Nubia Muñoz, una mente extraordinaria que retó al cáncer

Nubia Muñoz fue galardonada con el Premio Fronteras del Conocimiento, que otorga la Fundación BBVA, por demostrar la relación entre el Virus del Papiloma Humano y el cáncer de cuello uterino./ LUIS PARRA

No es amante a las fotografías y  entrevistas, afirma. Al verla, se puede pensar que es algo tímida, pero más bien se rotula como una mujer tranquila, sencilla y reservada; esa personalidad quizá no denota lo grande que es Nubia Muñoz Calero, la reconocida científica colombiana, nominada al Premio Nobel de Medicina en 2008 por sus avances en el estudio de una vacuna contra el Virus del Papiloma Humano (VPH).

Precisamente este trabajo en pro de la ciencia en el mundo, le ha valido hoy, el Premio Fronteras del Conocimiento en Cooperación al Desarrollo, que entrega la Fundación BBVA, el cual le fue otorgado hace dos días; justamente fue aquí en Santa Marta donde recibió “la gran noticia”, tras encontrarse disfrutando de unos días de descanso en la ‘Perla del Caribe’ junto a su esposo Lionel Langrand.

La epidemióloga caleña no se conformó con los estudios anteriores, especialmente los realizados por el investigador alemán Harald Zur Hausen (a quien finalmente le fue otorgado el Nobel en 2008) y quiso salir del Laboratorio: durante 30 años trabajó arduamente para demostrar que la infección por el Virus del Papiloma Humano era el causante real del cáncer de cuello uterino, una de las principales causas de muerte entre las mujeres de países en vía de desarrollo.

Es justamente por ese contexto lo que la motivó además, para enfocarse en este cáncer cervical, el cual ocurre en el 86% de los países pobres y se convierte en un problema de salud pública muy grande; la caleña impulsó el desarrollo de la primera vacuna eficaz contra este virus que alcanza una efectividad de más del 70%.

Sus estudios le han permitido determinar que los mismos tipos de virus están presentes en estos cánceres cervicales y además, otros del tracto genital femenino como son: de vulva, vagina, de ano; en los hombres también cáncer de ano, pene y un cierto número de cáncer de la cavidad oral, sobre todo de la orofaringe.

Por eso, el jurado del Premio ha destacado que la doctora Muñoz “es un ejemplo de mujer investigadora que, además, ha trabajado sobre enfermedades que afectan a las mujeres, especialmente en países en vías de desarrollo”; el acta añade que “esta fue la primera vacuna desarrollada específicamente para la prevención del cáncer”.

Para la galardonada, este premio se convierte en una aliciente para seguir trabajando –ya no directamente, porque está retirada-, pero sí continuar contribuyendo con su conocimiento a lograr el mayor beneficio para la sociedad: “La motivación principal es que use la vacuna como se debe usar, tenemos todos los estudios suficientes y todo lo que se ha hecho, ahora lo que tenemos es aplicar ese conocimiento”, dijo a HOY DIARIO DEL MAGDALENA.

 

INICIOS Y PERFIL PROFESIONAL

Nubia Muñoz ha tenido una modesta pero prominente carrera: motivada por el impacto que causó una enfermedad infecciosa en su familia, pues su padre falleció de difteria cuando ella tenía 6 años; un hecho que según ella, pudo evitarse de haber aplicado un tratamiento, pero la penicilina no era tan extendida en Colombia para esa época.

Es la menor de cinco hijos, a los que su madre tuvo que criar sola; esas circunstancias fueron las que hicieron que Nubia Muñoz se inclinara por el estudio de la Medicina, logrando ser una estudiante excepcional en la Universidad del Valle, donde ingresó y logró estudiar becada casi toda su carrera.

De la mano de quien fuese su mentor en tiempos de universidad, el patólogo antioqueño Pelayo Correa, reconocido por sus amplios conocimientos en el cáncer gástrico, Nubia empezó a dedicarse a la Epidemiología del cáncer y por ello, recibió una beca del IARC (Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer) para estudiar en la Universidad Johns Hopkins en los Estados Unidos.

Las puertas en Francia se le abrieron en 1970, cuando el mismo IARC la contrató como parte de su equipo y donde ha desarrollado toda su carrera; allí empezó sus primeros estudios para continuar con los hallazgos que hasta ese entonces, había realizado Harald Zur Hausen y ya, a mediados de los años 80 contaba con su propio equipo de investigación el cual dirigía.

La científica caleña impulsó el desarrollo de la primera vacuna eficaz contra el  Virus del Papiloma Humano que alcanza una efectividad de más del 70 por ciento.

 

Desde entonces, la Epidemióloga puso en marcha el proyecto para confirmar el vínculo que existía entre el VPH y el cáncer de cuello uterino, en el que se ayudó del oncólogo español  Xavier Bosch, investigador del Instituto Catalán de Oncología; juntos detectaron la presencia del virus en sus países de origen y luego, extendieron el estudio a otros treinta territorios en el mundo.

 

¿Qué significa este galardón para la ciencia en Colombia?

“Es un premio muy importante, esto reconoce el trabajo de muchos años, más de 30 años de investigación epidemiológica que he realizado con mi antigua unidad en la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, en Lyon, Francia. Una investigación que duró más de 30 años en unos 30 países a través del mundo, entre ellos naturalmente Colombia y esta investigación, logró confirmar que ciertos tipos de VPH eran la causa principal del cáncer de cuello uterino.

Esto fue muy importante para catalizar el desarrollo de estas vacunas contra estos tipos virales, porque nuestros trabajos de investigación proporcionaron toda la información que las compañías farmacéuticas necesitaban para decidir qué tipos de virus iban a poner en sus vacunas.

Yo no descubrí la vacuna, sino que proporcioné junto con mi equipo todos los resultados necesarios para fabricar una vacuna, que resultó ser universal porque va a proteger contra este cáncer en todas las poblaciones del mundo, no solamente en Colombia”.

Alrededor de esa vacuna, particularmente aquí en Colombia han surgido una serie de mitos y dudas en cuanto a los componentes y su aplicación en menores de edad. ¿Usted que ha investigado de primera mano, acláreles a las personas respecto a esto?

“Es una vacuna que es súper eficaz, muy eficaz para prevenir la infección y las lesiones precancerosas y seguramente, para el cáncer; es segura. Esta vacuna lo único que produce en la mayor parte de las niñas que la reciben, es un dolor, un rubor en el sitio de la inyección y se han lanzado muchas hipótesis y mitos en contra de la vacuna, diciendo que produce otras enfermedades autoinmunes, pero esto hasta el momento no se ha confirmado.

La vacuna está siendo monitoreada por muchos organismos de varios países, ya hay 78 países que han introducido la vacuna en sus programas de inmunización y no solamente los comités de cada país, sino también un comité de expertos de la OMS en Ginebra, que periódicamente está revisando toda la información publicada y no publicada sobre la vacuna; y hasta el momento la conclusión es que la vacuna es segura.

Eso es lo que me parece súper triste en Colombia, que después de tener un programa que era lo mejor, que se inició en el 2012 y por un evento que sucedió en Carmen de Bolívar, como ustedes sabrán, se interpretó como asociado con la vacuna, pero un estudio muy detallado que hizo el Instituto Nacional de Salud confirmó que la vacuna no era la causa de estos problemas que se decían, eran causados por la misma.

Son niñas que en unos meses después de haber recibido la vacuna, desarrollaron unos problemas de parestesias, algunas convulsiones, pero eran más debido al estrés y a otros mitos, que a la vacuna.

Los mismos síntomas se presentaron en poblaciones del Chocó, en niñas que nunca habían recibido la vacuna. O sea que los medios de comunicación; ustedes tienen una responsabilidad muy grande en tratar de difundir las evidencias científicas y no dar importancia a los mitos o hipótesis que no tienen ninguna base científica”.

 

¿Cómo se está trabajando para que no sean tres dosis, sino una sola?

“Hay varios estudios que se han hecho, primero para demostrar que seguramente las tres dosis no eran necesarias, sino dos; esto yo lo propuse al ministro de Salud Alejandro Gaviria, quien introdujo este esquema de dos dosis en Colombia, en el 2013 y ahora se va un poco más allá y se está empezando un estudio en Costa Rica, para ver si una dosis es suficiente, ya hay alguna evidencia en otro estudio en India que parece indicar que a lo mejor una dosis va a ser suficiente, pero necesitamos esperar 3 o 4 años para tener la confirmación”, aseguró.

 

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