Un Magdalena siempre grande

 

Sacar al departamento del Magdalena avante es clave y justificado hacerlo, actuando desde la legitimidad e investido de ella, lo cual permitirá tomar buenas decisiones por difíciles que éstas sean y trabajar en la procura de dejar atrás todo atisbo de mezquindad, desterrar los intereses personales, tener la autoridad suficiente y necesaria para proponer y adelantar pactos de reconstrucción y de restablecimiento de la cohesión social, siendo menester que la ley se aplique a quien sea y se ponga límite a la corrupción, ya que sólo al amparo de la ley podemos seguir conviviendo como debe y tiene que ser.

Pero no se trata de hacerle el juego a pactos, coaliciones ni alianzas que resulten infamantes y por demás afrentosas, lo que ahondará las vergüenzas que ya se sufren; sino acercarnos a pactos reales de gran calado popular que busque el bienestar colectivo. Es pactar en realidad y verdad con el departamento del Magdalena, sus ciudadanos, sus fuerzas vivas. Con quienes cansados hasta la saciedad estamos de ser tanto ignorados como vil y ruinmente asaltados en nuestra buena fe, así como de no tener ni vislumbrar porvenir. Por ello la invitación es y será a establecer, implantar e implementar un acuerdo grandioso, inmenso por el departamento del Magdalena, que tiene por montones todas las potencialidades para ser un ente territorial de promisión.

Es permitirnos dar pasos de superación. No más desesperanzas, tristezas, lágrimas ni dolores innecesarios. No más mentiras. No más corrupción ni deshonestidad. Queremos un claro porvenir, sin cortapisas, sin limitaciones. Crecer, desarrollarnos, impulsarnos, potenciarnos, salirnos del marasmo en que nos encontramos. Hacer vanguardia.

Nuestras fuerzas vivas, sin excepción, deben ocuparse en procurar avances, adelantos sustanciales, otear posibilidades y probabilidades, ver con ojos de futuro el horizonte, apartar enfrentamientos que a nada conducen, pero si establecer diálogos y debatir con argumentos sólidos lo importante y sustancial para el Magdalena y todos los entes municipales y administrativos que lo integran. Los municipios todos del departamento no aguantan más los consuetudinarios malos manejos de que han sido objeto en una y más de sus administraciones. Aquí no está ya más el palo para cucharas. Hagamos urgentes actos de contrición, démonos la oportunidad feliz de demostrar y demostrarnos de que estamos hechos, que en verdad a todos nos importa este terruño, que los intereses a defender son y serán siempre los superiores de la colectividad por encima de los particulares del que solo pelechan unos pocos. Que no se nos escape el departamento entre los dedos. [email protected]

 

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