado más que otras, está por ejemplo: ‘La fuerza del amor’, ‘El amor es más grande que yo’, ‘Volver a la ternura’, ‘Cualquier momento es preciso para amar’, ‘Cristal en mis pupilas’; muchas de esas canciones que han sido grabadas por diferentes intérpretes han representado en su momento una importancia nacional. Para mí, esas se destacan pero hay muchas otras, por ejemplo: le compuse una canción a mi padre antes que muriera, se llama ‘Que llueva’; le compuse una a mi madre cuando yo tenía como 15 años, que son canciones que están en mi alma y le compuse a mis hijos, que ellos son el motor de mi vida. Pienso que es muy difícil de terminar algunas y cada quien tiene una vivencia distinta; son vivencias, son realidades”.

Usted es “El más romántico del vallenato”…  ¿cuál es esa musa inspiradora en tantos años de carrera?

“La musa inspiradora que me persigue siempre y que me despierta a las 2:00 de la mañana y que hace que mi vida sea distinta, que los días míos sean diferentes, esa musa que entre otras cosas, siempre digo  que no está  en mis manos, está en las de Dios, es ese amor que siento por la música, por mi país, por la región Caribe colombiana, por la cultura nuestra; hace que también mis días, mis años recobren vida y así pasen 30 años y surge una canción, hace una evocación de todo lo que he vivido desde que tengo uso de razón  y eso es lo que me mantiene permanentemente vivo, porque llega la inspiración a mí, yo no la busco”.

¿Cuál es la clave que ha mantenido vivo al vallenato?

“El vallenato se ha mantenido vivo gracias a nuestros juglares primeros, que hicieron verdaderas obras musicales para trascender en la vida, que no estaban detrás persiguiendo dinero, sino detrás de desahogar sus sentimientos; ahí es donde está la diferencia entre los que componemos para desahogar un sentimiento y los que componen, que también es respetable, para ganarse un dinero. Ambas cosas son válidas, no es que sea malo o bueno, simplemente que se nota la diferencia en la trascendencia de la canción, se nota y se siente cada vez que una persona compone en esos dos aspectos”.

¿Cómo ha sido la acogida del público con su reciente trabajo ‘30 Años de Vallenato’?

“Los 30 años de vida musical, realmente, lo hicimos para hacer una edición especial y que no pasara desapercibido. Nos metimos en los estudios con todo mi grupo e hicimos una escogencia de esas 300 obras, seleccionamos 30, que en otros discos no habíamos grabado y que valía la pena dejarla también plasmada en la voz del autor. No es un álbum comercial, sino que va a permanecer  y va a estar siempre con aquellos amantes, coleccionistas de música vallenata, nada más.

No va a sonar en radio, no fue hecho  para comercializarlo masivamente, nada más para personas única y exclusivamente que aman el vallenato y pueden tener un referente. También lo hicimos para recordarle a las nuevas generaciones que hay una manera distinta de expresarse y manifestar canción, amor, cultura y respeto hacia la dignidad humana”.

¿Qué planes tiene Iván Ovalle para este 2018 que va corriendo? ¿Habrá otra producción?

“Para este año que está lleno de esperanza en el corazón mío y lleno de ilusiones, sueños, después  de haber convertido a mis hijos en profesionales y especializarlos, es continuar con ese trabajo que venimos haciendo, fortaleciendo y  flameando la bandera de la música vallenata auténtica, de contenido, poética, con esas figuras literarias y esa riqueza que tiene nuestro castellano, seguir grabando nuevas canciones con el fin de llevar y llenar nuestro país y el mundo de vallenato y del bueno, no del vallenato desechable y que no dice nada.

“En estos últimos 30 años siento que le he aportado al pentagrama colombiano, he compuesto con todo mi cariño más de 300 obras musicales”, aseguró Iván Ovalle.

 

Vamos a seguir grabando y tenemos preparada una linda sorpresa en aire de son, con una canción que casi nadie puede componer en son, porque es uno de los cuatro aires del vallenato que es difícil de componer, cantar y tocar, porque tiene una cadencia especial. Es el ritmo que creo que los reyes es donde más se rajan y pierden en la competencia, por la rigurosidad del ritmo y nos dimos a la tarea; fue un reto maravilloso para mí componer un son y cantarlo, hacer el gran esfuerzo de hacerlo apegado al ritmo”.

¿Qué significa Santa Marta en su carrera musical? ¿Lo veremos pronto por aquí?

“Santa Marta para mí, significa amor, pasión, una vivencia de 20 años, pasé allá las fechas más importantes de la vida: navidades, días del padre, la madre, me casé con una samaria y pude degustar de primera mano toda esa nobleza que tiene el samario, esa paz interior que lo caracteriza y de verdad que, compuse muchas canciones en Santa Marta, entre esas: ‘Volver a la ternura’, ‘El amor es más grande que yo’, ‘Cristal de mis pupilas’, compuse una canción con la que gané el Festival Vallenato en 1994; hice muchas obras, porque Santa Marta es una ciudad inspiradora, nada más con ver el azul del mar y el verde, ya es suficiente para decir que estoy en el paraíso terrenal”.

Su concepto sobre las recientes fusiones y mezclas de vallenato con otros géneros… ¿se ha perdido el norte o aún se puede rescatar?

“No estoy de acuerdo con las fusiones del vallenato; estoy de acuerdo con la creación de nuevas obras, para seguir fortaleciendo el referente cultural que tenemos en Colombia y que no podemos borrarlo de nuestra vida.

A aquellos artistas vallenatos que lo hacen, eso es lo que está intentando; fortaleciendo otros géneros musicales detrás de la codicia, del dinero y la fama, atentando contra una cultura tan importante para nosotros; el pueblo aquel que olvida su cultura y la daña, tiende a desaparecer y no quedará rastros de lo que somos.

Aquí le hago un llamado a las nuevas generaciones, que pongan el retrovisor y comiencen a reestructurar sus canciones, su forma de presentar dignamente nuestra música vallenata”.

 

También podría gustarte