DIARIO DEL MAGDALENA
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La destrucción de la democracia en Venezuela

Lo que está ocurriendo en el hermano país de Venezuela, constituye el atropello más vil y descarado contra la democracia del cual se tenga noticias en nuestro continente en todos los tiempos. Y lo digo porque Centro y Suramérica durante el siglo pasado, fue azotada por gobiernos dictatoriales.

La misma Venezuela sufrió la dictadura de Marcos Pérez Jiménez durante 10 años, Colombia padeció la de Gustavo Rojas Pinilla, Chile la de Augusto Pinochet, Paraguay tuvo que soportar a Alfredo Stroessner y Bolivia a Hugo Banzer, sin dejar de mencionar las dictaduras de Argentina con Videla y Centroamérica con Somoza a la cabeza, razón por la cual nos llamaban las Bananas Repúblicas.

Pero en pleno Siglo XXl, es inaudito que un gobernante que no cuenta con el respaldo del pueblo, con una camarilla comunista apegada al poder y corrupta, con el objeto de mantenerse en el poder, se inventen un Asamblea Constituyente amañada, producto de una elección inconstitucional, con electores seleccionados, y así terminar de destruir un país que otrora era el más rico de América latina, con niveles de vida por encima de casi todos los demás países de nuestro continente y que hoy sufre de hambre, padece de falta de salud, seguridad y sin futuro a la vista, producto de un mal llamado Socialismo del siglo XXl que solo ha servido para enriquecer a la caterva que lo ha gobernado por 18 años.

La comunidad internacional rechaza la imposición de una supuesta Asamblea Constituyente, mientras el régimen de Maduro, encarcela a los opositores, atropella a los venezolanos que salen a las calles a protestar pacíficamente contra su gobierno, y trata de instaurar un modelo de gobierno estilo Cuba, donde solo existe un partido político y donde hacer oposición es delito, esto no es un remedo de democracia, es una plena y descarada dictadura que no respeta los derechos humanos de sus compatriotas.

Desde aquí los colombianos debemos acompañar a nuestros hermanos venezolanos con el corazón, protestar y acompañar a la comunidad internacional en la censura a un régimen impuesto a la fuerza, que solo cuenta con el respaldo de sus fuerzas armadas y de unos colectivos milicianos creados para atropellar y amedrentar a la oposición.

La democracia es un bien inalienable de los pueblos y se basa en que la soberanía, radica en este, por eso los colombianos debemos estar atentos a que no se nos cuelen en nuestro sistema, personajes que con ropaje de demócratas, nos quieren imponer ideas comunistas y a militantes de antiguos movimientos armados ilegales, como si fueran demócratas, cuando hasta hace muy poco, estaban contra la constitución, las leyes y todo lo que tuviera que ver con la libertad.

Cuidemos nuestra democracia, respetemos a nuestro pueblo, aceptemos las decisiones del elector primario, no accedamos a imposiciones ni nos dejemos engañar. Los que quieran participar en política que lo hagan limpiamente, sin gabelas y sin privilegios por encima de los demás colombianos. Así preservaremos nuestros valores democráticos que son los que permiten la libre expresión, la libertad de opinión y la militancia política de todo el que respete la Constitución.

¿Sabes qué? La soberanía del Estado radica en el pueblo que dijo NO en el Plebiscito, por eso no entiendo a De La Calle cuando dice que el acuerdo Farc – Gobierno Santos, es un asunto de Estado.

*Abogado y catedrático universitario

 

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