Mataron a bala a dos obreros y les quemaron la moto

En las poblaciones vecinas aseguran que las víctimas fueron asesinadas por hacer caso omiso al paro armado. Sin embargo, la Policía adelanta las investigaciones. 

El ‘Clan del Golfo’ tiene ‘ardiendo’ al territorio colombiano como retaliación a la extradición hacia los Estados Unidos de su máximo jefe, Dairo Antonio Úsuga David, conocido por los alias de ‘Otoniel’, ‘Mauricio’ y ‘Mao’. Pese a los amplios dispositivos de seguridad y el gigantesco despliegue de la fuerza pública, el grupo armado ha logrado hacer cumplir sus órdenes bajo un ‘paro armado’ en los departamentos de Chocó, Antioquia, Sucre, Córdoba, Bolívar, Atlántico y Magdalena.

Ayer, dos hombres fueron asesinados en esta zona del caribe colombiano, al norte del Magdalena. Los hechos ocurrieron en la vía que comunica al municipio de Sitionuevo con Remolino, a la altura del Puente de Aguas Negras, momentos en que los dos labriegos, identificadas como Manuel Torres Charris y Orangel Rosellón, se transportaban en una motocicleta de alto cilindraje.

En su trayecto, las víctimas fueron interceptadas, al parecer, por hombres armados, quienes les apuntaron con armas de fuego para que detuvieran el automotor. Los habitantes de las mencionadas poblaciones relataron, que los obligaron a descender, los pusieron de espalda y les dispararon a la cabeza. No contentos con el doble crimen, les quemaron el vehículo de dos ruedas.

Logrado su cometido, con el fin de sembrar terror en los citados municipios situados al norte del departamento, los sicarios abandonaron la zona, mientras que los cuerpos sin vida quedaron en medio de una polvorienta carretera juntos, con sus rostros en medio de un charco de sangre y la moto a un costado reducida en cenizas.

De Torres Charris y Rosellón se supo que se dirigían a sus lugares de residencia después de una larga jornada de trabajo. Así mismo, en los municipios de Sitionuevo y Remolino afirman que esto se habría dado por hacer caso omiso al paro armado, sin embargo los comandantes e investigadores de la Policía Metropolitana de Santa Marta, unidad encargada de la seguridad en las mencionadas poblaciones, adelantan las acciones correspondientes para esclarecer lo sucedido.

Hasta el lugar de los hechos llegaron unidades de vigilancia por cuadrantes adscritas a la estación de Sitionuevo y acordonaron la escena del crimen. Seguidamente, desplegaron un ‘plan candado’ por todas las vías de esa municipalidad con el fin de individualizar, ubicar y capturar a los responsables, sin embargo, no obtuvieron resultados positivos y los criminales escaparon.

Funcionarios de la unidad móvil de criminalística de la Policía Judicial en coordinación con el CTI de la Fiscalía, adelantaron la inspección técnica de los cadáveres. Culminados los actos urgentes, los llevaron hasta la morgue del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.