Vanas promesas

Qué se puede hacer para que los candidatos y pre-candidatos presidenciales dejen de hacer propuestas vanas, es decir, aquellas que enfrentadas a la realidad quedan en el aire. Ya no solo se trata de la promesa generalizada a los empresarios de que todos los que aspiran a la presidencia les bajarán los impuestos, sino que ahora se trata de desbaratar las conclusiones de la Misión del Gasto que ha planteado soluciones concretas para enfrentar la difícil situación fiscal del gobierno colombiano. Una de estas, que además se viene discutiendo desde hace mucho tiempo, es la reducción de un punto de los aportes que se hacen a las Cajas de Compensación Familiar.

 

Nadie niega que algunas cajas han desarrollado una importante labor social circunscrita a las zonas urbanas. No se ha podido tener éxito en que su trabajo se desarrolle donde están los más pobres de los pobres, en las zonas rurales del país. Por décadas, reciben mensualmente un 4% de la nómina de las empresas más los aportes de otros trabajadores, y la verdad que siempre se ha dicho es que, por su ubicación, han favorecido más a las clases medias urbanas que a los más pobres. El volumen de recursos que manejan ya llega a cifras muy altas y cada vez que se quiere regular su actividad es tal su poder político, que ninguna reforma ha logrado ser aprobada por el Congreso de la República. Adicionalmente, la Superintendencia que se supone las vigila, siempre ha sido un botín político y además con demasiada frecuencia, inoperante, subordinada a quienes debe vigilar.

Por su amplia cobertura son un espacio apetecido por los políticos en plena campaña y por ello ya empezaron las propuestas populistas, demagógicas, sin elementos que las sustenten, simplemente para ganarse sus votos y los de sus afiliados. Esto es lo que acaba de suceder con Iván Duque quien, en uno de sus discursos, les aseguró a las Cajas de Compensación que no les reducirá el porcentaje de los aportes que reciben. Dónde están los soportes para que esa idea se pueda concretar frente a una difícil situación fiscal como la que vive Colombia, de manera que el candidato pueda justificar el no tocar su impresionante flujo mensual de recursos.

Cualquier estudio serio puede demostrar que la Cajas ya son suficientemente sólidas financieramente como para dejar de recibir un punto porcentual de aportes, como lo menciona la Misión del Gasto. Las demandas del Estado lo requieren según las cuentas de este grupo de expertos sin que esto afecte seriamente este sector. Pero los candidatos de este país, aún los más serios como Duque, terminan copiando las prácticas populistas de sus jefes, sin hacer el menor esfuerzo por diferenciarse de quienes tienen mucho que explicar ante la desaceleración actual de la economía y las dificultades del Fisco. Ojalá los colombianos nos volviéramos serios y les recordáramos a los presidentes elegidos todas las cosas que propusieron en sus campañas y que después no pudieron concretar.

ExMinistra de Estado

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