Hiperplasia prostática benigna: ¿cómo afecta a los hombres?

La Hiperplasia prostática benigna (HPB) es una enfermedad que afecta entre el 50 y 80% de los hombres mayores de 50 años.

La Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria explica que “la prevalencia histológica depende de la edad. El desarrollo inicial generalmente comienza por encima de los 40 años y llega al 50% a los 60 años, alcanzando una aparición del 90% a los 85 años”.

Por su parte, el Instituto Nacional del Cáncer señala que la enfermedad hace referencia al crecimiento excesivo del tejido de la próstata, generando presión sobre la vejiga y la uretra, causando una obstrucción en el flujo de la orina.

¿Cuáles son los síntomas?

El Doctor Alejandro Aparicio, médico especialista en urología de la Clínica del Country, indica que los síntomas van empeorando con la edad. La mayoría de pacientes se acostumbran a orinar seguido o con dificultad, sumando a esto, tienen un chorro de orina débil.

En unos casos estos síntomas van avanzando y se asocian con las ganas de ir con urgencia al baño, y en otros, los pacientes notan que cuando tiene la vejiga muy llena no pueden orinar.

Medidas de prevención

Según Aparicio, aunque es difícil prevenir que la próstata crezca, se pueden tomar medidas para que sea más sencillo orinar, las cuales son:

– Limitar el consumo de bebidas que tengan cafeína

– Orinar frecuentemente

– Tratar de no aguantar las ganas de ir al baño

– Consultar al médico especialista para prevenir el cáncer de próstata, haciendo los chequeos recomendados una vez al año.

El doctor Aparicio advirtió que la Hiperplasia prostática benigna afecta la calidad de vida, ya que el levantarse a orinar interrumpe el sueño, algo que se convierte en el síntoma más molesto de la enfermedad.

¿Cuáles son los tratamientos?

El Instituto Nacional del Envejecimiento señala que esta enfermedad hace que la próstata se agrande, pero no es cancerosa. Por eso, los tratamientos que se deben seguir son:

– Vigilancia activa: Si los síntomas no son tan graves, el médico indicará el momento oportuno para iniciar un tratamiento.

– Medicamentos: algunos ayudan a reducir el tamaño de la próstata o a relajar los músculos cercanos a la próstata para aliviar los síntomas.

“Los medicamentos que permiten relajar el tejido prostático ayudan a que la vejiga se pueda vaciar sin tanto esfuerzo”, asegura el doctor Aparicio.

– Cirugía: en algunos casos los medicamentos no son suficientes, lo que hace que, se requiera de una cirugía para ayudar al flujo de la orina.

Fuente: Sistema Integrado Digital