Corea de Norte nuevamente lanza un misil intercontinental

Corea del Norte testó hoy tres misiles, entre ellos uno aparentemente balístico intercontinental, el día después de que el presidente de EE.UU., Joe Biden, concluyera una gira asiática en la que prometió reforzar la disuasión militar en la península coreana.

Los lanzamientos de este miércoles elevan a 17 el total de ensayos de este tipo ejecutados este año por el régimen y, según Seúl, incluyeron el de un proyectil balístico intercontinental (ICBM) que podría tratarse del Hwasong-17, un modelo norcoreano de nuevo desarrollo considerado entre los mayores del mundo en su clase.

Los ensayos llegan un día después de que Biden participara en Tokio en una cumbre de líderes del Quad y viajara en los días previos a Seúl, citas en las que se comprometió a reforzar la cooperación sobre defensa con sus aliados en la región para hacer frente a la amenaza creciente que representa Pionyang.

MISILES DE CORTO Y LARGO ALCANCE

El primer disparo tuvo lugar sobre las 06.00 hora local (21.00 GMT del martes) y los otros dos en un lapso de unos 45 minutos, según el ejército sureño, que continúa analizando información de los últimos disparos realizados por el Norte hacia el mar de Japón (conocido como mar del Este en las dos Coreas).

Según las estimaciones del Estado Mayor Conjunto surcoreano (JCS), el primer proyectil habría recorrido unos 360 kilómetros a una altura máxima de unos 540 km, y por sus características podría tratarse del Hwasong-17.

Del segundo de los misiles se perdió la pista tras alcanzar los 20 kilómetros de altura, lo que podría indicar un fallo del proyectil, mientras que el último misil recorrió 760 kilómetros y alcanzó una altura máxima de 60 kilómetros. Seúl considera que en ambos casos se trataría de misiles balísticos de corto alcance.

El hasta ahora último ensayo norcoreano con un ICBM -un tipo de test que vulnera las resoluciones del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas- tuvo lugar el pasado día 24 de marzo, y aunque Pionyang afirmó al día siguiente que había disparado un Hwasong-17, análisis posteriores de Seúl señalaron que parecía tratarse de un modelo anterior modificado.

DISUASIÓN REFORZADA DE LOS ALIADOS

Corea del Sur, Estados Unidos y Japón condenaron la nueva provocación de Pionyang, que llega después de que los aliados hayan estado advirtiendo desde hace semanas sobre los preparativos detectados en el Norte que apuntaban a un lanzamiento inminente de un ICBM y de un nuevo test nuclear.

El presidente surcoreano, Yoon Suk-yeol, ordenó a las fuerzas de defensa que mantengan «una postura de preparación en todo momento», y la implementación de medidas «para activar la disuasión extendida y el fortalecimiento de la combinación Corea del Sur-Estados Unidos».

En una conversación telefónica tras el test, los titulares de Exteriores de Seúl y Washington, Park Jin y Antony Blinken, aseguraron que los nuevos lanzamientos sólo conducen a un mayor aislamiento de Pionyang y acordaron coordinarse para impulsar una nueva resolución sancionatoria del Consejo de Seguridad de la ONU.

Las fuerzas armadas de ambos países, además, lanzaron en respuesta al test del Norte un misil balístico Hyunmoo-II y un misil superficie-superficie ATACMS para resaltar sus «capacidades de ataque rápido», según dijo el JCS, que también realizó en la víspera unas maniobras con cazas F-15K completamente armados, en un mensaje disuasorio dirigido al país vecino.

«No puede permitirse un acto claramente provocativo como es el lanzamiento de misiles poco después de las cumbres de Estados Unidos con Japón y Corea del Sur, y los países del Quad», dijo por su parte el portavoz gubernamental nipón, Hirokazu Matsuno, en una rueda de prensa.

El presidente estadounidense asistió en la víspera a una reunión en Tokio con sus homólogos de Japón, la India y Australia, en la última jornada de su gira asiática, que también lo llevó a Seúl el pasado fin de semana.

Durante su encuentro en Seúl con Yoon, Biden se comprometió a seguir fortaleciendo la «postura disuasoria» en la península ante los repetidos avances armamentísticos del Norte, y reafirmó su voluntad de desplegar activos militares estratégicos (lo que incluye desde bombarderos a submarinos) «según sea necesario».

DEL DIÁLOGO ESTANCADO A LA TENSIÓN CRECIENTE

El líder de la Casa Blanca, no obstante, también dejó la puerta abierta a celebrar una cumbre con el líder norcoreano, Kim Jong-un, en caso de que este se mostrase «sincero» de cara a una reapertura del diálogo sobre desarme, que permanece paralizado desde 2019.

Pero Pionyang no ha mostrado en los últimos años ningún interés en retomar esas conversaciones pese a las repetidas propuestas de EE.UU. para volver a sentarse a la mesa sin condiciones previas, y tampoco ha respondido a las ofertas de asistencia sanitaria de Washington y Seúl ante la oleada de posibles contagios de covid que afronta el aislado país.

El régimen, además, parece tenerlo todo preparado para efectuar su primer test atómico desde 2017. Un alto funcionario de la oficina de seguridad nacional surcoreana señaló este mismo miércoles que se han detectado «experimentos» con un dispositivo de detonación en las instalaciones nucleares del Norte, lo que unido a otros indicios previos, apunta a un ensayo en cualquier momento.

Fuente: LA FM